viernes, 11 de julio de 2014

¿Es Malo Tener Varios Perfumes?

Ordenando mi cuarto hace poco me le quedé viendo a mi gavetero/tocador y descubrí que tenía demasiadas cosas (no es algo nuevo, pero hasta ese momento mi cerebro lo procesó!!). Empecé a cuestionarme si realmente necesito tener todo eso. Empecé a botar varias cosas y llegué al depósito donde tengo mis perfumes. Si, leyeron bien, escribí en plural, PERFUMES.

Cada uno aún en su caja, todos han sido usados en mayor o menor medida, algunos de ellos apenas tienen un poquito, lo suficiente para usarlo unos cuantos días; pero sigo teniéndolos, y no me los he querido acabar. 

Cuando abrí cada uno me empecé a preguntar por qué los conservo. La respuesta más obvia fue: "porque me gustan". Y es cierto, me gustan mucho...tanto que he decidido guardarlos por meses y hasta años. A veces, me pongo de uno un día, de otro al siguiente y así sucesivamente.
Pero por algunas preguntas que le he estado haciendo a Dios respecto a mi pasado y a mi futuro, ese día, mientras revisaba los perfumes, descubrí una tendencia que tengo en mi vida y de la que no estaba tan consciente...y es que tiendo a guardar "poquitos" del pasado. Recuerdo escenas del pasado como si hubiesen sucedido ayer, repito de memoria conversaciones que tuve alguna vez con personas importantes, estoy llena de "hubieras", de lamentos por lo que salió mal y de conexiones emocionales a personas o momentos que simplemente ya pasaron. 

Digamos que mi mente y mi corazón son como ese depósito que está en mi cuarto, llenos de un montón de "poquitos" de perfumes que usé alguna vez. Y cuando apreto el atomizador de algunos de esos eventos/personas del pasado mis sentidos se vuelven a conectar como si acabara de pasar.

En mi caso personal, esto no me hace bien y lo entendí esa tarde que limpiaba mi cuarto. Siento que Dios me quiere llevar a algo grande, a un futuro mejor, a logros brillantes, a crecimiento en áreas que ni me imagino...pero no podrá hacerlo si sigo guardando o anhelando cosas del pasado y sigo dándoles espacio en mi vida.

Creo que es lo mismo con todos nosotros. Tendemos a guardar memorias, hábitos, deseos, relaciones, bienes materiales o cosas similares sólo porque nos gustan o porque fueron importantes en algún momento. Queremos retenerlas lo más que se pueda para seguir contemplando aunque sea un poquito de lo que alguna vez sucedió o tuvimos. Pero en muchos casos, Dios quiere que dejemos de acumular "poquitos" y decidamos dejar todo atrás, para darle la oportunidad de hacer algo nuevo en nuestras vidas.

¿Cuáles son los "poquitos" que has estado reteniendo en tu vida? Yo decidí que empezaría a usar a diario esos poquitos de perfume hasta que se me acabaran, y eso he hecho....una vez terminados, a la basura! Ya no guardaré más "poquitos", haré espacio para los "muchos" que Dios tiene preparados para mí.

¿Será tiempo de hacer limpieza en tu vida?

"Fíjense en que Yo hago algo nuevo, que pronto saldrá a la luz. ¿Acaso no lo saben?" Isaías 43:19 RVC

"Los ángeles le dijeron (a Lot): ¡Escápate! No mires hacia atrás..." Génesis 19:17 NVI

viernes, 4 de julio de 2014

La Poderosa Palabra Cáncer: Carta A Un Amigo

Creo que fue a inicios de los años 90 cuando te conocimos...eras el gran amigo de mi tío, tu tocayo...no sé cómo pero rápidamente te hiciste amigo de mi hermano también...me río al recordar la gran mentira con la que te llevamos por primera vez a nuestra iglesia...¿te acordás? te hablamos de lo linda que era una chica de ojos claros que seguramente te conquistaría y no fue difícil convencerte...después de varios domingos aceptaste acompañarnos y finalmente conociste a esa chica de la que te habíamos hablado...el único detalle es que nunca te dijimos que sólo se trataba de una bebé de unos cuantos meses...sé que Dios ya nos perdonó por no decirte toda la verdad...lo bueno es que nuestra iglesia te gustó y te quedaste...

...De todos era conocido el temperamento de mi papá, y que ningún hombre podía entrar a nuestra casa, y no entiendo bien cómo, pero vos y el Negro lo lograron, se metieron a mi casa con la venia de mi papi, y por si fuera poco, comenzaron a llamarlo "papi" también...muy vivos!

...Ya ni recuerdo cuántas cosas pasamos juntos...vigilias, campamentos, Navidades, cumpleaños, células, etc, etc...sobre todo recuerdo el grupo tan unido que llegaron a formar ustedes los hombres...Andrés, mi hermano, el Negro, vos, etc...cómo hacían para caber todos en mi casa tan pequeña?? me parece imposible ahora...
...Una de las cosas que más recuerdo es lo que vi en vos cuando volviste de un campamento de jóvenes al que no fuimos ni mis hermanos ni yo...recuerdo que nos sentaste a los tres para contarnos cómo la Presencia de Dios se había movido...sucedieron cosas sorprendentes esos días...y venías tan lleno de fe, tan lleno de unción, tan lleno de Él...que nos animaste a llevarnos mejor, a honrar a nuestros papás y a meternos con Dios con todo...y de hecho fue en ese campamento que por la ocurrencia de alguien te comenzaron a llamar de la forma que aún seguís siendo conocido...el Monstruo...

...Ni mencionar lo bendecida que fue mi familia al conocer a Eduardo, tu primer hijo, desde tan pequeño...vivir el embarazo de Fer, el segundo...Se me llenan los ojos de lágrimas  al pensar que fue precisamente Eduardo el único nieto que mi papi tuvo acá...pienso que como Dios ya sabía que se iba a llevar a mi papi antes de conocer a sus nietos de sangre, decidió que él viviera esa experiencia con un nieto postizo, y fue por eso que apareció Eduardo en su vida...todavía disfrutamos al recordar cómo mi papi estuvo tan pendiente de él, cómo se ocupaba de darle gustitos, como Eduardo podía entrar a su cuarto y tirarse a su cama con más confianza que nosotros...así fue como nació el "abuelo Junior"...

...Dios ha llevado nuestras vidas por tantos caminos tan diferentes...Muchos de los que formaban ese grupito de amigos ahora viven fuera del país, incluyendo a mi hermano...cada uno fue formando su familia y otros han seguido el llamado de Dios...los años han pasado y ahora sé que Dios quiere unirnos de nuevo, a pesar de las distancias...

...Hace unos meses supimos de esa biopsia...hace unas semanas conocimos el diagnóstico...con mi familia estábamos sorprendidos...de inmediato supimos que era momento de orar...nunca nos imaginamos que las cosas estarían tan complicadas...la palabra cáncer tiene el poder de causar tanto miedo, incertidumbre, confusión, impotencia, tristeza...todo al mismo tiempo...
...Me comentaron lo que escribiste en tu perfil de Facebook...que estabas dependiendo de la soberana voluntad de Dios...esas palabras me tocaron mucho, porque muestran que en medio de la prueba más difícil de tu vida, seguís confiando en Él, seguís sabiendo que Él tiene el control de todo...y te admiro por eso...

...Hoy por hoy quisiera ser millonaria para pagarte el tratamiento más caro del mundo y para cubrir todas las necesidades de tus tres hijos y tu esposa...O quisiera haber estudiado medicina para asegurarme que el equipo que te está tratando esté haciendo bien su trabajo...Hubiera querido entrar hoy a esa sala donde te hicieron esa cirugía...Desearía no tener esas preguntas en mi cabeza...preguntas que sé que todos los que te queremos nos hacemos...la mayoría de ellas inician con un ¿por qué?....

...Pero cuando esas preguntas se amontonan en mi mente, resuenan con más fuerza esas palabras que escribiste...la soberana Voluntad de Dios...Y es en momentos como éste, cuando sale a la luz si nuestro "hágase Tu voluntad" es un decir o una entrega genuina...creo que en ésto me ganás por mucho...

...No sé lo que las próximas semanas y meses nos traigan...de lo que podés estar seguro es que somos muchos los que te queremos a vos y a tu familia, y te garantizo que vamos a estar aquí, pendientes, ayudando en lo que se pueda; pero sobre todo poniéndonos en la brecha para orar (con la misma pasión con la que lo hacíamos en aquellos campamentos) para que seas objeto de un milagro...por tu esposa, por tus tres hijos pequeños, por la amistad de tantos años, por nuestro amigo el Monstruo...

...Si, el cáncer es poderoso...pero el Dios que vos y yo conocemos es Todopoderoso...

Te mando el abrazo más fuerte del mundo...


"La oración de fe sanará al enfermo y el Señor lo levantará...Por eso, oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz" Santiago 5:15-16 NVI

IMPORTANTE: Si deseas colaborar para el tratamiento de mi amigo, puedes hacerlo a través de la Fundación Edificando Vidas. Estamos contribuyendo muchos, ninguna cantidad es poca.

https://es-es.facebook.com/FundacionEdificandoVidas

http://edificandovidas-elsalvador.org/

viernes, 27 de junio de 2014

¿Golondrina Sola O Acompañada?

Hace unas noches mi mamá y yo veíamos televisión cada una en su cuarto, cuando repentinamente éstas se apagaron. Noté que mi teléfono que estaba cargándose ya no lo hacía. Pero lo raro era que las luces no se habían apagado.

Las dos salimos de nuestros cuartos sorprendidas y empezamos a notar que ninguno de nuestros aparatos eléctricos funcionaba a pesar de estar conectados. En un minuto escuchamos a nuestros vecinos gritando y preguntando si había electricidad.

Salimos a la calle y descubrimos que todas las casas vecinas estaban afectadas. Algo extraño había pasado. Algunas casas estaban como la nuestra, con luces encendidas, pero sin que los aparatos funcionaran. Otras casas estaban totalmente a oscuras, pero si tenían electricidad para conectar sus aparatos. Además el alumbrado de nuestro vecindario se había apagado, había mucha oscuridad.

Llamé a la compañía eléctrica para reportar el problema, expliqué lo mejor que pude lo que nos pasaba y la señorita que me atendía fue muy amable al tratar de describirme el problema que teníamos, pero lo hizo con lenguaje técnico, por lo que quedé en la luna de igual manera. Ella me dijo que de inmediato pasaría el reporte para que llegara una cuadrilla técnica.

Mientras eso sucedía, casi todos los vecinos  permanecían afuera, todos conversando de lo que nos había pasado y cada uno sacando al típico salvadoreño sabelotodo que nos caracteriza...ya saben, dando una opinión sobre lo que pudo haber causado la falla.
Aproximadamente una hora después, mientras había un silencio sepulcral en el vecindario, escuchamos llegar a un camión. Mi mamá y yo salimos de inmediato y nuestros vecinos también. Todos queríamos "supervisar" lo que hacían. Pero los técnicos llegaron, llevaron el camión hacia un poste de alumbrado público y encendieron la lámpara. Mientras tanto, todos conversábamos entre nosotros, cuando vimos que el camión se empezó a alejar. No sabíamos por qué; pero el camión simplemente se fue y nuestro problema no se había solucionado. No lo podíamos creer. Todos queríamos una explicación. El vigilante de nuestro vecindario nos comentó que los trabajadores dijeron que su turno estaba por terminar y  que como no les iban a pagar horas extras, se irían...y eso fue lo que hicieron.

De inmediato llamé de nuevo a la compañía eléctrica, me quejé muy feo de lo que nos habían hecho. Esta vez la señora que me atendió tenía de amable lo que yo de paciente, y en vez de tranquilizarme me dijo que "iba a poner un nuevo reporte". Yo le dije que íbamos a llamarles una y otra vez si no nos ayudaban, y ella me dijo muy cortante: "no se preocupe, trabajamos las 24 horas". Se imaginarán la molestia que sentí ante semejante trato.

Un señor de nuestra iglesia que trabaja en la misma compañía nos ayudó a rastrear el caso y prácticamente nos desanimó diciéndonos que eso se resolvería hasta la mañana siguiente, ya que lo que había pasado requería el cambio de un cable de no sé qué...y ese cambio no se podía realizar en la oscuridad y con lluvia (ya llovía a esa hora).

Yo le dije a mi mamá que mejor nos fuéramos a dormir; pero un rato después escuchamos llegar a otro camión. ¡Nos habían enviado a otra cuadrilla técnica! Y aunque nos dejaron totalmente a oscuras por unos 45 minutos, finalmente arreglaron el problema con todo y lluvia!

Lo que me gustó de ésta experiencia es que me permitió compartir con mis vecinos. Normalmente yo no paso del saludo con ellos. Nunca, aún después de varios años de vivir ahí, he conversado con ellos de nada en absoluto. Pero esa noche, todos estábamos en el mismo sentir, teníamos algo en común, queríamos lo mismo. 
Por ejemplo hasta ese día me enteré que el hijo de unos vecinos, vive con su esposa y bebé ahí. Según yo, una vez se había casado se había ido a vivir a otro lugar. También supe que mi vecino que es un anciano, está al cuidado de unas enfermeras por su mal estado de salud. 

Esto me recordó de lo importante que es compartir tu carga con otras personas que te entiendan. Por algo Dios nos recuerda que somos parte de un cuerpo y que busquemos un lugar donde reunirnos y donde pertenezcamos.

Creo que a veces Dios permite que hayan problemas en nuestra vida, para que aceptemos ayuda de gente a nuestro alrededor que nos entienden y apoyan. Y lo mejor de todo, una vez superemos nuestras pruebas, estaremos aptos para ayudar a otros con situaciones similares en el futuro.
¿Qué carga estás llevando actualmente? ¿Tienes gente valiosa que te está ayudando a llevarla? ¿O estás luchando en solitario? ¿Por qué no buscar una iglesia o un grupo pequeño que te apoye en oración o simplemente te escuche?

Y otras preguntas más...¿Qué pruebas tuviste en el pasado? ¿Hay gente a tu alrededor que esté atravesando una situación similar en este momento? ¿Por qué no acercarte y hacerles saber que los entiendes? 

En lo personal, no puedo señalar una prueba difícil que haya atravesado a solas. Cuando esos tiempos han llegado, mis pastores, mis amigos del alma, mi grupo de la iglesia...todos ellos han estado ahí para oírme, animarme, abrazarme, llorar conmigo y lo más valioso...orar por mí.

Las pruebas de la vida no fueron diseñadas para enfrentarlas individualmente, se hicieron para acercarte a Dios en primer lugar y luego para acercarte a esa gente especial que está ahí para apoyarte. Quizá como yo, debas dar el primer paso y salir a hablar con los que están cerca de ti. ¡Ya no seas una golondrina solitaria!


"No dejemos de reunirnos, como hacen algunos. Al contrario, animémonos cada vez más a seguir confiando en Dios" Hebreos 10:25 TLA

"Cuando tengan dificultades, ayúdense unos a otros. Ésa es la manera de obedecer la ley de Cristo" Gálatas 6:2 TLA

martes, 17 de junio de 2014

Un Homenaje A Las Mamás Solteras En El Día Del Padre

Repentinamente entró a mi oficina una señora-a la que para efectos de esta publicación llamaremos Karla- que estaba un poco alterada, nerviosa más bien. Se metió a mi oficina sin anunciarse para ampliarme sobre algunas situaciones que su hija, una pre-adolescente, ha estado atravesando.

Hace unos días habíamos hablado de lo que aparentemente había sido un pleito entre amigas, lo cual es muy habitual en esas edades; pero ahora las cosas estaban peor y su hija estaba sufriendo, mostrando algunas conductas que la habían puesto en alarma.

Una de las cosas que partió mi corazón fue saber que una de las razones que habían avivado el pleito de la hija de Karla con sus amigas fue que ella no pudo llevarla a la casa de una de las chicas por una sencilla razón: no tenía dinero para poner gasolina a su carro. Pude percibir la carga de culpa que esa mamá tenía. Si la hubiéramos podido pesar, hubieran sido varias toneladas de culpa pura.

Dediqué un buen tiempo para escucharla; pero mi mente se escabullía por momentos para imaginar lo que es ser madre soltera y dimensionar las luchas que se enfrentan al ser la única figura paterna ante los hijos.
Me comprometí con Karla a intervenir de inmediato en la situación de su hija y así lo hice al día siguiente. Platiqué con la chica, la animé, aplicamos medidas disciplinarias con el grupo que estaba afectándola, etc. Pero al reunirme con esta pre-adolescente valoré mucho más el trabajo de Karla como mamá soltera. Este espacio es muy corto para detallar cada cosa que descubrí que ésta mamá hace por sus hijas.

Luego, empecé a recordar a muchas madres solteras a mi alrededor. Precisamente por esos días, una compañera de trabajo, a la que le tocó ser mamá soltera, andaba corriendo porque su hija acababa de dar a luz a su primer nieto. Obviamente había mucha felicidad por la llegada del bebé; pero ella estaba llevando toda la carga y responsabilidad de su hija y ahora de su nieto.

Recordé a la hermana de una de mis mejores amigas, cuyo hijo fue diagnosticado con el Síndrome de Déficit de Atención e Hiperactividad desde hace algunos años. Ha batallado con el aprendizaje y la disciplina de su hijo enormemente. Él ha estado en media docena de colegios a sus 10 añitos. Ella se ha sentido incomprendida muchas veces, peleando sola contra el mundo, porque el niño tiene un papá "nominal", que sabemos que existe y cómo se llama; pero nada más.

Pensé en aquella amiga que literalmente persigue al papá de su hija para que le ayude económicamente y contra su corazón, fomenta que su hija llame a su papá para saludarle y mantener la comunicación. En realidad ese hombre no merece tener cariño y atenciones de su hija, pero ésta mamá ha sido muy sabia al no envenenarla y mostrarle lo irresponsable que su papá es en realidad.
Considerando que en nuestro país, más de la mitad de los hogares es dirigido por una madre soltera (por divorcio, separación, emigración o simplemente porque nunca hubo un papá), es justo dar honor a estas millones de mujeres que aman a sus hijos por sobre todas las cosas y que son una especie de súper héroes que luchan contra quién sea sin darse por vencidas.

A aquellas de ustedes que se han desvelado solas infinidad de noches para cuidar de sus hijos enfermos. A las que hacen malabares entre el trabajo, el cuidado de la casa y la ayuda con las tareas escolares. A aquellas de ustedes que han tenido que responder solas a las preguntas existenciales y tan difíciles que a veces sus hijos hacen. A las que han llorado tantas veces a escondidas por sentir la carga emocional  de criar solas a sus hijos; pero que frente a ellos siempre se muestran fuertes y animadas. A aquellas de ustedes que hacen verdadera magia con el único ingreso económico que tienen para que a sus chicos no les falte nada. A las que juegan fútbol con sus hijos varones aunque no tienen la más mínima idea de cómo se juega. A aquellas de ustedes que no contaminan el corazón de sus hijos con malos comentarios y quejas acerca de su papá. A las que oran a diario por sus hijos, porque saben que no hay nadie más que lo haga....¡GRACIAS!

¿Les confieso algo? A veces pienso que sus oraciones son escuchadas y procesadas más rápido en el cielo, porque Dios sabe que están solas y que urgen de su ayuda. Y Él, que es un Papá por naturaleza, no se puede resistir a intervenir porque sus hijos necesitan a un papá.

Hoy, mientras muchos celebran el Día del Padre, yo hago una pausa para hacerles saber que tienen todo mi respeto y admiración. Si bien es cierto, he aprendido que es imposible que una mamá soltera sea "papá y mamá" de sus hijos, ustedes pueden ser la mejor mamá que sus chicos puedan tener, Dios les dio ese rol y quiero decirles que lo están haciendo genial. No importa si fue por una mala decisión del pasado, por convicción personal o por circunstancias de la vida misma, su rol es ser mamás y Dios las sostiene, sepan que no están tan solas como creen.

Un abrazo muy fuerte a cada una de ustedes. Gracias por ser ejemplo. Que los deseos de su corazón sean cumplidos sin límite. ¡Feliz Día Mamás Solteras!


"No tengas miedo, no quedarás en ridículo; no te insultarán ni tendrás de qué avergonzarte. Olvidarás la vergüenza de tu juventud y no te acordarás más de la deshonra de tu viudez, porque tu Creador te tomará por esposa. Su nombre es Señor Todopoderoso; tu Redentor es el Dios Santo de Israel, el Dios de toda la tierra. Eras como una esposa joven, abandonada y afligida, pero tu Dios te ha vuelto a llamar y te dice: "Por un corto instante te abandoné, pero con bondad inmensa te volveré a unir conmigo"..." Isaías 54:4-7 DHH

viernes, 13 de junio de 2014

Carta A Los Que Son Esposos y Padres

Estimados Esposos y Padres:

Ya dirigí una carta a las esposas. Y decidí que me iba a tomar un tiempo prudencial para observar y conocer un poco más de ustedes.

Debo decir que estoy rodeada de una buena cantidad de amigos que ya son esposos y papás y disfruto verlos cumpliendo el rol de padres, cuidando y amando a sus hijos.

Quiero que sepan que gracias a Dios crecí con un papá que hizo lo mejor que pudo para serlo. Pero con el tiempo, como hija me fui dando cuenta de los errores que él cometió consciente o inconscientemente, siendo esposo y siendo padre.

Además, en mi trabajo como docente, en el medio en el que me desenvuelvo en mi iglesia y los amigos que tengo, he aprendido a notar lo fundamental que es que ustedes existan y desempeñen los roles que Dios los ha llamado a hacer.

Primero. Escuché alguna vez que nuestra relación con Dios como Padre Celestial, está ligada al tipo de relación que tengamos con nuestro papá terrenal. Y con los años, me he convencido que es así. ¿Cómo un niño puede acercarse con confianza a pedirle algo a su Padre Celestial si a su papá terrenal apenas lo ve? ¿Cómo una chica se va a sentir amada por un Papá que está en el cielo si su papá que está en la tierra no la hace sentir amada y aceptada? ¿Cómo se le quita a un adolescente la sensación que tiene que ser perfecto para que Dios no lo castigue, si su papá de sangre le pasa reprochando sus fallas? Espero que mi punto quede claro. ¿Se dan cuenta del vínculo que ustedes pueden crear entre sus hijos y Dios a partir de la calidad de relación que fomenten con ellos? No importa la edad que sus hijos tengan, nunca es tarde para comenzar a trabajar en eso.
Segundo. Sé que lo han escuchado infinidad de veces; pero creo que no está de más recordárselos. Cada uno de ustedes es la cabeza espiritual de su familia. No sólo la cabeza para decidir cómo gastar el dinero o cómo disciplinar a los hijos. Si no el responsable máximo delante de Dios para rendir cuentas por la formación espiritual de sus hijos y esposa. Para dejarlo claro, cuando lleguemos al cielo, ¿adivinen a quién va a llamar Dios en primer lugar para pedir cuentas por el bienestar de su familia? No, no va a ser a sus esposas. Serán ustedes estimados esposos y padres.
Tercero. A lo largo de los años he escuchado y leído a muchas mujeres casadas que sufren porque sus esposos dejaron de ser aquellos caballeros de reluciente armadura dispuestos a pelear con cualquier dragón por ellas. Algunas hasta se sienten estafadas, porque el novio que alguna vez tuvieron desapareció. Esto no revela nada nuevo, solamente confirma la forma en la que fuimos diseñadas por el Creador. Las mujeres necesitamos sabernos y sentirnos amadas, cortejadas, perseguidas y valoradas. Y lo que Dios tenía en mente para ustedes al darles a su ayuda idónea, era precisamente que las amaran con toda la intensidad que sea posible.
Por favor, no asuman que sus mujeres "saben" que ustedes las aman. Deliberadamente demuéstrenles su amor. Tengan pequeños detalles con ellas. Acuérdense de las cosas que hicieron para conquistarlas y repítanlas de vez en cuando. Cuiden las palabras y el tono que usan con ellas también.
Las mujeres no siempre somos tan complicadas, créanme, he visto llorar a más de alguna sólo por una rosa, un mensajito romántico o una cita a solas con sus esposos. ¿Ven? Cosas sencillas que conquistan el corazón frágil de una mujer.
¿Cuándo fue la última vez que su esposa sintió su amor? ¿Ella se siente lo más importante de su vida? Si no están seguros de las respuestas, quizá es momento de comenzar a hacer algo en su relación con ellas.

Oro porque Dios haga de cada uno de ustedes esposos y padres ejemplo, de tal manera que sus esposas e hijos estén orgullosos de tenerlos en sus vidas.


¡Feliz Día del Padre!

Con Cariño.
Dome


"Maridos, pongan por todo lo alto el amor por sus esposas, tal y como lo hizo Cristo por la iglesia-un amor marcado por dar, no por recibir. El amor de Cristo completó a la iglesia. Sus palabras evocan su belleza. Todo lo que hace y dice está diseñado para sacar lo mejor de ella, para vestirla de seda blanca y deslumbrante, resplandeciente de santidad. Y así es como los maridos deben amar a sus esposas. Ellos realmente se harían un favor a sí mismos- puesto que ahora son "uno" en el matrimonio" Efesios 5:25-28 (The Message Version. Traducción Personal)

viernes, 6 de junio de 2014

Basta A Cada Kilómetro Su Propio Afán

Ya he comentado mi gusto por correr. Es algo que comenzó hace unos meses, quizá de manera casual, impulsada por unos amigos que ya tienen más tiempo y más experiencia que yo.

Inicié corriendo de a poquito y he tratado de mantenerme practicando para no perder el ritmo. Correr para mí es simplemente liberador, energizante y te hace crecer en muchos aspectos. 

He participado en varias carreras y en una de ellas me animé a correr siete kilómetros. Fue un desastre. Me detuve a caminar por ratos y terminé casi muerta. Decidí que lo mejor era no aspirar a correr más de cinco kilómetros.

Recientemente hubo otra carrera en la que íbamos a correr con casi todo mi grupo de amigos en las diferentes categorías. Yo estaba pensando volver a participar en cinco kilómetros, hasta que uno de mis amigos, al que le decimos "el maestro" (por ser el más "pro" de todos y quien nos introdujo en esto de la corrida), me hizo un comentario con mucha seguridad: "vos ya podés correr los diez". En el momento le dije que si, pero con los días comenzaba a desistir de la idea, porque recordaba que no me había ido tan bien cuando intenté con los siete.

Llegó el momento de inscribirme y me aventé. Marqué la categoría de diez kilómetros. Pero me propuse prepararme mejor.

Traté de correr con más regularidad y hacer rutinas de cardio en mi casa. Justo una semana antes de la carrera, me caí aparatosamente en la calle (para los que me conocen, saben que ésto me pasa seguido!) y me dolía mucho una de mis rodillas.  Lo primero que pensé era que no podría correr o no podría prepararme adecuadamente. Sin embargo, puse todo mi empeño y traté de comer mejor esa semana, usé un tipo de zapatos adecuado, me hidraté mucho y aunque me dolía un poco la rodilla, salí a correr varias veces para medir mis tiempos y ver si estaba apta para el gran día.

Llegó el domingo de la carrera, le dije a uno de mis amigos que también correría diez kilómetros, que si yo sentía que no lo lograría, me iba a regresar antes, sin importarme llegar al punto de retorno o no.

La carrera inició y salí en medio de ese mar de corredores. Había planeado que en la primera mitad me esforzaría por mantener el ritmo y en la segunda mitad (si llegaba a ella) aumentaría la velocidad.
Preparé un playlist de canciones que me gustan y que yo sabía que me animarían durante esa hora aproximada que correría sin parar.

Mientras corría en la primera mitad mucha gente me sobre pasaba y yo luchaba por no sucumbir ante esa cosquillita de no quedarte atrás y correr más rápido. De repente mi enfoque fue cambiado por completo por un pensamiento que llegó bien claro: "Un kilómetro a la vez. No te preocupés por el kilómetro al que no has llegado aún". Desde ese momento me recordaba que mi meta era terminar la carrera y no competir con los demás. Era mi carrera. Tenía mi meta y nada más. 

Luego, poco a poco comencé a relajarme y a hablar con Dios en el camino. Le decía: "Si Señor, lo sé, lo sé, uno a la vez".  La música me ayudaba mucho a no pensar tanto y simplemente disfrutar. Yo sólo quería lograrlo. 

Después de cierto tiempo, mi teléfono me avisó que había llegado a la mitad del recorrido, el punto de retorno. Yo no lo podía creer. Yo sabía que si había llegado hasta ahí, el regreso sería más fácil por la motivación de terminar. Y así fue, corrí un poco más rápido y en toda la ruta de regreso mientras mis canciones favoritas sonaban yo tenía ganas de cantarlas a todo pulmón en la calle sin importar que la gente pensara que estaba loca.

Recuerdo que escuché que me quedaban dos kilómetros. Yo trataba de no perder el enfoque y platicaba con Dios de nuestros asuntos. Les confieso que se me llenaron de agua los ojos, cuando escuché que sólo me faltaba un kilómetro. No lo podía creer. ¿Eso era todo? ¡Estaba a punto de lograrlo y no me estaba muriendo! El no afanarme por el siguiente kilómetro había hecho toda la diferencia. Contrario a otros corredores, el último tramo lo corrí con tantas ganas, con un entusiasmo grande, porque mi meta se estaba logrando.
Cuando por fin llegué y me dieron mi medalla, algunos de mis amigos me estaban esperando. Sólo llegué donde ellos y les dije: "tengo ganas de llorar". Y era cierto. No sólo por haberlo logrado, si no porque aún en medio de una carrera que puede parecer insignificante para muchos, Dios puede hablarte, Él puede darte lecciones, y si para tí eso es importante, lo es para Él también.

Mientras corría recibí una lección práctica: Adelantarte a lo que no ha ocurrido te llena de ansiedad y te incapacita para simplemente disfrutar el recorrido acompañado de Su presencia.
No conozco cuál es tu carrera actual en la vida. No sé las condiciones en las que estás corriendo. Sólo puedo decirte que no vale la pena afanarte por cosas que aún no suceden, enfócate en el kilómetro que corres HOY. Asegúrate de correr bien acompañado y disfruta del recorrido por el que Él te está llevando. Con Él, la carrera es más ligera.

"No quiero decir que ya lo haya conseguido todo, ni que ya sea perfecto; pero sigo adelante con la esperanza de alcanzarlo" Filipenses 3:12 DHH

"Den su entera atención a lo que Dios está haciendo ahora mismo, y no se pongan nerviosos de lo que PODRÍA pasar o no pasar mañana. Dios los ayudará a tratar con cualquier cosa difícil que venga cuando llegue el momento" Mateo 6:34 (The Message Version. Traducción personal)

lunes, 26 de mayo de 2014

Ya No Quiero Ser Salvadoreña

HISTORIA 1.
Todos los medios de comunicación cubrían la noticia de una masacre en mi país; seis pescadores habían desaparecido. Todos sospechaban lo peor. Un buen grupo de personas salió en su búsqueda. Familia, amigos, policías, reporteros, todos buscando a éstos seis hombres. 

Un señor de unos 60 años atraía a las cámaras, Don Ramón, era el padre de tres de los pescadores. Encontró la camisa de uno de sus hijos y dijo a los medios: "me fregaron la vida" (en realidad, él usó una palabra con j...) Su cara lo decía todo. El dolor que sólo un padre siente ante tales circunstancias. No hacían falta las palabras, cualquiera podía interpretar su expresión.  

Los seis cuerpos fueron hallados en una fosa clandestina. Estoy segura que ese padre jamás imaginó que le iba a tocar enterrar a uno de sus hijos, y mucho menos a tres de ellos. Ahora debía preparar un funeral triple. ¿Puede un ser humano soportar semejante dolor?

HISTORIA 2.
Una jovencita de no más de 18 años acababa de ser mamá. Cuidaba de su hijita de tres meses. Por ahí dicen que mantenía una relación amorosa con un pandillero. Otros pandilleros la interceptaron de noche cerca de un cementerio y le dispararon. Lo indignante de ésta historia es que ella estaba amamantando a su bebé en ese instante. A los delincuentes eso no les importó. La niña fue alcanzada por una bala.
La madre murió en el lugar del ataque, la niña fue llevada al hospital. Gracias a Dios está bien, la bala sólo lesionó uno de sus bracitos. 
¿Qué va a pasar con esa niña de ahora en adelante? El vínculo que se genera entre una mujer y sus hijos en la etapa de lactancia se cortó de tajo. ¿Qué le dirán cuando pregunte por su mamá? ¿Qué sentirá cada vez que vea la cicatriz de su brazo? El dolor producido por una bala ya no existirá, pero ¿y el dolor de crecer sin su madre?

HISTORIA 3.
El  mismo día de la primera masacre. Al filo de mediodía las redes sociales se inundaron de una nueva mala noticia. Otra masacre. Ésta vez dentro de un autobús. Los asesinos dispararon indiscriminadamente, al parecer sin un objetivo específico, sólo por matar. Dos hombres intentaron huir, ellos los alcanzaron, sus cuerpos quedaron en plena carretera junto a la puerta trasera del autobús. El recuento: 6 muertos en la escena y un tanto más heridos. Uno de los fallecidos venía hacia la capital a visitar a su hijo que estaba ingresado en el hospital, venía con el tiempo justo para llegar a la hora de la visita. Lamentablemente nunca llegó. ¿Quién va a responder las preguntas de ese niño cuando regrese a casa y no vea a papá? ¿Y si necesita medicinas por su enfermedad? 


HISTORIA 4.
La hija de una compañera de trabajo es periodista. Trabaja en uno de los principales periódicos del país. Una de sus experiencias recientes me dejó sin palabras; pero me sacó muchas lágrimas. 
A ella le tocó cubrir una noticia de esas que son tan comunes en mi país: un nuevo asesinato. El cuerpo del muchacho había quedado en la calle. Al llegar, ya habían muchas personas. Era pleno mediodía. Debían esperar a que las autoridades llegaran a hacer el reconocimiento del joven, por lo que no podían mover el cadáver.  El padre del muchacho no lo entendía. En medio de su angustia gritaba pidiendo que alguien tapara a su hijo porque "se estaba asoleando". Impresionante. 
¿Quién tendría el valor de decirle a ese papá que su hijo ya no sentía el sol? Estoy segura que nadie. 

HISTORIA 5.
En el interior del país una abuela ve llegar sola a su nieta de 5 años a su casa. Ella vive a 2 kilómetros de distancia. Le sorprende verla sola.
La niña lleva una noticia: Sus padres fueron asesinados la noche anterior por unos hombres que entraron a su casa. Afortunadamente a ella no le hicieron nada. Pero ella no alcanza a entender qué ha pasado. 
Los reportes dicen que la pareja fue asesinada hace más de 10 horas. La niña dice que se quedó todo ese tiempo "rezando para que ellos se despertaran". 
¿Cómo se borra de la mente de una niña la imagen de sus padres muertos y llenos de sangre? ¿Podrá superarlo alguna vez? ¿Por qué nuestros niños tienen que vivir ese tipo de cosas? 


Todas éstas historias son reales y ocurrieron en la última semana en mi país. Debo confesar que en un impulso al conocer éstas noticias expresé "ya no quiero ser salvadoreña". Quería tener la capacidad de tomar un avión, sacar a la gente que amo de éste país e irnos todos a un lugar más seguro. 
Pero una o dos madrugadas después no podía dormir y Dios trajo a mi mente el testimonio de Kay Warren, la esposa del pastor Rick Warren. Ella usa un término muy curioso al describir lo que sintió cuando Dios la estaba llamando a hacer algo por los huérfanos del genocidio de Ruanda: "gloriosamente arruinada".

Admito que soy una criticona. Soy muy buena echándole la culpa al gobierno por los altos índices de inseguridad. Pero este fin de semana he sentido un fuerte llamado a hacer algo. No tengo ni la más mínima idea de qué hacer. Creo que mi oración ferviente a diario es el mejor comienzo, pues reconozco que tengo ratos de no ser fiel en orar por mi país.

Otro buen paso es contagiar a otros. Si eres de mi país, te invito a dejarte "arruinar gloriosamente". Deja de quejarte, de repartir culpas y de lamentarte por la inseguridad que tenemos. "Arruínate" por dentro cada vez que veas o escuches una de esas noticias que se han vuelto tan habituales. Hay gente sufriendo. Únete conmigo a orar por esta nación. Dediquemos al menos 5 minutos al día para poner a El Salvador en las manos de El Señor.

Y si tú eres de otro país, te animo a clamar por los problemas propios que estén atravesando. Y si tienes unos minutos, al terminar de leer esto, te suplico que pidas por mi país. Lo necesitamos con urgencia.

Me retracto públicamente: Quiero ser una Salvadoreña que haga la diferencia.

"Y si mi pueblo, el pueblo que lleva mi nombre, se humilla, ora, me busca y deja su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré sus pecados y devolveré la prosperidad a su país" 2 Crónicas 7:14DHH

"La oración eficaz del justo puede mucho" Santiago 5:16 RVR60

Fuentes: www.elsalvador.com 
www.laprensagrafica.com
www.elblog.com/noticias/