martes, 24 de enero de 2017

Los Peligros De No Congregarte

Lo tengo comprobado, cada vez que me he alejado de la iglesia, me ha ido mal. 

Al principio, sientes que te hace falta, pero a medida pasa el tiempo, te vas acomodando, hasta que finalmente la necesidad ya no es la misma, las prioridades cambiaron y te enfriaste sin darte cuenta.

Lo he visto en mi propia vida y también en la vida de muchas personas. Usualmente, hemos vuelto después de una dosis fuerte de dolor o una prueba muy grande, cuando ya no hay fuerzas. He aprendido que Dios, por el amor que nos tiene, permite ese tipo de cosas para atraernos de nuevo.

Comparto con ustedes, los que considero son los peligros más grandes a los que nos exponemos cuando no nos congregamos:

1. Malnutrición.
La vida dentro de una congregación es parte esencial para el cristiano. Aunque tu tiempo a solas y a diario con el Señor es la prioridad máxima, no experimentarás un crecimiento mayor sin congregarte. Te alimentas al escuchar sermones doctrinalmente correctos, creces por medio de la intercesión en comunidad y desarrollas tus dones y tu llamado al involucrarte en un ministerio. Cuando no asistes a una iglesia, no te nutres de todo lo que necesitas en tu 'dieta espiritual'.

2. Vulnerabilidad al pecado.
Obviamente, el hecho único de asistir a una iglesia no nos hace inmunes al pecado. Sin embargo, cuando somos irregulares en hacerlo, nuestra vulnerabilidad incrementa. ¿Cómo vas a obtener fortaleza para decir que no a una tentación? ¿Con quién vas a hablar si estás luchando? ¿Quién va a interceder por ti si no pides ayuda? ¿Cómo vas a conocer la gracia de ser restaurado?
"Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz" Santiago 5:16

3. No Ejercitar la Humildad.
Cuando perteneces a una congregación, te expones a ser confrontado con la Palabra cuando lo necesites, te expones a rendir cuentas a otro cristiano, te expones a un montón de gente imperfecta a la que aprendes a aceptar, de la misma manera que te aceptan a ti. Pero cuando decidimos alejarnos de la iglesia, andamos por la vida sin vernos a un espejo que nos muestre nuestra condición espiritual. Corremos el riesgo de volvernos tan egocéntricos que solo nos miremos a nosotros mismos y creamos que no estamos tan mal. 
"El hierro se afila con el hierro, y el hombre en el trato con el hombre" Proverbios 27:17

4. Luchar En Solitario.
No puedo recordar una prueba en mi vida en la que mis hermanos de la iglesia no estuvieran conmigo. Quizás no soy tan objetiva, pues he estado en la misma congregación desde que era una niña y para mí no hay iglesia que la supere. Pero sé que hay muchísimas iglesias así, llenas de gente que te acompaña en los momentos de prueba. 
Lo he dicho muchas veces, el cristiano no puede ser un ermitaño. Dios no diseñó la vida cristiana de esa manera. Él nos hizo seres sociales con necesidad de compañía. Por eso, te pierdes de mucho cuando no compartes tus luchas. Tu carga pudiera ser más liviana al compartirla con compañeros en la fe. 
"Qué bueno y qué agradable es cuando el pueblo de Dios se reúne en armonía" Salmos 133:1


Si has comenzado este año fuera de la iglesia o siendo un asistente irregular, te animo a hacer un compromiso con Dios e involucrarte. Lamentablemente, no podremos crecer ni dar fruto permanente si no estamos conectados a un tronco que nos nutra. Ya no lo pospongas, es demasiado arriesgado que sigas pretendiendo vivir como cristiano sin tener la cobertura de una iglesia.


"No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca" Hebreos 10:25

lunes, 16 de enero de 2017

Cuando Menos Lo Merecemos

Ya iniciamos el año escolar. Esta mañana tuve una conversación fugaz con una mamá que venía acompañando a su hija. La niña es de antiguo ingreso, pero traía una cara de susto. Al verla, de inmediato recordé la razón. Lamentablemente, está repitiendo grado.

Obviamente, al enfrentar el tan temido primer día, no la estaba pasando tan bien. Imagino sus luchas, la vergüenza de que todos la vean, la tristeza por ver a sus ex-compañeros en el grado superior, entre otras cosas.

Traté de darle ánimo a la niña- y a la mamá! Me ofrecí a acompañarla a su aula, para que se sintiera respaldada de alguna manera. Antes, la señora me comentó de una plática que ellas tuvieron y me encantó una frase que dijo: "aunque no se lo merezca, la voy a apoyar...es mi hija y le voy a dar esta oportunidad para que haga las cosas diferentes" 

Quizás yo andaba muy sensible, pero sus palabras calaron. 

Porque si somos francos, la mayor parte del tiempo, los humanos tendemos a hacer lo contrario. Si alguien no llega a nuestro estándar, si alguien no cumple nuestras reglas, si alguien nos falla; rápidamente retiramos o condicionamos nuestro amor.

Si bien es cierto, Dios es justo (Deuteronomio 32:4, Salmos 7:11) y no puede pasar por alto el pecado (Nahum 1:3), también es cierto que nos ofrece Su Gracia de forma incesante (Isaías 1:18, 1 Juan 1:9). Sus misericordias se renuevan cada día (Lamentaciones 3::22-23) y Su Amor por nosotros es eterno (Jeremías 31:3).

Su corazón de Padre está siempre anhelando mostrarnos cuanto nos ama. 

Quizás has iniciado este año sintiendo que cometiste muchos errores el anterior, o crees que tienes que portarte muy bien para ser merecedor de alguna bendición. La verdad es que nuestro Dios es como esta mamá: aunque nos merezcamos reprobación, juicio o castigo, Él está lleno de Gracia y siempre encuentra la forma de restaurarnos.


El mundo puede señalar tus pecados, tus mismos hermanos en la fe pueden juzgarte cuando falles, el diablo sin duda te acusará, incluso tus seres amados pueden apuntar a uno de tus errores y retirar su amor...pero tu Dios nunca lo hará. 

Quizás estás doliéndote porque alguien no te quiso amar cuando fallaste. Si es así, es el momento de correr a Sus brazos y ser cubierto por esta verdad: Él nos ama cuando menos lo merecemos. Ese tipo de amor es irresistible. Esa Gracia es incontenible ¿Y sabés qué? Eso ES suficiente. Eso ES todo lo que necesitas hoy. 


"Por esto te digo que sus muchos pecados son perdonados, porque amó mucho; pero la persona a quien poco se le perdona, poco amor muestra" Lucas 7:47 DHH

"...Pero el amor cubre todas las faltas" Proverbios 10:12 NVI

sábado, 31 de diciembre de 2016

Las Lecciones del 2016

He comenzado a ver las publicaciones que la gente comparte en redes sociales despidiendo el año. Por lo que he tratado de hacer un resumen mental de lo que estos doce meses me dejan. Comparto con ustedes las lecciones más relevantes:

1. RENDIRSE SI FUNCIONA.
Tomé mi diario de oración y leí lo que escribí en Diciembre del año anterior. Debo decir que pocas veces he hecho oraciones como esa. Estaba rindiendo mis sueños, mi voluntad, mis anhelos al Señor. Le di permiso de hacer lo que quisiera y de decidir sobre mi vida. Como cristiana, muchas veces he dicho superficialmente que confío plenamente en mi Padre Celestial, pero la actitud del corazón es otra. 

Sin embargo, esa oración fue honesta. Y aunque tuve muchas turbulencias este año, Él fue fiel y efectivamente, empezó a traer cambios en mi vida, dejó que ocurrieran cosas que en Enero anterior, no imaginé que pasarían. No tuve que hacer nada, Él hizo todo.

Así que si has estado luchando con el gobierno del Señor en tu vida, te animo a hacer una oración de rendición al iniciar el nuevo año. Quita tus manos del volante, muévete del asiento del conductor y déjale que conduzca tu vida como y hacia donde Él quiere.

2. EL SIGNIFICADO DE LA GRACIA.
Aunque nací en un hogar cristiano y escuché muchas veces la palabra Gracia en mi iglesia y hasta memoricé versículos al respecto, no fue hasta este año que entendí (y sé que me falta mucho) y me enamoré de la Gracia de Dios. No puedo explicar en un espacio tan corto, lo poderoso que esto es ni la libertad que Su Gracia trae, sólo puedo decir que había vivido sintiéndome silenciosamente culpable o imperfecta siempre y vivía tratando de hacer lo cristianamente correcto para no ser descalificada. PERO, estar consciente de esa Gracia en toda su dimensión, me da la plena seguridad que a pesar de mis fallas recurrentes y de mis luchas con tantos defectos, ya tengo todo lo que necesito, Su Gracia me hace apta, aceptada, amada y valorada. 

3. LA GENTE NO SE QUEDA PARA SIEMPRE.
Aunque cueste entenderlo y duela un poquito, sencillamente no todo el mundo que está en mi vida hoy, estará mañana. Algunos eligieron irse, a otros decidí sacarlos y a otros Dios los trajo cuando no me lo esperaba. Hay que confiar en la Soberanía del Señor y saber que es parte natural de la vida decir adiós a personas que ya no formarán parte de tus días. Dejar ir es un proceso, pero día a día el Señor te fortalece para lograrlo.

Si estás cerrando este año con algunas personas menos en tu vida, confía en el control que Dios tiene de todo lo que ocurre, descansa sabiendo que Sus planes para ti son buenos con o sin ellos. 

4. LLEVAR UN REGISTRO DE TUS PETICIONES DE ORACIÓN
Este año traté de retomar mi hábito de escribir mis oraciones y esta mañana mientras leía cómo empecé el 2016, me encantó poder tomar un lapicero y poner un cheque al lado de varias de ellas, como señal de que fueron contestadas.
Dios SI cumple, Él SI escucha; y tener un registro de ello ayuda muchísimo a incrementar tu fe. Una buena meta para el siguiente año puede ser que decidas empezar a llevar tu propio registro. Escribe sin restricciones, atrévete a pedir como niño, pon tus sueños en las manos del Señor y ten listo tu lápiz, estoy segura que el Señor va a responderte en muchos de ellos.


Que las lecciones que aprendiste este año cumplan Su propósito también. Oro porque cada prueba que enfrentaste dé fruto en tu vida y te prepare para cumplir el plan de Dios para ti.


¡Que el 2017 sea un año lleno de Su presencia y Gracia sobrenatural!


"Y Jehová va delante de ti; Él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides" Deuteronomio 31:8 RVR60

"Porque Yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha y te dice: No temas, Yo te ayudo" Isaías 41:10 RVR60

"¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados" Isaías 43:19 NVI

domingo, 11 de diciembre de 2016

Hablemos de Límites

Yo siempre había creído que tenía una personalidad fuerte y que no me dejaba tan fácilmente de la gente. Pero hace unos años descubrí que, como alguien que lucha con la codependencia (puedes leer más acá http://destellos7.blogspot.com/2015/05/mis-confesiones-mucho-gusto-soy-una.html), poner límites me resulta más complicado de lo que pensaba.

En su libro 'Límites', el Doctor Henry Cloud  señala que: "Los límites definen a la persona. Definen lo que soy y lo que no soy. Un límite me muestra dónde termina mi persona y comienza otra persona" . Aparentemente suena fácil, pero en la práctica podemos estar permitiendo que otros crucen nuestros límites cada vez que quieren.

Es un tema extenso para discutir, pero es importante saber que "el concepto de límites proviene de la naturaleza misma de Dios...Él se define como un ser único e independiente, con responsabilidad propia...al decirnos lo que piensa, siente, planifica, permite y no permite, lo que le agrada y desagrada" . Él nos recuerda que es Soberano "Porque Yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a Mí...Mi consejo permanecerá y haré todo lo que quiero" (Isaías 46:9-10), por lo tanto, establece que hay un límite entre Él y nosotros.

Algunos indicadores de que nuestros límites están flojos pueden encontrarse al responder preguntas como éstas:

- ¿Te cuesta decir que NO? 
- ¿Dices que SI a lo que te parece malo?
- ¿No aceptas un NO de otros?
- ¿Tienes problemas poniendo en palabras tus emociones o sentimientos?
- ¿Terminas cediendo ante otros para no provocar un conflicto, por quedar bien o por miedo a ser desaprobado?
- ¿Acostumbras a tomar responsabilidades que no te corresponden?
- ¿La gente te pide favores con mucha frecuencia? (porque siempre les dices que si)
- ¿Andas silenciosamente amargado o murmurando porque otros no aprecian lo que haces por ellos?
- ¿Te vas a dormir con una sensación de que no eres valorado A PESAR de todo lo que haces por otros?
- ¿Has adquirido deudas, has bajado tus estándares o has hecho cosas que nunca te imaginaste capaz de hacer por temor/amor?

Estos son solo ejemplos generales de los problemas que enfrentamos las personas a las que nos cuesta poner límites. Y lamentablemente, a muchos se nos ha enseñado que el cristianismo se trata de un amor sacrificial constante, creemos que no decir que SI a todos nos convierte en cristianos poco amorosos; sin embargo, la vida cristiana no se trata de dejar que otros sobrepasen lo que somos.

Así que ánimo! No todo está perdido. Aunque hayamos pasado toda nuestra vida con límites casi inexistentes con tal de llevar la fiesta en paz con otros o con tal de ser buenos cristianos, aún podemos hacer algo, aún podemos comenzar HOY a cambiar eso.

Primero debes saber que los límites no se heredan, se construyen. En segundo lugar, recuerda que nuestra necesidad más profunda es la de pertenecer, ser parte de una relación, ser amado; y las buenas noticias son que "Dios es Amor" (1 Juan 4:16), es Su naturaleza estar en una relación contigo y conmigo. Esa ES tu relación más importante y de la que deberías llenar tu alma. Cuando Dios es tu primer amor, resulta más fácil establecer límites.


También recuerda que Él te creó con propósito. 2 Timoteo 1:9 dice "quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito Suyo y la gracia que nos fue dada". No fuiste hecho para vivir esclavizado a los deseos de otros, fuiste hecho para cumplir el Suyo.

Las personas que batallan para poner límites a los demás enfrentan sentimientos de frustración, nerviosismo, inseguridad constante, deseo exagerado de afirmación y reconocimiento (aunque no se exteriorice), miedo al abandono o a dejar de ser amado, sensación de poca valía, soledad, entre otros.

Si te has sentido invadido por ciertas personas, si consideras que la gente no está respetando lo que eres, lo que quieres, lo que haces, lo que te gusta; es tiempo de correr a los brazos del Señor, en Su presencia encontrarás la afirmación que necesitas. NINGÚN ser humano es capaz de satisfacer tu alma, eso es una ilusión. El dejar que alguien más cruce 'tu propiedad' no garantiza que tendrás plenitud. Decir siempre que SI no sanará tus relaciones ni evitará conflictos.

No confundamos el mandato de "amar al prójimo" con la inexistencia de límites, el amor no se demuestra de esa manera. Te recuerdo que ese mandato conlleva un segundo componente: "...como a ti mismo" (Lucas 10:27). No podemos ser capaces de amar a otros de forma saludable, hasta que nos sepamos y sintamos amados plenamente por nuestro Creador.

Hemos sido amados con amor eterno (Jeremías 31:3), poner límites-en sentimientos, en pensamientos, en las finanzas, en el tiempo, en distancia física, en las palabras, etc- es una expresión de amor hacia nosotros mismos. 

No tengas miedo, sé valiente. Empieza a decir NO con más frecuencia, empieza a expresar lo que de verdad sientes y piensas, empieza a poner distancia si es necesario. Deja que Su perfecto amor te cubra y te afirme como el ser único que diseñó. Sé libre.


"...Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" Juan 10:10 RVR60

viernes, 2 de diciembre de 2016

La Espera Afuera de Un Quirófano II

De nuevo estoy sentada en una sala de espera, afuera de los quirófanos de un hospital. Aquella vez fue mi hermana (http://destellos7.blogspot.com/2014/02/la-espera-afuera-de-un-quirofano.html), ahora es mi mamá. Los nervios siempre están presente, no importa que los médicos te digan que es una cirugía sin mayores complicaciones, tu cabeza se llena de diferentes escenas posibles que pueden ocurrir, la mayor parte de ellas no están muy llenas de fe.

Esta semana me ha impactado mucho la noticia del accidente del avión que transportaba a un equipo completo de fútbol sudamericano. Eventos como este te recuerdan cuán frágil es la vida. Te subes a un avión, debes confiar en el piloto. Te meten a un quirófano, debes confiar en el cirujano.

Lo ideal sería que no tuviéramos que enfrentar momentos de esta naturaleza, pero cuando ocurren, Dios aprovecha para recordarte que es Soberano, que absolutamente todo está bajo Su control, que como su hijo puedes descansar en Él.

Anoche; mi hermana, mi cuñado y yo oramos por mi mami. En esos minutos, Él me recordó cada situación de salud que mi familia ha enfrentado y cómo hemos visto Su fidelidad en cada una. Sé que hoy no va a ser la excepción, sé que testificaremos de nuevo. Él no va a comenzar a fallarnos ahora.

Sin embargo; el silencio de la espera es espantoso. La ansiedad cada vez que la puerta de la sala se abre es poderosa. Hay una familia junto a mí, aguardando por un papá y esposo al que le están realizando una cirugía delicada de columna. Al menos, alguien comparte mi sentir.

Debo confesar que sentada en estas sillas que me parecen tan duras e incómodas, empecé a hacerle decenas de preguntas al Señor. No ha sido con una actitud desafiante, ha sido más bien, como una niña curiosa con dudas genuinas que detesta desconocer 'el plan' y que externa sus interrogantes a su papá, para ver si logra sacarle alguna información para que su nivel de ignorancia sea menor. 


En medio de esa ráfaga de preguntas, un solo pensamiento ha sido suficiente para darme paz. Recuerdo que cuando en el 2006 mi papá falleció, Dios me dijo que los mismos votos matrimoniales que mi papi había hecho con mi mamá en su boda, a partir de ese momento Él los hacía con ella. Él hacía un pacto de fidelidad, de amor eterno, de estar con ella en las buenas, en las malas y en las peores; de acompañarle en la salud y en la enfermedad, en la pobreza y en la riqueza.

No se trata de mí, de ella o de los médicos. Se trata de Él, de Su fidelidad, de Su pacto con mi mamá. "Él no puede negarse a sí mismo" (2 Timoteo 2:13), en Él no hay "mudanza ni sombra de variación" (Santiago 1:17).

¿Cómo puedo dudar? ¿Cómo puedo argumentar? 

Solo puedo confiar, solo puedo descansar en mi Dios Soberano, mi Dios de pactos.


"Él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores" Isaías 53:4 DHH

"Les doy la paz, Mi propia Paz, que no es como la paz que se desea en este mundo. No se preocupen ni tengan miedo" Juan 14:27 TLA

martes, 22 de noviembre de 2016

Cosiendo Mis Hojas de Higuera

En uno de los libros que estoy leyendo se habla de la caída de Adán y Eva en el huerto del Edén. ¿Recuerdan? ¿La serpiente, el árbol, la mentira, el destierro?

Génesis 3:7-8 señala: "Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto". Siempre vi como natural que ellos decidieran coserse esos delantales, ¿quién no lo haría?, se avergonzaron de su desnudez y encontraron una forma inteligente de resolver el asunto.

Nunca se me cruzó por la cabeza que ese simple acto reflejaba la necedad del corazón del hombre por querer resolver las cosas a su manera. Adán y Eva sabían que habían hecho algo terrible, empezaron a sentir cosas que no conocían, el pecado había entrado y empezó a carcomerles de inmediato. Quisieron arreglar de alguna manera su metida de pata, agarraron esas hojas y se cubrieron...luego, el Señor se paseaba por el huerto y ellos en vez de salir a Su encuentro, en vez de correr a pedir Su ayuda y reconocer su pecado, hicieron exactamente lo opuesto: se escondieron.

¿No te parece paradójico? ¿Esconderse del que todo lo sabe? ¿De verdad ellos creyeron que ganarían el juego del escondelero? Para mí, es hasta boba su reacción. Sin embargo, al estudiar y entender lo que había en el corazón de esta pareja, me doy cuenta que yo he hecho lo mismo incontables veces.

Si, he sido desobediente, he pecado y he querido ser autosuficiente y buscar autojustificarme. He cosido muchas hojas de higuera para tratar de cubrir mi falla. He usado la pantalla de un ministerio, un lenguaje muy espiritual, publicaciones muy bíblicas en mis redes sociales o un buen 'performance' en el tiempo de adoración de un servicio dominical-todos como delantales para tapar mi vergüenza o deshonestidad....Pero escucho la voz de Dios paseándose a mi alrededor, llamándome, esperando que yo confiese mi impotencia y mi profunda necesidad de Su redención.

El versículo 21 del mismo capítulo narra que el Señor les hizo túnicas de pieles a Adán y Eva para cubrirles adecuadamente. Esas túnicas obviamente salieron de la piel de algún animal. Es sorprendente como desde el Génesis nuestro Dios nos da un vislumbre de Su plan redentor. Un sacrificio necesario para redimir el pecado de humanos imperfectos que no pueden salvarse a sí mismos. Me cautiva que el Señor nos amara tanto desde el principio de la historia.

No sé cuántas hojas de higuera has entretejido para tratar de taparte, no sé si has corrido a esconderte de Su presencia. Sólo quiero recordarte que esas hojas que estás usando son temporales, pero Él, por otro lado, ya tiene Su plan para redimirte permanentemente. Su Gracia te está esperando para cubrirte.

Ya no huyas de Tu Creador, ya no dejes que la vergüenza y la culpa te alejen de Su amor. Sal, admite tu falta, acepta Su ayuda, tira tus hojas de higuera y cúbrete de Su redención.


"Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad" 1 Juan 1:9 RVR60

" El Señor dice: Vengan, vamos a discutir este asunto. Aunque sus pecados sean como el rojo más vivo, Yo los dejaré blancos como la nieve; aunque sean como tela tenida de púrpura, Yo los dejaré blancos como la lana" Isaías 1:18 DHH

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Oídos Seguros

En mi rol dentro de la iglesia y el colegio en el que trabajo me ha tocado muchas veces estar sentada frente a alguien que ha fallado. Ya sea porque fueron descubiertos o porque ya no aguantaban el peso de la culpa, ellos llegan a un punto en el que no pueden más y deciden hablar.

Confieso que muchas veces he sido implacable, he juzgado-en secreto o abiertamente-, he negado nuevas oportunidades y he cerrado algunas puertas.


Es bien cómodo estar en la silla de autoridad o liderazgo...pero cómo cambia todo cuando estás del otro lado.

Han ocurrido algunas cosas que me han llevado a estar sentada ahí. Ahora entiendo el nerviosismo, las palabras enredadas, las pausas prolongadas; que parecen la única forma de tener un respiro, la mirada baja y las expresiones de dolor o tristeza. Sencillamente no es fácil sentarse frente a alguien y admitir que estás mal. No es fácil reconocer que pecaste o que tomaste una decisión errada.

Pero soy bendecida al contar con oídos seguros. No son muchos, pero hay ciertas personas cuyos oídos son siempre confiables.

Al estar sentada frente a ellos, puedo quitarme la máscara de religiosidad, puedo hablar con libertad, puedo hacer cuestionamientos sinceros (por los que muchos cristianos me condenarían), puedo expresar mis dudas respecto a lo que Dios está haciendo o no ha hecho aún.

La Biblia dice "confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados" (Santiago 5:16). El Señor nos anima a no luchar solos. Nos pide "sobrellevar los unos las cargas de los otros" (Gálatas 6:2). 


Representa una enorme liberación sentarte con alguien, ser transparente y bajar la carga de culpa, miedos, pecado oculto, confusión o dolor que has andado llevando.

En temporadas como ésta, agradezco con toda el alma al Señor por los oídos seguros que tengo. Esos que reciben tu llamada no importando la hora que sea, esos que hacen espacio en sus propias vidas para ti, esos que no te condenan, esos que no se asustan a pesar de que muestras tu condición espiritual real, esos que Dios usa para "restaurarme con espíritu de mansedumbre" (Gálatas 6:1).

Siempre lo he afirmado, la vida cristiana no se hizo para vivirla solos. Fue diseñada para luchar y crecer juntos.

Sea cual sea la temporada que estés atravesando, asegúrate de contar con al menos un par de oídos seguros. No temas. Siéntate de frente, se transparente, admite tus fallas y permite que Dios te muestre Su amor y Gracia por medio de esos oídos.


"Si alguno está alegre, alégrense con él; si alguno está triste, acompáñenlo en su tristeza" Romanos 12:15 TLA