lunes, 8 de mayo de 2017

Lo Que Sea Por Una Vida

Mi sobrina número cuatro está a punto de llegar. Supimos de ella a finales de Agosto del año pasado. Ya que mi último sobrino tiene cinco años, se imaginarán la alegría que eso implicó.

Sin embargo, el embarazo de mi hermana no ha sido el más placentero. Desde su primera visita al médico, hubo una serie de dudas, riesgos y miedos naturales alrededor de su salud, y por ende, de la bebé.


A mi hermana le ha tocado estar en inter-consulta con cuatro ó cinco especialistas distintos simultáneamente. Le han hecho una cantidad de exámenes que ya hasta perdí la cuenta. Su celular ha estado programado con diferentes alarmas y cada vez que una suena, la he visto sacar de su cartera un depósito donde tiene montón de pastillas en pequeñas divisiones y tomarlas sin retraso.

Debido a que su ginecóloga es una especialista en embarazos de cuidado crítico con alta demanda, le ha tocado a ella o a mi cuñado madrugar a tomar un número y esperar horas para ser atendidos. 

Recuerdo ese jueves de Noviembre en el que los estadounidenses celebran el Día de Acción de Gracias. Esa fecha le hicieron una ultrasonografía y las predicciones fueron horribles. Nos dieron un pronóstico muy doloroso y desalentador. Curiosamente esa noche fuimos a cenar, pero en circunstancias así, es muy difícil tener un corazón agradecido. Comimos con una sombra de tristeza mezclada con un rayito de fe.

En fin, ocuparía mucho espacio para contarles cada cosa que ellos como padres han hecho en este proceso.

Pero esta mañana leí una publicación que mi hermana hizo. Ya llegaron a la semana 37!!! Si, aquello que se veía tan lejano, por instantes, tan imposible, ahora es una realidad. La meta que la doctora había puesto se ha cumplido y aquellos pronósticos que se escucharon se desvanecieron.

Meditaba respecto a todo lo que este embarazo ha implicado. Un gasto impresionante (los hijos cuestan aún desde antes de nacer!!!), malestares, preocupaciones, por mencionar algunas cosas.

Pero también recordaba lo que sentí de parte de Dios en aquellas semanas en las que todo era incierto, Dios me hizo sentir que en este embarazo iba a enseñarles a mi hermana y su esposo una dependencia diaria de Él. Y no dudo que así ha sido.

Estos padres-y creo que cualquier pareja- han estado dispuestos a hacer lo que sea por su hija. La vida de ella ha sido valorada desde el día que supieron de su existencia.


Por eso hoy, tengo algunos recordatorios para ti:

- Personalmente olvido con frecuencia el amor apasionado y sacrificial de nuestro Dios. Vivo con los beneficios de haber sido alcanzada por Su Gracia, pero pierdo de vista el costo que eso implicó. Él estuvo dispuesto a todo por amor a mí. Por salvar a uno solo de Sus hijos Él hubiera hecho lo mismo. 

- También olvido el tesoro que las almas que no le conocen representan para Él. Cada uno de ellos es tan valioso como lo fuimos tú y yo que ahora Le conocemos. Deberíamos valorarles como Él lo hace.

- Nunca olvides lo invaluable que tu vida es para el Señor. Si los humanos imperfectos no dudamos en hacer lo que sea por la vida de un hijo, imagínate lo que nuestro Padre hace por nosotros.

- Tampoco olvides que la prueba que estás pasando tiene un propósito divino que se va a cumplir en ti. Sé paciente, sigue confiando, no pierdas la esperanza. 

- Padres que han recibido noticias desalentadoras en su embarazo: Ánimo!! La última Palabra la tiene el Señor. Que su fe no decaiga.



"Porque te aprecio, eres de gran valor y Yo te amo. Para tenerte a ti y para salvar tu vida, entrego hombres y naciones" Isaías 43:4 DHH

"Tú fuiste quien formó todo mi cuerpo; Tú me formaste en el vientre de mi madre. Tus ojos vieron mi cuerpo en formación; todo eso estaba escrito en Tu libro. Habías señalado los días de mi vida cuando aún no existía ninguno de ellos" Salmos 139:13,16 DHH

viernes, 31 de marzo de 2017

El Deleite Del Padre

Hace unos días vi una escena que me conmovió mucho. 

Terminando una actividad en mi trabajo, anduve recolectando ciertos documentos de maestro en maestro. Hacía pequeñas pausas con cada uno para preguntarles cómo les había ido en dicha actividad. 

Llegué adonde una maestra, tratando de repetir el mismo proceso, pero, mientras le hablaba, ella volvió su cabeza a un lado-al punto que parecía ignorarme-y empezó a hacer gestos raros con su cara. Unos segundos después, se levantó de su lugar y empezó a caminar hacia el costado que había llamado su atención. Yo quedé desconcertada por unos instantes, no entendía por qué ella se alejaba de mí sin importarle que estaba parada frente a ella. La seguí con la mirada mientras se alejaba.

Para mi sorpresa, ella caminaba con los brazos extendidos y al ver más allá noté que una personita se tambaleaba en su intento por correr a encontrarse con la maestra. Esa personita es su hija. 

Al observar el encuentro de ambas, lo entendí todo. Esa mamá ni siquiera se percató de que yo estaba junto a ella. Simplemente vio a su hijita a lo lejos y su atención fue capturada. En ese momento, no había nada-ni nadie-más importante que ir a abrazar y besar a su niña que había venido a recogerla al trabajo.

Todo eso me sacó una sonrisa. Decidí tomar por mi cuenta los documentos de su mesa e irme. Creo que ella sigue sin darse cuenta que yo me los llevé!! 


Un día de esta semana Dios me recordó esa escena. Leía que Dios es un Padre que se deleita en sus hijos. Él es como cualquier papá que se sienta en el parque a ver jugar a sus hijos y disfruta observar su interacción con el mundo. Se parece a ese papá que entra muy tarde en la noche al cuarto de sus hijos solo para verlos dormir. Es de esos papás que podría pasar horas contemplando fotos de su hijo. Es como ese padre que deja de oír todos los demás sonidos cuando su pequeño se ríe a carcajadas. 

Una definición de deleite en Internet* dice: "Una sensación de placer. Aquello que genera satisfacción, goce, agrado o dicha". 

Me conmueve muchísimo imaginar a nuestro Dios, que deja de hacer cualquier cosa, que deja de poner atención a lo que pasa alrededor, que deja de ver a cualquiera que esté frente a Él...todo porque uno de nosotros, Sus hijos, le habla, le busca o corre hacia Él (Salmos 34:15).

Nuestro Padre se deleita en nosotros. Siente placer en vernos, se siente satisfecho por nuestro avance, se goza, se agrada y está lleno de dicha solo porque nos ama...solo porque somos hijos Suyos...sin perfección, sin méritos, sin mucho para impresionar...se deleita en ti y en mí, solo porque nos ama.

Si has estado teniendo días en los que cuestionas tu valor o cuan amado eres, te recuerdo que tienes un Padre que se deleita en ti, así como eres, en el momento exacto de tu vida en el que te encuentres. Sus ojos brillan al verte, Su pecho se hincha de orgullo, Sus oídos reconocen inconfundiblemente tu llanto y tu risa (1 Pedro 3:12), Sus manos no quieren soltar las tuyas (Isaías 41:13) y no para de contar todo los planes que tiene para ti (Jeremías 29:11).

Disfruta a tu Padre que se deleita en ti cada día.


"Jehová está en medio de ti, poderoso, Él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos" Sofonías 3:17 RVR60

"El Señor se deleita en los que le temen, en los que ponen su esperanza en Su amor inagotable" Salmos 147:11 NTV


*http://definicion.de/deleite/

viernes, 10 de marzo de 2017

Cuando No Puedes Salir De La Cama

No es la pereza habitual de las mañanas al despertar. No es un deseo por tener cinco minutos más en la cama. NO. Se trata de una ausencia total de ánimo, fuerza, esperanza y propósito.

Si ya has estado ahí, sabrás de lo que hablo. Sencillamente no hay nada que te motive a pararte. ¿Qué sentido tiene bañarte, vestirte, ir a la escuela, ir al trabajo o ver a la gente? ¿Qué garantiza que este día va a ser diferente al anterior? Nada. Es mejor seguir ahí, en tu mundo, a solas, dormir para desconectarte de todo...estar a salvo de alguna manera.

Me he encontrado con cristianos que te predican cuando pasas días así. Parece que para ellos no está permitido vivir temporadas como esas, más bien, lo ven como una señal de que estás en pecado o que te falta fe. Te reprenden y te recuerdan que un cristiano debe vivir "en victoria".

Yo no lo creo así. Creo firmemente que Dios ENTIENDE cuando atravesamos épocas en las que no podemos salir de la cama. Y Él, como nuestro Creador puede descifrar lo que nos ocurre, mejor que nosotros mismos.

El Rey David enfrentó muchos días de angustia y tristeza, "Mi alma también está muy turbada; y Tú Jehová, ¿hasta cuándo? Vuélvete, oh Jehová, libra mi alma; sálvame por Tu misericordia" Salmos 43-4, donde incluso manifiesta sentir que el Señor se ha alejado; y sin embargo, Dios no le desechó por ello. Al contrario, se mostró siempre fiel y sostuvo a David en cada situación.

Escribo para recordarte que tu Dios SABE lo que estás pasando. Luchar con pararte cada mañana no te hace un cristiano débil. Aunque lo dudes, "Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu" Salmos 34:18. Su Presencia sigue ahí, se duele contigo y quiere que en medio de esos días grises, corras a Él.

Cuando todo es incierto, de lo único que puedes estar seguro es que "Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos" Hebreos 13:8. Él te sigue amando y proveerá de las fuerzas que necesitas cada día; cuando no puedas seguir, Él te sostendrá.

Ten por seguro que estos días pasarán...volverás a tener propósito, volverás a creer en los planes buenos que el Señor tiene para ti, volverás a tener esperanza.

Confía en que Dios hará grandes cosas aunque no puedas salir de la cama hoy. Él te dará razones para seguir. Él es tu razón para seguir.


"Con misericordia eterna tendré compasión de Ti, dijo Jehová tu Redentor" Isaías 54:8 RVR60

"Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación" Habacuc 3:17-18 RVR60

martes, 24 de enero de 2017

Los Peligros De No Congregarte

Lo tengo comprobado, cada vez que me he alejado de la iglesia, me ha ido mal. 

Al principio, sientes que te hace falta, pero a medida pasa el tiempo, te vas acomodando, hasta que finalmente la necesidad ya no es la misma, las prioridades cambiaron y te enfriaste sin darte cuenta.

Lo he visto en mi propia vida y también en la vida de muchas personas. Usualmente, hemos vuelto después de una dosis fuerte de dolor o una prueba muy grande, cuando ya no hay fuerzas. He aprendido que Dios, por el amor que nos tiene, permite ese tipo de cosas para atraernos de nuevo.

Comparto con ustedes, los que considero son los peligros más grandes a los que nos exponemos cuando no nos congregamos:

1. Malnutrición.
La vida dentro de una congregación es parte esencial para el cristiano. Aunque tu tiempo a solas y a diario con el Señor es la prioridad máxima, no experimentarás un crecimiento mayor sin congregarte. Te alimentas al escuchar sermones doctrinalmente correctos, creces por medio de la intercesión en comunidad y desarrollas tus dones y tu llamado al involucrarte en un ministerio. Cuando no asistes a una iglesia, no te nutres de todo lo que necesitas en tu 'dieta espiritual'.

2. Vulnerabilidad al pecado.
Obviamente, el hecho único de asistir a una iglesia no nos hace inmunes al pecado. Sin embargo, cuando somos irregulares en hacerlo, nuestra vulnerabilidad incrementa. ¿Cómo vas a obtener fortaleza para decir que no a una tentación? ¿Con quién vas a hablar si estás luchando? ¿Quién va a interceder por ti si no pides ayuda? ¿Cómo vas a conocer la gracia de ser restaurado?
"Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz" Santiago 5:16

3. No Ejercitar la Humildad.
Cuando perteneces a una congregación, te expones a ser confrontado con la Palabra cuando lo necesites, te expones a rendir cuentas a otro cristiano, te expones a un montón de gente imperfecta a la que aprendes a aceptar, de la misma manera que te aceptan a ti. Pero cuando decidimos alejarnos de la iglesia, andamos por la vida sin vernos a un espejo que nos muestre nuestra condición espiritual. Corremos el riesgo de volvernos tan egocéntricos que solo nos miremos a nosotros mismos y creamos que no estamos tan mal. 
"El hierro se afila con el hierro, y el hombre en el trato con el hombre" Proverbios 27:17

4. Luchar En Solitario.
No puedo recordar una prueba en mi vida en la que mis hermanos de la iglesia no estuvieran conmigo. Quizás no soy tan objetiva, pues he estado en la misma congregación desde que era una niña y para mí no hay iglesia que la supere. Pero sé que hay muchísimas iglesias así, llenas de gente que te acompaña en los momentos de prueba. 
Lo he dicho muchas veces, el cristiano no puede ser un ermitaño. Dios no diseñó la vida cristiana de esa manera. Él nos hizo seres sociales con necesidad de compañía. Por eso, te pierdes de mucho cuando no compartes tus luchas. Tu carga pudiera ser más liviana al compartirla con compañeros en la fe. 
"Qué bueno y qué agradable es cuando el pueblo de Dios se reúne en armonía" Salmos 133:1


Si has comenzado este año fuera de la iglesia o siendo un asistente irregular, te animo a hacer un compromiso con Dios e involucrarte. Lamentablemente, no podremos crecer ni dar fruto permanente si no estamos conectados a un tronco que nos nutra. Ya no lo pospongas, es demasiado arriesgado que sigas pretendiendo vivir como cristiano sin tener la cobertura de una iglesia.


"No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca" Hebreos 10:25

lunes, 16 de enero de 2017

Cuando Menos Lo Merecemos

Ya iniciamos el año escolar. Esta mañana tuve una conversación fugaz con una mamá que venía acompañando a su hija. La niña es de antiguo ingreso, pero traía una cara de susto. Al verla, de inmediato recordé la razón. Lamentablemente, está repitiendo grado.

Obviamente, al enfrentar el tan temido primer día, no la estaba pasando tan bien. Imagino sus luchas, la vergüenza de que todos la vean, la tristeza por ver a sus ex-compañeros en el grado superior, entre otras cosas.

Traté de darle ánimo a la niña- y a la mamá! Me ofrecí a acompañarla a su aula, para que se sintiera respaldada de alguna manera. Antes, la señora me comentó de una plática que ellas tuvieron y me encantó una frase que dijo: "aunque no se lo merezca, la voy a apoyar...es mi hija y le voy a dar esta oportunidad para que haga las cosas diferentes" 

Quizás yo andaba muy sensible, pero sus palabras calaron. 

Porque si somos francos, la mayor parte del tiempo, los humanos tendemos a hacer lo contrario. Si alguien no llega a nuestro estándar, si alguien no cumple nuestras reglas, si alguien nos falla; rápidamente retiramos o condicionamos nuestro amor.

Si bien es cierto, Dios es justo (Deuteronomio 32:4, Salmos 7:11) y no puede pasar por alto el pecado (Nahum 1:3), también es cierto que nos ofrece Su Gracia de forma incesante (Isaías 1:18, 1 Juan 1:9). Sus misericordias se renuevan cada día (Lamentaciones 3::22-23) y Su Amor por nosotros es eterno (Jeremías 31:3).

Su corazón de Padre está siempre anhelando mostrarnos cuanto nos ama. 

Quizás has iniciado este año sintiendo que cometiste muchos errores el anterior, o crees que tienes que portarte muy bien para ser merecedor de alguna bendición. La verdad es que nuestro Dios es como esta mamá: aunque nos merezcamos reprobación, juicio o castigo, Él está lleno de Gracia y siempre encuentra la forma de restaurarnos.


El mundo puede señalar tus pecados, tus mismos hermanos en la fe pueden juzgarte cuando falles, el diablo sin duda te acusará, incluso tus seres amados pueden apuntar a uno de tus errores y retirar su amor...pero tu Dios nunca lo hará. 

Quizás estás doliéndote porque alguien no te quiso amar cuando fallaste. Si es así, es el momento de correr a Sus brazos y ser cubierto por esta verdad: Él nos ama cuando menos lo merecemos. Ese tipo de amor es irresistible. Esa Gracia es incontenible ¿Y sabés qué? Eso ES suficiente. Eso ES todo lo que necesitas hoy. 


"Por esto te digo que sus muchos pecados son perdonados, porque amó mucho; pero la persona a quien poco se le perdona, poco amor muestra" Lucas 7:47 DHH

"...Pero el amor cubre todas las faltas" Proverbios 10:12 NVI

sábado, 31 de diciembre de 2016

Las Lecciones del 2016

He comenzado a ver las publicaciones que la gente comparte en redes sociales despidiendo el año. Por lo que he tratado de hacer un resumen mental de lo que estos doce meses me dejan. Comparto con ustedes las lecciones más relevantes:

1. RENDIRSE SI FUNCIONA.
Tomé mi diario de oración y leí lo que escribí en Diciembre del año anterior. Debo decir que pocas veces he hecho oraciones como esa. Estaba rindiendo mis sueños, mi voluntad, mis anhelos al Señor. Le di permiso de hacer lo que quisiera y de decidir sobre mi vida. Como cristiana, muchas veces he dicho superficialmente que confío plenamente en mi Padre Celestial, pero la actitud del corazón es otra. 

Sin embargo, esa oración fue honesta. Y aunque tuve muchas turbulencias este año, Él fue fiel y efectivamente, empezó a traer cambios en mi vida, dejó que ocurrieran cosas que en Enero anterior, no imaginé que pasarían. No tuve que hacer nada, Él hizo todo.

Así que si has estado luchando con el gobierno del Señor en tu vida, te animo a hacer una oración de rendición al iniciar el nuevo año. Quita tus manos del volante, muévete del asiento del conductor y déjale que conduzca tu vida como y hacia donde Él quiere.

2. EL SIGNIFICADO DE LA GRACIA.
Aunque nací en un hogar cristiano y escuché muchas veces la palabra Gracia en mi iglesia y hasta memoricé versículos al respecto, no fue hasta este año que entendí (y sé que me falta mucho) y me enamoré de la Gracia de Dios. No puedo explicar en un espacio tan corto, lo poderoso que esto es ni la libertad que Su Gracia trae, sólo puedo decir que había vivido sintiéndome silenciosamente culpable o imperfecta siempre y vivía tratando de hacer lo cristianamente correcto para no ser descalificada. PERO, estar consciente de esa Gracia en toda su dimensión, me da la plena seguridad que a pesar de mis fallas recurrentes y de mis luchas con tantos defectos, ya tengo todo lo que necesito, Su Gracia me hace apta, aceptada, amada y valorada. 

3. LA GENTE NO SE QUEDA PARA SIEMPRE.
Aunque cueste entenderlo y duela un poquito, sencillamente no todo el mundo que está en mi vida hoy, estará mañana. Algunos eligieron irse, a otros decidí sacarlos y a otros Dios los trajo cuando no me lo esperaba. Hay que confiar en la Soberanía del Señor y saber que es parte natural de la vida decir adiós a personas que ya no formarán parte de tus días. Dejar ir es un proceso, pero día a día el Señor te fortalece para lograrlo.

Si estás cerrando este año con algunas personas menos en tu vida, confía en el control que Dios tiene de todo lo que ocurre, descansa sabiendo que Sus planes para ti son buenos con o sin ellos. 

4. LLEVAR UN REGISTRO DE TUS PETICIONES DE ORACIÓN
Este año traté de retomar mi hábito de escribir mis oraciones y esta mañana mientras leía cómo empecé el 2016, me encantó poder tomar un lapicero y poner un cheque al lado de varias de ellas, como señal de que fueron contestadas.
Dios SI cumple, Él SI escucha; y tener un registro de ello ayuda muchísimo a incrementar tu fe. Una buena meta para el siguiente año puede ser que decidas empezar a llevar tu propio registro. Escribe sin restricciones, atrévete a pedir como niño, pon tus sueños en las manos del Señor y ten listo tu lápiz, estoy segura que el Señor va a responderte en muchos de ellos.


Que las lecciones que aprendiste este año cumplan Su propósito también. Oro porque cada prueba que enfrentaste dé fruto en tu vida y te prepare para cumplir el plan de Dios para ti.


¡Que el 2017 sea un año lleno de Su presencia y Gracia sobrenatural!


"Y Jehová va delante de ti; Él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides" Deuteronomio 31:8 RVR60

"Porque Yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha y te dice: No temas, Yo te ayudo" Isaías 41:10 RVR60

"¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados" Isaías 43:19 NVI

domingo, 11 de diciembre de 2016

Hablemos de Límites

Yo siempre había creído que tenía una personalidad fuerte y que no me dejaba tan fácilmente de la gente. Pero hace unos años descubrí que, como alguien que lucha con la codependencia (puedes leer más acá http://destellos7.blogspot.com/2015/05/mis-confesiones-mucho-gusto-soy-una.html), poner límites me resulta más complicado de lo que pensaba.

En su libro 'Límites', el Doctor Henry Cloud  señala que: "Los límites definen a la persona. Definen lo que soy y lo que no soy. Un límite me muestra dónde termina mi persona y comienza otra persona" . Aparentemente suena fácil, pero en la práctica podemos estar permitiendo que otros crucen nuestros límites cada vez que quieren.

Es un tema extenso para discutir, pero es importante saber que "el concepto de límites proviene de la naturaleza misma de Dios...Él se define como un ser único e independiente, con responsabilidad propia...al decirnos lo que piensa, siente, planifica, permite y no permite, lo que le agrada y desagrada" . Él nos recuerda que es Soberano "Porque Yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a Mí...Mi consejo permanecerá y haré todo lo que quiero" (Isaías 46:9-10), por lo tanto, establece que hay un límite entre Él y nosotros.

Algunos indicadores de que nuestros límites están flojos pueden encontrarse al responder preguntas como éstas:

- ¿Te cuesta decir que NO? 
- ¿Dices que SI a lo que te parece malo?
- ¿No aceptas un NO de otros?
- ¿Tienes problemas poniendo en palabras tus emociones o sentimientos?
- ¿Terminas cediendo ante otros para no provocar un conflicto, por quedar bien o por miedo a ser desaprobado?
- ¿Acostumbras a tomar responsabilidades que no te corresponden?
- ¿La gente te pide favores con mucha frecuencia? (porque siempre les dices que si)
- ¿Andas silenciosamente amargado o murmurando porque otros no aprecian lo que haces por ellos?
- ¿Te vas a dormir con una sensación de que no eres valorado A PESAR de todo lo que haces por otros?
- ¿Has adquirido deudas, has bajado tus estándares o has hecho cosas que nunca te imaginaste capaz de hacer por temor/amor?

Estos son solo ejemplos generales de los problemas que enfrentamos las personas a las que nos cuesta poner límites. Y lamentablemente, a muchos se nos ha enseñado que el cristianismo se trata de un amor sacrificial constante, creemos que no decir que SI a todos nos convierte en cristianos poco amorosos; sin embargo, la vida cristiana no se trata de dejar que otros sobrepasen lo que somos.

Así que ánimo! No todo está perdido. Aunque hayamos pasado toda nuestra vida con límites casi inexistentes con tal de llevar la fiesta en paz con otros o con tal de ser buenos cristianos, aún podemos hacer algo, aún podemos comenzar HOY a cambiar eso.

Primero debes saber que los límites no se heredan, se construyen. En segundo lugar, recuerda que nuestra necesidad más profunda es la de pertenecer, ser parte de una relación, ser amado; y las buenas noticias son que "Dios es Amor" (1 Juan 4:16), es Su naturaleza estar en una relación contigo y conmigo. Esa ES tu relación más importante y de la que deberías llenar tu alma. Cuando Dios es tu primer amor, resulta más fácil establecer límites.


También recuerda que Él te creó con propósito. 2 Timoteo 1:9 dice "quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito Suyo y la gracia que nos fue dada". No fuiste hecho para vivir esclavizado a los deseos de otros, fuiste hecho para cumplir el Suyo.

Las personas que batallan para poner límites a los demás enfrentan sentimientos de frustración, nerviosismo, inseguridad constante, deseo exagerado de afirmación y reconocimiento (aunque no se exteriorice), miedo al abandono o a dejar de ser amado, sensación de poca valía, soledad, entre otros.

Si te has sentido invadido por ciertas personas, si consideras que la gente no está respetando lo que eres, lo que quieres, lo que haces, lo que te gusta; es tiempo de correr a los brazos del Señor, en Su presencia encontrarás la afirmación que necesitas. NINGÚN ser humano es capaz de satisfacer tu alma, eso es una ilusión. El dejar que alguien más cruce 'tu propiedad' no garantiza que tendrás plenitud. Decir siempre que SI no sanará tus relaciones ni evitará conflictos.

No confundamos el mandato de "amar al prójimo" con la inexistencia de límites, el amor no se demuestra de esa manera. Te recuerdo que ese mandato conlleva un segundo componente: "...como a ti mismo" (Lucas 10:27). No podemos ser capaces de amar a otros de forma saludable, hasta que nos sepamos y sintamos amados plenamente por nuestro Creador.

Hemos sido amados con amor eterno (Jeremías 31:3), poner límites-en sentimientos, en pensamientos, en las finanzas, en el tiempo, en distancia física, en las palabras, etc- es una expresión de amor hacia nosotros mismos. 

No tengas miedo, sé valiente. Empieza a decir NO con más frecuencia, empieza a expresar lo que de verdad sientes y piensas, empieza a poner distancia si es necesario. Deja que Su perfecto amor te cubra y te afirme como el ser único que diseñó. Sé libre.


"...Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" Juan 10:10 RVR60