Definitivamente los cristianos debemos estar conscientes de la lucha que tenemos con nuestro enemigo a muerte: Satanás. Sabemos que él es el príncipe de este mundo y su mayor gozo es que uno de nosotros pierda su batalla y se aleje de Dios.
Pero, personalmente considero que muchos cristianos nos hemos acomodado a pecar y "pegarle las pulgas al perro más flaco". Es bien fácil meter la pata y decir "el diablo fue".
Recuerdo hace muchos años como los cuatro líderes principales de un ministerio al que pertenecía se ofendieron en público y uno de ellos se le fue encima a otro para golpearlo. Como jóvenes a cargo de estos líderes nos sorprendimos y decepcionamos un poco. Yo bien espiritual le dije a mi hermana que el diablo tenía la culpa. Ella me hizo ver que no, que en esa ocasión, ellos se habían dejado llevar por su carácter y ego. Me quedó claro tiempo después cuando conocí del desorden que algunos tenían en sus matrimonios, área sexual, finanzas, etc. Ellos habían elegido vivir así. Habían tenido decenas, sino es que cientos de oportunidades de pedir ayuda, negaron sus problemas al ser confrontados por sus pastores y los resultados se vieron tiempo después.
Ayer en mi país fue una tendencia en las redes sociales una noticia que como hija de Dios me entristece sobremanera: un pastor reconocido fue descubierto en un escándalo sexual con una mujer que obviamente no es su esposa y quien además lo acusa de haber usado violencia física.
No saben, fue una bomba, comida para los críticos y chismosos de todo tipo de creencia. Se han empezado a conocer algunos detalles de la relación que ya llevaba dos años y las cámaras de casi todos los medios estuvieron en el motel del escándalo.
Este día me llamaron poderosamente la atención los comentarios en defensa del líder religioso. La mayoría de ellos ya encontraron al culpable absoluto de esta triste situación. Exacto. ¿Cómo adivinaron? El diablo!
Tengo claro que no debemos juzgar al hermano caído. Y estoy de acuerdo que debemos restaurar a aquel que reconoce su falla, muestra genuino arrepentimiento, es totalmente transparente y pasa por un adecuado proceso de disciplina y restauración.
Pero considero que si los cristianos nos escudamos en culpar al diablo por nuestros pecados y fallas, nos estamos quitando responsabilidad de encima. Así como Adán y Eva en el Edén quisieron excusarse culpando a otros, muchos de nosotros hacemos lo mismo. ¿Recuerdas la consecuencia para ellos? Dios, es Su infinito amor les dejó pagar las consecuencias de su desobediencia y creo que es lo mismo hoy en día. Dios nos ama tanto que nos dejará cargar con los resultados que nuestra elección de pecar nos traiga.
Que quede claro que yo no estoy defendiendo al enemigo, para nada. Lo que quiero resaltar es que no puede haber restauración completa y libertad del pecado en nuestras vidas si pasamos echándole la culpa de todas nuestras fallas a él. En muchos casos el-literalmente- pobre diablo anda por otro lado molestando a otros pero nosotros para sonar espirituales decimos que fue él el que nos llevó a caer.
Si eres uno de esos cristianos, deja de evadir tu responsabilidad. Admite que tú elegiste pecar. Reconoce tu impotencia ante ese pecado o adicción. Busca a un cristiano maduro a quién rendir cuentas y pedir ayuda. Sé honesto. No te calles nada. Verás como el poder del pecado y la culpa que el diablo quiera usar en tu contra se esfumará.
No esperes a que tu pecado salga a la luz. Ponte a cuentas hoy.
"Al contrario, uno es tentado por sus propios malos deseos, que lo atraen y lo seducen. De estos malos deseos nace el pecado; y del pecado, cuando llega a su completo desarrollo nace la muerte" Santiago 1:14-15 DHH
"Estén alerta y oren para que no caigan en tentación. El espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil" Mateo 26:41 NBD
sábado, 21 de marzo de 2015
domingo, 15 de marzo de 2015
"Buenas Noches Señor Ladrón, Pase Adelante"
A una amiga le pasó algo peculiar hace un par de semanas: En la madrugada, ella se despertó por unos ruidos, y notó la silueta de un hombre afuera de su ventana. Ella se mantuvo pendiente, un tanto intranquila, y después de unos minutos escuchó un sonido en la puerta de su apartamento. Salió de su cuarto y al llegar a la sala, ¿qué creen?...el hombre estaba entrando justo en ese momento!
¿Qué hubieras hecho tú? ¿Cómo hubieras reaccionado?
Si bien es cierto en nuestro país vivimos un clima de inseguridad terrible, es bien poco común que se metan a robar a tu casa, sobre todo cuando están los dueños adentro, y todavía es menos probable que puedas ver al ladrón frente a frente.
Mi amiga dice que no encendió luz alguna, por lo que no pudo ver claramente la cara del tipo. Pero él, al notar que ella estaba ahí, se le quedó viendo y vacilante empezó a querer hablar. Ella cree firmemente que el ladrón vio "algo" y no a ella realmente, pues él estaba evidentemente más nervioso que ella. Nada más pudo decirle la mentira más grande que se le ocurrió: "la puerta estaba abierta", se dio la vuelta y salió de inmediato.
Yo también creo que Dios estuvo con ella e hizo que ese hombre viera algo que lo corrió. Después al llamar a las personas de seguridad del complejo de apartamentos (así es, hay seguridad y todo...increíble ¿verdad?) se dio cuenta que el ladrón ya había robado en otro apartamento donde viven dos ancianos. Sin duda, es un testimonio de protección del Señor.
Después de escuchar su increíble historia, me puse a pensar sobre lo que yo hubiera hecho en esa situación. Llegué a la conclusión que me hubiera dado un infarto en el momento de ver a ese hombre o si hubiera corrido con mejor suerte, al menos me habría desmayado del susto.
Luego, Dios trajo a mi mente este versículo. "Ustedes saben muy bien que el día del regreso del Señor llegará cuando menos se lo esperen, como un ladrón que llega de noche" (1 Tesalonicenses 5:2 DHH).
Digamos que mi amiga pudo evitar el robo en su casa porque estuvo atenta, escuchó ruidos inusuales que la hicieron mantenerse alerta. Pero yo vivo mis días y olvido con tanta facilidad que de un momento a otro el Señor va a volver por mí y por toda Su iglesia. Yo quiero estar alerta como mi amiga estuvo, pendiente de las señales a mi alrededor, lista para recibir a Jesucristo cuando regrese.
Qué triste sería que una mañana te despiertes y te des cuenta que tu casa fue saqueada mientras dormías. Y el sentimiento va a ser millones de veces peor, si lo mismo nos pasa cuando nuestro Dios vuelva por nosotros.
Sólo basta con ver las noticias para darnos cuenta de que la maldad se ha proliferado y que muchas de las cosas que Jesús apuntó como señales antes del fin ya están sucediendo. Es un hecho, el Señor va a regresar a arrebatarnos dentro de poco. Quizá esta noche, quizá mañana, quizá antes que acabe el 2015, quizá el próximo año. No lo sé a ciencia cierta. Sólo sé que quiero estar alerta para escucharle llegar y obedecer el sonido de la trompeta.
¿Y tú? ¿Le estás esperando? Esta noche puede ser la noche de Su regreso. Que no te agarre dormido.
"No es que Dios sea lento para cumplir Su promesa, como algunos piensan. Lo que pasa es que Dios tiene paciencia con ustedes, porque Él no quiere que nadie muera, sino que todos vuelvan a obedecerle. Pero cuando el Señor Jesús regrese, vendrá como cuando un ladrón entra en una casa a robar" 2 Pedro 3:9-10a TLA
¿Qué hubieras hecho tú? ¿Cómo hubieras reaccionado?
Si bien es cierto en nuestro país vivimos un clima de inseguridad terrible, es bien poco común que se metan a robar a tu casa, sobre todo cuando están los dueños adentro, y todavía es menos probable que puedas ver al ladrón frente a frente.
Mi amiga dice que no encendió luz alguna, por lo que no pudo ver claramente la cara del tipo. Pero él, al notar que ella estaba ahí, se le quedó viendo y vacilante empezó a querer hablar. Ella cree firmemente que el ladrón vio "algo" y no a ella realmente, pues él estaba evidentemente más nervioso que ella. Nada más pudo decirle la mentira más grande que se le ocurrió: "la puerta estaba abierta", se dio la vuelta y salió de inmediato.
Yo también creo que Dios estuvo con ella e hizo que ese hombre viera algo que lo corrió. Después al llamar a las personas de seguridad del complejo de apartamentos (así es, hay seguridad y todo...increíble ¿verdad?) se dio cuenta que el ladrón ya había robado en otro apartamento donde viven dos ancianos. Sin duda, es un testimonio de protección del Señor.
Después de escuchar su increíble historia, me puse a pensar sobre lo que yo hubiera hecho en esa situación. Llegué a la conclusión que me hubiera dado un infarto en el momento de ver a ese hombre o si hubiera corrido con mejor suerte, al menos me habría desmayado del susto.
Luego, Dios trajo a mi mente este versículo. "Ustedes saben muy bien que el día del regreso del Señor llegará cuando menos se lo esperen, como un ladrón que llega de noche" (1 Tesalonicenses 5:2 DHH).
Digamos que mi amiga pudo evitar el robo en su casa porque estuvo atenta, escuchó ruidos inusuales que la hicieron mantenerse alerta. Pero yo vivo mis días y olvido con tanta facilidad que de un momento a otro el Señor va a volver por mí y por toda Su iglesia. Yo quiero estar alerta como mi amiga estuvo, pendiente de las señales a mi alrededor, lista para recibir a Jesucristo cuando regrese.
Qué triste sería que una mañana te despiertes y te des cuenta que tu casa fue saqueada mientras dormías. Y el sentimiento va a ser millones de veces peor, si lo mismo nos pasa cuando nuestro Dios vuelva por nosotros.
Sólo basta con ver las noticias para darnos cuenta de que la maldad se ha proliferado y que muchas de las cosas que Jesús apuntó como señales antes del fin ya están sucediendo. Es un hecho, el Señor va a regresar a arrebatarnos dentro de poco. Quizá esta noche, quizá mañana, quizá antes que acabe el 2015, quizá el próximo año. No lo sé a ciencia cierta. Sólo sé que quiero estar alerta para escucharle llegar y obedecer el sonido de la trompeta.
¿Y tú? ¿Le estás esperando? Esta noche puede ser la noche de Su regreso. Que no te agarre dormido.
"No es que Dios sea lento para cumplir Su promesa, como algunos piensan. Lo que pasa es que Dios tiene paciencia con ustedes, porque Él no quiere que nadie muera, sino que todos vuelvan a obedecerle. Pero cuando el Señor Jesús regrese, vendrá como cuando un ladrón entra en una casa a robar" 2 Pedro 3:9-10a TLA
sábado, 7 de marzo de 2015
Libera La Presión
En mi vecindario el agua potable llega aproximadamente seis horas al día, comienza a llegar alrededor de las 4:30 ó 5:00 am y se va a media mañana. Por ese motivo, casi todas las casas cuentan con cisterna o un tanque de almacenamiento de agua impulsado por una bomba eléctrica.
Mi tanque de agua ya tiene varios años y está puesto en la parte alta de la casa, justo al lado de la ventana del baño contiguo a mi cuarto.
Desde hace unos meses el dichoso tanque ha estado dando problemas, al parecer es algo eléctrico y lo han reparado varias veces. Pero, de un tiempo para acá, ese tanque se ha convertido en mi nuevo despertador. ¿Por qué? Pues, allá como a las 4:30 a.m., hora en la que supongo abren las tuberías para mandarnos agua, la bomba comienza a hacer un ruido espantoso (es como el motor de un carro que aceleras al máximo muchas veces)
Yo tengo un sueño bastante ligero y me despierto al mínimo ruido, y si a eso le sumamos que el tanque está muy cerca de mi cuarto, lo que resulta es que a diario abro los ojos mucho antes de lo planeado, incluso los fines de semana.
Los primeros días yo no hallaba qué hacer. Solamente le rogaba a Dios que esa cosa se callara y que los vecinos de al lado no se despertaran y no nos demandaran en la alcaldía por sobrepasar los decibeles permitidos en una zona residencial!! Pero luego, descubrí una forma de acelerar el silencio, y fue ir al baño a abrir completamente el chorro del lavamanos y dejar ir el agua del baño las veces que fueran necesarias. Un proceso que bien puede durar dos minutos o diez. Hasta hubo un día que dejé abierto el chorro y mejor me fui a dormir hasta que amaneció, pues el ruido no desaparecía a pesar de mi tan entrenada técnica.
Entendí, una de esas madrugadas (en las que estaba sentada en el baño, con los ojos cerrados, cayéndome del sueño, abriendo y cerrando el chorro, para ver si el ruido se había ido) que lo que pasa es que la presión con la que el agua llega es muy alta y como el sistema eléctrico está desgastado, se genera ese ruido tan fuerte. Entre más fuerte la presión, más tiempo dura ese ruido, y más me desvelo yo!
Creo que muchos de nosotros somos como ese tanque de agua, acumulamos cosas por mucho tiempo que nos van debilitando y nos van llenando de estrés, tristeza, pecado, etc. La presión llega a un punto en el cual dejamos de funcionar como deberíamos, dejamos de ser el cónyuge idóneo, los padres que nuestros niños necesitan, los jefes que debemos ser, los amigos que ayudan o los cristianos que aman a Dios y a su prójimo...y nos convertimos en personas amargadas, deprimidas, quejistas, enfermas y faltas de fe. Todo porque sin darnos cuenta, dejamos que la presión de la vida diaria nos llevara al punto de no poder más.
Se puede decir que yo le "ayudo" a la bomba de agua a liberar su presión cada madrugada. Y sé que de la misma manera, debo ir a diario al lugar indicado para liberar mi propia presión, y ese lugar es la Presencia de mi Dios.
No fuimos diseñados para acumular la presión de muchos días, fuimos diseñados para depender del Señor, viviendo un día a la vez.
Si has estado sintiendo mucha presión en el matrimonio, en el trabajo, en las finanzas, en el ministerio o en cualquier otra área en la que te desenvuelves, te invito a pedir la ayuda que necesitas con el mejor liberador de presión que existe: Dios.
Ya no te la lleves de fuerte, auto-suficiente o súper espiritual, mejor acércate a Él y libera la presión. Deja de hacer ruido!!
"Es inútil que te esfuerces tanto, desde la mañana temprano hasta tarde en la noche, y te preocupes por conseguir alimento; porque Dios da descanso a sus amados" Salmos 127:2 NTV
"No se aflijan por nada, sino preséntenlo todo a Dios en oración; pídanle, y denle gracias también" Filipenses 4:6 DHH
"Ustedes viven siempre angustiados y preocupados. Vengan a mí, y Yo los haré descansar" Mateo 11:28 TLA
Mi tanque de agua ya tiene varios años y está puesto en la parte alta de la casa, justo al lado de la ventana del baño contiguo a mi cuarto.
Desde hace unos meses el dichoso tanque ha estado dando problemas, al parecer es algo eléctrico y lo han reparado varias veces. Pero, de un tiempo para acá, ese tanque se ha convertido en mi nuevo despertador. ¿Por qué? Pues, allá como a las 4:30 a.m., hora en la que supongo abren las tuberías para mandarnos agua, la bomba comienza a hacer un ruido espantoso (es como el motor de un carro que aceleras al máximo muchas veces)
Yo tengo un sueño bastante ligero y me despierto al mínimo ruido, y si a eso le sumamos que el tanque está muy cerca de mi cuarto, lo que resulta es que a diario abro los ojos mucho antes de lo planeado, incluso los fines de semana.
Los primeros días yo no hallaba qué hacer. Solamente le rogaba a Dios que esa cosa se callara y que los vecinos de al lado no se despertaran y no nos demandaran en la alcaldía por sobrepasar los decibeles permitidos en una zona residencial!! Pero luego, descubrí una forma de acelerar el silencio, y fue ir al baño a abrir completamente el chorro del lavamanos y dejar ir el agua del baño las veces que fueran necesarias. Un proceso que bien puede durar dos minutos o diez. Hasta hubo un día que dejé abierto el chorro y mejor me fui a dormir hasta que amaneció, pues el ruido no desaparecía a pesar de mi tan entrenada técnica.
Entendí, una de esas madrugadas (en las que estaba sentada en el baño, con los ojos cerrados, cayéndome del sueño, abriendo y cerrando el chorro, para ver si el ruido se había ido) que lo que pasa es que la presión con la que el agua llega es muy alta y como el sistema eléctrico está desgastado, se genera ese ruido tan fuerte. Entre más fuerte la presión, más tiempo dura ese ruido, y más me desvelo yo!
Creo que muchos de nosotros somos como ese tanque de agua, acumulamos cosas por mucho tiempo que nos van debilitando y nos van llenando de estrés, tristeza, pecado, etc. La presión llega a un punto en el cual dejamos de funcionar como deberíamos, dejamos de ser el cónyuge idóneo, los padres que nuestros niños necesitan, los jefes que debemos ser, los amigos que ayudan o los cristianos que aman a Dios y a su prójimo...y nos convertimos en personas amargadas, deprimidas, quejistas, enfermas y faltas de fe. Todo porque sin darnos cuenta, dejamos que la presión de la vida diaria nos llevara al punto de no poder más.
Se puede decir que yo le "ayudo" a la bomba de agua a liberar su presión cada madrugada. Y sé que de la misma manera, debo ir a diario al lugar indicado para liberar mi propia presión, y ese lugar es la Presencia de mi Dios.
No fuimos diseñados para acumular la presión de muchos días, fuimos diseñados para depender del Señor, viviendo un día a la vez.
Si has estado sintiendo mucha presión en el matrimonio, en el trabajo, en las finanzas, en el ministerio o en cualquier otra área en la que te desenvuelves, te invito a pedir la ayuda que necesitas con el mejor liberador de presión que existe: Dios.
Ya no te la lleves de fuerte, auto-suficiente o súper espiritual, mejor acércate a Él y libera la presión. Deja de hacer ruido!!
"Es inútil que te esfuerces tanto, desde la mañana temprano hasta tarde en la noche, y te preocupes por conseguir alimento; porque Dios da descanso a sus amados" Salmos 127:2 NTV
"No se aflijan por nada, sino preséntenlo todo a Dios en oración; pídanle, y denle gracias también" Filipenses 4:6 DHH
"Ustedes viven siempre angustiados y preocupados. Vengan a mí, y Yo los haré descansar" Mateo 11:28 TLA
sábado, 28 de febrero de 2015
La Música Del Desierto
Soy de esas personas que no pueden vivir
sin música. Me quedo dormida con música, al despertar pongo música, trabajo con
música, corro con música, si estoy en casa haciendo algo la música está
sonando. Incluso en ocasiones, pongo música mientras me baño!
Creo que esa afición es porque Dios ha
usado siempre una canción, o varias, para hablarme y fortalecerme. Los momentos
más difíciles de mi vida están asociados a una canción.
Recuerdo por ejemplo que cuando mi papá
murió, me aferré a diario a muchos versículos, pero también a varias canciones,
y alguna de mis canciones de batalla fue una que dice:
"A veces, pendemos de un hilo, la vida nos da bofetadas
Y el miedo ahoga la esperanza
A veces, alzar la mirada, se te hace absurdo cuando ves
Que luchas solo en la batalla
No estamos solos, no estamos solos
Dios va delante de nosotros, abriendo puertas para entrar
No estamos solos, no estamos solos
Prosigue al blanco sin dudar, que no conozco un hijo Suyo, desamparado"
(Ruth Mixter)
Cuando le encontraron a mi hermana, una enfermedad rara en su esófago y tuvieron que operarla, Dios usó aquel coro antiguo que dice:
"Estoy confiando, Señor en Ti
Tú eres Fiel Señor, Tan Fiel a Mí
Nunca me has dejado, aunque débil soy
Estoy confiando, Señor en Ti"
La
música fue invento de Dios, y aunque el diablo la ha deformado tanto, creo que
Él se siente honrado cuando sus hijos le adoramos por medio de ella y mucho más
cuando le dejamos usarla para ministrarnos.
Muchas alabanzas impactan nuestro corazón porque se basan en la Palabra de Dios, mencionan porciones de ella y es ahí donde reside ese Poder.
Muchas alabanzas impactan nuestro corazón porque se basan en la Palabra de Dios, mencionan porciones de ella y es ahí donde reside ese Poder.
Yo tengo un listado, al que he nombrado
"Las Canciones del Desierto". Cada vez que hay momentos personales de
prueba, las escucho una y otra vez, y el resultado siempre es el mismo: recibo
paz. Incluso las comparto cuando hay gente cercana luchando con una situación
complicada y sé que son ministrados también.
"Steady My Heart"-Kari Jobe,
"Calma"-Ricardo Rodríguez, "Tu Nombre"- Marcos Vidal/JL
Guerra, "Never Alone"-Barlow Girls, "Mi Cristo Vive"-Danny
Berríos, "Cuando Menciono Tu Nombre"- 20/20, "No es el
Final"- Rocío Crooke, "En Tus Brazos"-Generación 12, "The
Voice of Truth"- Casting Crowns, "Eras Tú"-JA Romero....Son sólo algunas.
Creo que tú debes tener tu propia lista
de Canciones del Desierto también. Deja que Dios te hable, que te ministre.
Ora, lee Su Palabra, y luego cierra los ojos y que Él le hable a tu espíritu
por medio de su invento: la música.
Si no es algo habitual en tu vida
espiritual, trata de a poco, considera que en el Cielo estaremos adorándole por
la eternidad.
"Yo sé que mi Cristo vive, yo sé
que mi Cristo vive...Toda Su creación declara y mi alma clama, yo sé que mi
Cristo vive..." (D. Berríos)
"Esperar en Ti, difícil sé que es,
mi mente dice no, no es posible, pero mi corazón, confiado está en Ti, Tú
siempre has sido FIEL, me has sostenido..." (J.A. Romero)
"Mi confianza está en Ti, mi
futuro, mi existir, Tú eres mi escudo. Mi esperanza está en Ti, rodeado estoy
por Ti, en Ti yo vivo seguro.." (C. Zamorano)
"Desesperaría, simplemente creo que
moriría. Todo acabaría, sino fuera por la certeza que duerme en mi alma, que Tú
eres mi Esperanza, y eso me basta, y ese consuelo, todo lo calma..." (M.
Vidal)
sábado, 14 de febrero de 2015
San Valentín- Carta A Los Amigos
A MIS AMIGOS:
Cualquiera pensaría que una persona soltera como yo, no tiene muchas razones para celebrar en un día como hoy. Sin embargo, he estado pensando en los motivos por los que debería festejar y, luego del amor de Dios, ustedes vinieron a mi mente.
Creo que es un buen momento para hacer público el amor y agradecimiento hacia ustedes.
Sé que llegó mucha gente al funeral de mi papi, pero no me acuerdo de todos. Lo que si recuerdo es que en algún momento volví hacia atrás, y ahí, justo en la fila detrás de mi, estaban algunos de ustedes. Una de las imágenes que tengo grabada de ese día son sus rostros genuinamente tristes y las lágrimas en sus mejillas. No me dijeron nada, pero sólo hacer contacto visual con ustedes bastó para saber que sentían mi dolor.
¿Saben algo? Debo pedirles perdón por un tema que nunca he mencionado. Y es que me alejé de muchos de ustedes por una relación de noviazgo que estaba fuera de la voluntad de Dios. Debí saberlo, pero no me dí cuenta, debí reconocer que una relación que me distanciara de ustedes no era el plan de Dios para mí. Siento que les fallé. Simplemente dejé de comunicarme, dejé de reunirme semanalmente con mi grupo de la iglesia, dejé de salir con mis amigas de años y todo pasó sin estar muy consciente. Pero gracias por estar ahí para mí, cuando volví como hija pródiga.
Y cuando esa relación terminó, nunca olvidaré como aquellas amigas, casi hermanas, hicieron malabares con su tiempo para sentarse conmigo, llorar, aconsejarme, escucharme, inventar algo para distraerme, orar por mí, comprarme libros, sacarme a pasear, llamarme o escribirme a cada rato, no dejarme sola mucho tiempo, etc. Creo que ese proceso de recuperación hubiera sido más largo y más doloroso si lo hubiera enfrentado sola.
Yo lo veo así: Estaba llena de heridas y fracturas por todos lados. Y ustedes fueron las manos que Dios usó para desinfectar las heridas, coserlas, vendarlas, dar interminables terapias para que me recuperara y pudiera de nuevo volver a la normalidad (aunque sé que no soy tan normal que se diga!) No fueron muchas, pero les agradezco amigas (ustedes saben...) por no irse.
Gracias por estar pendiente de cada prueba que mi familia ha tenido. No recuerdo ninguna situación difícil en la que uno u otro de ustedes no haya estado. Algunos a la distancia, otros presentes, pero todos mostrando su sincero interés por nosotros.
Ustedes me hacen la vida más fácil. Con ustedes puedo ser yo. Gracias por conocerme, aceptarme, tenerme paciencia, aceptar mis regaños y mi forma franca de decir las cosas, porque realmente no tienen que hacerlo, pero lo hacen de todas formas.
Gracias por sus oraciones, por hacerme reír y quitarme el estrés en cuestión de minutos, por querer pasar tiempo conmigo, por incluirme en sus salidas familiares, por dejarme ser la tía de sus hijos, por llevarme y traerme infinitas veces en sus carros para que no tenga que caminar o andar en bus (que Dios multiplique el combustible de sus carros!!).
Gracias por dejarse usar por el Señor para hacerme sentir amada y aceptada.
No sé qué sería de mi vida sin todos ustedes: las que veo a diario en el trabajo, con los que chateo cualquier locura que se nos ocurra (nuestras conversaciones ya llenarían una enciclopedia de varios tomos!), mis hermanos con los que nos vemos cada semana en nuestra legendario grupo de la iglesia, con las que salgo una vez al mes porque me hacen falta, mi -única- amiga soltera con la que puedo pasar días enteros hablando de cualquier cosa (siempre y cuando haya comida!).
En fin, hoy celebro tenerlos a ustedes. Saben que no soy muy romántica ni expreso cariño tan fácilmente, así que acepten por favor mi muestra de amor con esta carta.
Quisiera que todos aquellos que se sienten solos hoy, los tuvieran a ustedes, para que se den cuenta que el Amor de Dios a veces viene empacado con una viñeta de "amigo".
Los amo y bendigo sus vidas y las de sus familias. Oro porque nos hagamos viejitos juntos, luchando con las pruebas que nos lleguen y que aún así, sigamos riéndonos como hasta hoy.
¡Feliz Día! Un enorme abrazo a cada uno.
Dome
PD: Como dice esa famosa canción: "No hace falta dar sus nombres o apellidos, ellos lo saben y se dan por aludidos..."
"Algunas amistades se rompen fácilmente, pero hay amigos más fieles que un hermano" Proverbios 18:24 DHH
"El perfume y los aromas alegran el corazón; el consejo del amigo alegra la vida" Proverbios 27:9 PDT
Cualquiera pensaría que una persona soltera como yo, no tiene muchas razones para celebrar en un día como hoy. Sin embargo, he estado pensando en los motivos por los que debería festejar y, luego del amor de Dios, ustedes vinieron a mi mente.
Creo que es un buen momento para hacer público el amor y agradecimiento hacia ustedes.
Sé que llegó mucha gente al funeral de mi papi, pero no me acuerdo de todos. Lo que si recuerdo es que en algún momento volví hacia atrás, y ahí, justo en la fila detrás de mi, estaban algunos de ustedes. Una de las imágenes que tengo grabada de ese día son sus rostros genuinamente tristes y las lágrimas en sus mejillas. No me dijeron nada, pero sólo hacer contacto visual con ustedes bastó para saber que sentían mi dolor.
¿Saben algo? Debo pedirles perdón por un tema que nunca he mencionado. Y es que me alejé de muchos de ustedes por una relación de noviazgo que estaba fuera de la voluntad de Dios. Debí saberlo, pero no me dí cuenta, debí reconocer que una relación que me distanciara de ustedes no era el plan de Dios para mí. Siento que les fallé. Simplemente dejé de comunicarme, dejé de reunirme semanalmente con mi grupo de la iglesia, dejé de salir con mis amigas de años y todo pasó sin estar muy consciente. Pero gracias por estar ahí para mí, cuando volví como hija pródiga.
Y cuando esa relación terminó, nunca olvidaré como aquellas amigas, casi hermanas, hicieron malabares con su tiempo para sentarse conmigo, llorar, aconsejarme, escucharme, inventar algo para distraerme, orar por mí, comprarme libros, sacarme a pasear, llamarme o escribirme a cada rato, no dejarme sola mucho tiempo, etc. Creo que ese proceso de recuperación hubiera sido más largo y más doloroso si lo hubiera enfrentado sola.
Yo lo veo así: Estaba llena de heridas y fracturas por todos lados. Y ustedes fueron las manos que Dios usó para desinfectar las heridas, coserlas, vendarlas, dar interminables terapias para que me recuperara y pudiera de nuevo volver a la normalidad (aunque sé que no soy tan normal que se diga!) No fueron muchas, pero les agradezco amigas (ustedes saben...) por no irse.
Gracias por estar pendiente de cada prueba que mi familia ha tenido. No recuerdo ninguna situación difícil en la que uno u otro de ustedes no haya estado. Algunos a la distancia, otros presentes, pero todos mostrando su sincero interés por nosotros.
Ustedes me hacen la vida más fácil. Con ustedes puedo ser yo. Gracias por conocerme, aceptarme, tenerme paciencia, aceptar mis regaños y mi forma franca de decir las cosas, porque realmente no tienen que hacerlo, pero lo hacen de todas formas.Gracias por sus oraciones, por hacerme reír y quitarme el estrés en cuestión de minutos, por querer pasar tiempo conmigo, por incluirme en sus salidas familiares, por dejarme ser la tía de sus hijos, por llevarme y traerme infinitas veces en sus carros para que no tenga que caminar o andar en bus (que Dios multiplique el combustible de sus carros!!).
Gracias por dejarse usar por el Señor para hacerme sentir amada y aceptada.
No sé qué sería de mi vida sin todos ustedes: las que veo a diario en el trabajo, con los que chateo cualquier locura que se nos ocurra (nuestras conversaciones ya llenarían una enciclopedia de varios tomos!), mis hermanos con los que nos vemos cada semana en nuestra legendario grupo de la iglesia, con las que salgo una vez al mes porque me hacen falta, mi -única- amiga soltera con la que puedo pasar días enteros hablando de cualquier cosa (siempre y cuando haya comida!).
En fin, hoy celebro tenerlos a ustedes. Saben que no soy muy romántica ni expreso cariño tan fácilmente, así que acepten por favor mi muestra de amor con esta carta.
Quisiera que todos aquellos que se sienten solos hoy, los tuvieran a ustedes, para que se den cuenta que el Amor de Dios a veces viene empacado con una viñeta de "amigo".
Los amo y bendigo sus vidas y las de sus familias. Oro porque nos hagamos viejitos juntos, luchando con las pruebas que nos lleguen y que aún así, sigamos riéndonos como hasta hoy.
¡Feliz Día! Un enorme abrazo a cada uno.
Dome
PD: Como dice esa famosa canción: "No hace falta dar sus nombres o apellidos, ellos lo saben y se dan por aludidos..."
"Algunas amistades se rompen fácilmente, pero hay amigos más fieles que un hermano" Proverbios 18:24 DHH
"El perfume y los aromas alegran el corazón; el consejo del amigo alegra la vida" Proverbios 27:9 PDT
sábado, 7 de febrero de 2015
¿No Te Parece Que Dios Ha Cambiado Mucho?
¿Ya viste la nueva película Éxodo?
No soy crítica de cine, ni conozco mucho de los elementos que hacen a una película exitosa, pero a mí si me gustó.
Y me gustó básicamente porque, gracias a los efectos que tiene, imaginé mejor cada cosa que sucedió en esa época y lo milagroso de nuestro Dios.
Me encantó que Dios fuera representado en su forma humana por un niño, pues lejos de su tamaño y apariencia, su carácter firme, amoroso y justo a la vez, eran notorios. Y ese Dios tuvo una relación cercana con Moisés!
También me cautivó el valor que recibe el matrimonio. Los votos y las palabras que Moisés y Séfora intercambiaron el día de su boda son dignos de decirse en cada ceremonia que se oficie en la actualidad.
Pero hubo algo que perturbó mi mente, y me inquietó por varios días...me puse a pensar ¿por qué ya no vemos ocurrir ahora, milagros de esa magnitud? Pareciera que el Dios del Antiguo Testamento era uno diferente al que tenemos hoy. ¿Qué pasó? ¿Él cambió? ¿Cambiamos nosotros? ¿Cambiaron las circunstancias? ¿Por qué Dios decidió que ya no haría todas esas cosas portentosas?
La verdad es que no tengo una respuesta certera. Sólo decidí creer algo que Dios me recordó: "Jesucristo nunca cambia: es el mismo ayer, hoy y siempre" (Hebreos 13:8 NVI) Eso significa que Él no ha perdido ni una pizca de Su poder ni tiene limitaciones para hacer milagros. Él sigue amando a Sus hijos como amó al pueblo de Israel en aquel momento. Él sigue teniendo planes preciosos para nosotros. También sigue teniendo tierras prometidas a las cuales quiere llevarnos. Él continúa teniendo formas de sacarnos adelante aún cuando parece que no hay salida. Él sigue guardándonos del enemigo. Él todavía quiere hablarnos, así de cerca como lo hacía con Moisés.
Cualquiera que sea tu situación actual, permíteme recordarte que tu Dios no ha cambiado. Él sigue haciendo milagros aún con tanta modernidad alrededor. Él sigue siendo experto en tocar corazones, en librarnos del peligro, en perdonar el pecado, en dar nuevas oportunidades, en hacer caminos donde parece que no hay, en proveer cuando no existen recursos, en dar vida donde parece que no es posible.
Si te parece que Dios ha cambiado, no es cierto. Él es inmutable. Acércate, háblale, déjale que te saque del desierto y te lleve a tu propia tierra prometida.
"El cielo y la tierra desaparecerán, pero mis palabras no desaparecerán jamás" Marcos 13:31 NTV
"Moisés hablaba y Dios le contestaba..." Éxodo 19:19 TLA
No soy crítica de cine, ni conozco mucho de los elementos que hacen a una película exitosa, pero a mí si me gustó.
Y me gustó básicamente porque, gracias a los efectos que tiene, imaginé mejor cada cosa que sucedió en esa época y lo milagroso de nuestro Dios.
Me encantó que Dios fuera representado en su forma humana por un niño, pues lejos de su tamaño y apariencia, su carácter firme, amoroso y justo a la vez, eran notorios. Y ese Dios tuvo una relación cercana con Moisés!
También me cautivó el valor que recibe el matrimonio. Los votos y las palabras que Moisés y Séfora intercambiaron el día de su boda son dignos de decirse en cada ceremonia que se oficie en la actualidad.
Pero hubo algo que perturbó mi mente, y me inquietó por varios días...me puse a pensar ¿por qué ya no vemos ocurrir ahora, milagros de esa magnitud? Pareciera que el Dios del Antiguo Testamento era uno diferente al que tenemos hoy. ¿Qué pasó? ¿Él cambió? ¿Cambiamos nosotros? ¿Cambiaron las circunstancias? ¿Por qué Dios decidió que ya no haría todas esas cosas portentosas?
La verdad es que no tengo una respuesta certera. Sólo decidí creer algo que Dios me recordó: "Jesucristo nunca cambia: es el mismo ayer, hoy y siempre" (Hebreos 13:8 NVI) Eso significa que Él no ha perdido ni una pizca de Su poder ni tiene limitaciones para hacer milagros. Él sigue amando a Sus hijos como amó al pueblo de Israel en aquel momento. Él sigue teniendo planes preciosos para nosotros. También sigue teniendo tierras prometidas a las cuales quiere llevarnos. Él continúa teniendo formas de sacarnos adelante aún cuando parece que no hay salida. Él sigue guardándonos del enemigo. Él todavía quiere hablarnos, así de cerca como lo hacía con Moisés.
Cualquiera que sea tu situación actual, permíteme recordarte que tu Dios no ha cambiado. Él sigue haciendo milagros aún con tanta modernidad alrededor. Él sigue siendo experto en tocar corazones, en librarnos del peligro, en perdonar el pecado, en dar nuevas oportunidades, en hacer caminos donde parece que no hay, en proveer cuando no existen recursos, en dar vida donde parece que no es posible.
Si te parece que Dios ha cambiado, no es cierto. Él es inmutable. Acércate, háblale, déjale que te saque del desierto y te lleve a tu propia tierra prometida.
"El cielo y la tierra desaparecerán, pero mis palabras no desaparecerán jamás" Marcos 13:31 NTV
"Moisés hablaba y Dios le contestaba..." Éxodo 19:19 TLA
viernes, 30 de enero de 2015
El Orgulloso Que No Se Deja Ayudar
Aquellos días inmediatos a que mi papá falleciera, encontraba alivio solo encerrándome a hablar con Dios. Por ese tiempo acostumbraba a escribir a diario mis oraciones, peticiones o cualquier cosa que sentía que Dios ponía en mi mente y corazón.
Tengo un recuerdo muy claro. Un día, quizá dos ó tres semanas después de que mi papá se fuera, yo le hacía las acostumbradas preguntas al Señor, y una de las más frecuentes era "¿cómo vamos a salir adelante en lo económico?". Ya que solamente mi hermano y yo trabajábamos, y él iba a casarse en unos pocos meses, así que la única que tendría un sueldo en casa, sería yo. Mi mamá y mi hermana jamás habían trabajado para ese momento.
De pronto, hubo una frase que se pasó por mi mente y me interrumpió mientras hacía ese montón de preguntas, yo guardé silencio momentáneamente, pero continué haciéndolas. De nuevo, esa frase volvió a repetirse, parecía que con más fuerza: "Voy a usar las manos de otros para bendecirlos". No fue una visión, una profecía ni nada sobrenatual, sólo esa voz que traía certeza a mi corazón y me daba paz.
Y me dí cuenta que así había sido desde que todo comenzó...
Un pastor de la iglesia que de "casualidad" se encontraba en la ciudad donde fue el accidente de mi papá, se hizo cargo del proceso tan doloroso del reconocimiento del cadáver, de la grúa, de la funeraria (algo que hubiera sido traumático para nosotros) y hasta donó un traje completo que de "casualidad" andaba en su carro para que vistieran el cuerpo de mi papá (Nuestro Dios si que cuida de cada detalle!) La congregación de mi iglesia nos levantó una ofrenda que nos permitió pagar los recibos pendientes y sostenernos por un tiempo. Hubo gente que nos llevó comida. Una amiga que me envió dinero desde el extranjero sin que yo se lo pidiera. Un abogado de la iglesia que trabajaba en un banco en el cual mi papá tenía una cuenta de ahorro y consiguió que en cuestión de dos horas nos dieran un seguro que ni sabíamos que podíamos reclamar. Mi amiga, que sigue siendo como mi hermana, que llegó a casa un día y en silencio nos limpió la refrigeradora y la cocina, y nos las dejó como nuevas (¡¿quién hace eso?!). Y qué decir de tantos y tantos abrazos, palabras de ánimo y oraciones.
Creo que podría escribir cientos de veces en las que efectivamente Dios ha usado las manos de otros para bendecir a mi familia (Como cuando mi mamá estuvo hospitalizada dos veces en el lapso de un mes y Dios puso gente que nos ayudó desde llevarnos y traernos en su carro hasta con la cuenta del hospital!)...Pero debo ser honesta...si me hubieran dado a escoger, yo probablemente hubiera rechazado mucha de esa ayuda. ¿Por qué? Pues porque me conozco bien y sé que soy bastante orgullosa como para admitir que necesito ser ayudada. No me gusta dar el mensaje de que soy débil. Muy en el fondo me gusta que la gente tenga el concepto de que soy una mujer fuerte y que sabe salir adelante sola.
Y como Dios me conoce tan bien, no me dio opción. Simplemente hizo que esas manos nos dieran esa ayuda y ni nos preguntó!
Yo he entendido algo. Muchos escondemos nuestro orgullo tras falsa humildad. Decimos "no quiero molestarte" "no te preocupes", cuando lo que queremos decir es "no necesito nada de ti!" "¿quién te pidió ayuda?" "yo puedo solo" y cosas por el estilo. Quizá a veces subestimamos lo que otros pueden hacer por nosotros y creemos que no son capaces de echarnos la mano en algo. Pero lo cierto es que hay gente que quiere bendecirnos, hay gente que tiene un genuino deseo de ayudarte y muchas veces les quitamos esa bendición porque somos orgullosos y decimos "no, gracias"
Si eres como yo, deja que Dios use más manos para bendecirte. Haz a un lado el orgullo sutil y acepta que a veces necesitas de otros. No eres auto-suficiente, mucho menos un súper hombre o una súper mujer. Eres un ser humano imperfecto, cuyas necesidades son conocidas a perfección por el Creador. Y este Creador muchas veces decide que la ayuda va a llegar a tu vida por medio de las manos de otros.
En los próximos días, cuando alguien te ofrezca ayuda, solo dí : "si, gracias".
"El amigo siempre es amigo, y en los tiempos difíciles es más que un hermano" Proverbios 17:17 TLA
"También nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro está unido a todos los demás. Tenemos dones diferentes, según la gracia que se nos ha dado..." Romanos 12:5-6 NVI
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