Como compartí antes, en el mes de Octubre pasado, falleció mi abuelita materna. Todo ocurrió súbitamente, enfermó de gravedad y lo que pensamos que se trataría de una visita a la sala de emergencias o como mucho, una noche en el hospital, terminó siendo un ingreso a la UCI. Ahí, no duró ni 24 horas.
En ese lapso, prácticamente todos los miembros de la familia estuvimos ahí. Debo confesar que nadie imaginó tal desenlace. No estábamos listos. Fue todo muy rápido.
Mientras estás sentado en la sala de espera de la UCI, es casi inevitable no conversar con aquellos que están como tú, esperando, por ratos con la fe arriba y por otros sin esperanza. Todos orando, todos esperando un milagro, todos aguardando el turno para hablar del "suyo", todos respondiendo las mismas preguntas: ¿y el suyo qué tiene? ¿y desde cuándo está acá? ¿y qué le han dicho los doctores?
Conocí a una mamá, cuyo hijo, un muchacho de 26 años, tenía 33 días de estar ahí, debido a que el parásito del cerdo había causado daño cerebral. Pude verlo, pues estaba en el cuarto al lado de mi abuelita, estaba ahí, en estado vegetal, con los ojos bien abiertos, pero con la mirada perdida, dirigida al techo.
La noche que mi abuela pasó en ese lugar, falleció otra paciente. Una señora de unos 60 años. Ya estaba en la sala de cuidados intermedios. Dicen que hasta ya se sentaba en su cama para comer. Pero algo ocurrió esa noche. Varios médicos corrieron a atenderla, tristemente, no la salvaron.
Otra señora que estuvo ingresada en la misma fecha, fue dada de alta porque la deshauciaron. Por un amigo en común, supe que falleció unos días después en su casa.
Es horrible estar ahí. Se respira un ambiente de muerte. El solo estar ahí te baja las esperanzas. Oír tantas historias con finales fatales, te debilita. No sé cómo explicarlo, solo se drenan tus fuerzas. Si has vivido esa experiencia con un ser amado, me entenderás.
Pienso que los hospitales deberían tener un grupo de apoyo permanente, para auxiliar a los familiares de los pacientes que están luchando por su vida. Aunque sin quererlo, cuando te ves cara a cara con los demás y sabes que son compañeros de batalla, intercambiar experiencias es natural y te sirve como terapia.
Una de las veces que entré a ver a mi abuela, mientras seguía el protócolo y me colocaba la mascarilla y las demás cosas que te exigen usar, di una mirada a mi alrededor, susurrando una oración por las personas que estaban ahi. Algunas conectadas a máquinas que hacen ruidos que te resuenan en los oídos y te generan ansiedad de inmediato, otras aparentemente sin mayor problema, parecen dormidas y sanas. A veces, es la expresión del familiar la que te revela el estado de cada paciente. Con sólo ver sus caras, sabes.
Si tu vida pendiera de un hilo, ¿qué te gustaría hacer? ¿qué palabras dirías? ¿a quiénes desearías ver?
Y si fuera un ser amado el que se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos, ¿qué harías diferente? ¿qué les dirías? ¿qué te asegurarías que ellos supieran?
Probablemente, hablar de muerte no es el mensaje apropiado para esta Navidad. Pero, la vida es así, puede acabarse de pronto y a veces necesitamos una dosis de realidad para tener un corazón agradecido y para valorar a quienes amamos y nos aman.
Así que no esperes estar en una sala de Cuidados Intensivos para hacer y decir lo que sabes que debes.
"Ustedes son como una neblina que aparece por un momento y en seguida desaparece...Lo que deben decir es 《Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello》..." Santiago 4:14-15 DHH
miércoles, 16 de diciembre de 2015
lunes, 7 de diciembre de 2015
Mis Confesiones: Lo Que Dios me dijo en mi Cumpleaños
Confieso que el mes de Diciembre no me simpatiza mucho. La razón es simple: llegar acá es un incómodo recordatorio de que el año está a punto de terminar y hay varias-por no decir montones de-cosas a las que Dios aún no responde.
Además, hay muchas fechas muy especiales en este mes, por lo que extraño a aquellos seres amados que están lejos o ya se fueron de la tierra.
En víspera de una de esas fechas-mi cumpleaños- le expresé al Señor cómo me sentía ayer en mi iglesia. Él, como tenía ratos de no hacerlo, trajo un escenario a mi mente mientras oraba. Vi a alguien acostado en un flotador largo, sobre lo que parecía ser un río. Por un momento creí que era la necedad de mi mente, distrayéndome de la ministración. Sin embargo, no podía dejar de verla.
Luego, vi otra escena. En el río, alguien a bordo de una pequeña canoa, usando sus remos para dirigirse al rumbo deseado. Por momentos, remando contra corriente y con todas las fuerzas posibles.
Créanme que no soy alguien muy espiritual, ni mucho menos santa, de hecho, llegué ayer a mi iglesia con un tono un poco desafiante delante del Señor, casi que reclamándole por esas cosas que al cumplir otro año, siguen en pausa en mi vida.
No puedo explicar cómo, pero mientras trataba de entender esas dos escenas, sentí a Dios pidiéndome que dejara de ser la de la canoa. Si, que dejara de remar para apurar el recorrido o para ir por el rumbo que yo quiero...y que fuera como la del flotador, que simplemente me abandonara y dejara que el rumbo lo decidiera Él, que no pusiera resistencia.
Lloré en Su presencia, porque Él tiene toda la razón. La mayor parte del tiempo, soy como la de la canoa; remo a mi antojo, gasto mis fuerzas y al final termino agotada, decepcionada, resentida, con una fe débil y sin rumbo, habiendo avanzado apenas un poco, aunque haya remado con todas las ganas.
Y las pocas veces en las que he sido como la del flotador y he confiado en que Él me lleve por donde quiera sin poner resistencia, he comprobado que es la mejor manera de llegar adonde tengo que ir. Quizás el viaje no haya sido tan rápido, ni tan placentero, ni bajo mis condiciones, pero dejarme llevar por el Señor sin meter mis manos, es en definitiva la mejor opción.
Si te identificas conmigo y hay asuntos en tu vida actual que has querido manejar como si fueras en la canoa, te pido que hagas una pausa y mejor te pases al flotador, y dejes que sea el Maestro, dueño de tu vida y diseñador del mejor plan, quien te lleve por donde Él desea, para que Su propósito se cumpla en ti.
Aunque mi cumpleaños ha sido muy diferente a lo que yo esperaba y aunque duelan las esperas y los procesos por los que Él me está haciendo pasar, al final, siempre llego a la misma conclusión: no tengo adonde ir, soy nada sin Él, mejor confío, mejor espero, mejor sigo dependiendo de Él. Él es mi esperanza.
Hay un flotador esperándote ¿Te subes?
"Los guió con seguridad, de modo que no tuvieran temor" Salmos 78:53 RVR60
"Fijemos nuestra mirada en Jesús, pues de Él procede nuestra fe y Él es quien la perfecciona" Hebreos 12:2 DHH
"Sé muy bien lo que tengo planeado para ustedes, dice el Señor, son planes para su bienestar, no para su mal. Son planes de darles un futuro y una esperanza" Jeremías 29:11 PDT
Además, hay muchas fechas muy especiales en este mes, por lo que extraño a aquellos seres amados que están lejos o ya se fueron de la tierra.
En víspera de una de esas fechas-mi cumpleaños- le expresé al Señor cómo me sentía ayer en mi iglesia. Él, como tenía ratos de no hacerlo, trajo un escenario a mi mente mientras oraba. Vi a alguien acostado en un flotador largo, sobre lo que parecía ser un río. Por un momento creí que era la necedad de mi mente, distrayéndome de la ministración. Sin embargo, no podía dejar de verla.
Luego, vi otra escena. En el río, alguien a bordo de una pequeña canoa, usando sus remos para dirigirse al rumbo deseado. Por momentos, remando contra corriente y con todas las fuerzas posibles.
Créanme que no soy alguien muy espiritual, ni mucho menos santa, de hecho, llegué ayer a mi iglesia con un tono un poco desafiante delante del Señor, casi que reclamándole por esas cosas que al cumplir otro año, siguen en pausa en mi vida.
No puedo explicar cómo, pero mientras trataba de entender esas dos escenas, sentí a Dios pidiéndome que dejara de ser la de la canoa. Si, que dejara de remar para apurar el recorrido o para ir por el rumbo que yo quiero...y que fuera como la del flotador, que simplemente me abandonara y dejara que el rumbo lo decidiera Él, que no pusiera resistencia.
Lloré en Su presencia, porque Él tiene toda la razón. La mayor parte del tiempo, soy como la de la canoa; remo a mi antojo, gasto mis fuerzas y al final termino agotada, decepcionada, resentida, con una fe débil y sin rumbo, habiendo avanzado apenas un poco, aunque haya remado con todas las ganas.
Y las pocas veces en las que he sido como la del flotador y he confiado en que Él me lleve por donde quiera sin poner resistencia, he comprobado que es la mejor manera de llegar adonde tengo que ir. Quizás el viaje no haya sido tan rápido, ni tan placentero, ni bajo mis condiciones, pero dejarme llevar por el Señor sin meter mis manos, es en definitiva la mejor opción.
Si te identificas conmigo y hay asuntos en tu vida actual que has querido manejar como si fueras en la canoa, te pido que hagas una pausa y mejor te pases al flotador, y dejes que sea el Maestro, dueño de tu vida y diseñador del mejor plan, quien te lleve por donde Él desea, para que Su propósito se cumpla en ti.
Aunque mi cumpleaños ha sido muy diferente a lo que yo esperaba y aunque duelan las esperas y los procesos por los que Él me está haciendo pasar, al final, siempre llego a la misma conclusión: no tengo adonde ir, soy nada sin Él, mejor confío, mejor espero, mejor sigo dependiendo de Él. Él es mi esperanza.
Hay un flotador esperándote ¿Te subes?
"Los guió con seguridad, de modo que no tuvieran temor" Salmos 78:53 RVR60
"Fijemos nuestra mirada en Jesús, pues de Él procede nuestra fe y Él es quien la perfecciona" Hebreos 12:2 DHH
"Sé muy bien lo que tengo planeado para ustedes, dice el Señor, son planes para su bienestar, no para su mal. Son planes de darles un futuro y una esperanza" Jeremías 29:11 PDT
miércoles, 25 de noviembre de 2015
Recordatorio: Tu Servicio es para Dios y es Valiosísimo
Cada domingo sirvo en mi iglesia con un grupo de chicos de 11 y 12 años. Me gusta mucho ese ministerio. Pero como todos, hay ocasiones en las que sinceramente no tengo muchas ganas ni ánimos para cumplir con el servicio.
Este domingo anterior me pasó. Estaba desvelada por una boda a la que había asistido la noche anterior y digamos que espiritualmente no andaba muy bien. Desperté, vi la hora y no encontraba la fuerza para levantarme de la cama. Tomé el teléfono y quise escribirle a mi coordinadora para disculparme y no asistir a servir.
Me quedé pensando un rato y para ser honesta, debido a que no me gusta quedar mal o dar el mensaje de que soy irresponsable, me levanté y fui a la iglesia-más como zombie que como líder-pero fui.
Los chicos empezaron a llegar y debido al poco tiempo que había, decidí hacer una actividad en parejas y no de forma grupal. Me tocó conversar con uno de mis niños. Tengo una simpatía especial por él, pues se llama igual que uno de mis sobrinos.
Mientras hablábamos de las personas por las que él quería que oráramos, mencionó que mucha gente de la familia de su papá no conocen del Señor y que él quería servirles de alguna manera. No sé cómo, pero la conversación se desvió un poco y fue algo así:
- También me preocupa mi papá porque ni él ni su señora conocen de Dios.
- ¿Tu papá no vive contigo?
- Hmmm, no. Él tiene otra esposa...(pensativo)
- ¿O sea que sólo vivís con tu mamá y tus hermanitos?
- Bueno...en realidad él nos dejó por otra señora.
- (Después de una pausa ante semejante noticia) Lo siento mucho, no sabía eso.
- (Con un gesto como que no le importa) Mire, yo ya estoy acostumbrado. Ya nos había hecho esto antes.
- (No pude con eso) Bueno, vamos a orar para que conozcan a Dios.
Y por evitar que los demás niños escucharan, cambié rápidamente de tema.
Sé que a él si le importa. Sé que ese gesto fue una defensa para no mostrar cuanto le afecta que su papá sea un infiel y los haya dejado.
Él, como hermano mayor, es bastante protector de sus hermanos. Lo he visto cuidándoles mucho y muy cercano a ellos. Ahora entiendo. Probablemente se siente el hombrecito de la casa. Y la dura realidad, es que de cierto modo, lo es...a sus 11 añitos.
Mientras limpiaba el salón al terminar la clase, me sentía bien cargada por mi chico. Pensaba: "Tengo que orar por él, tengo que estar más pendiente de su vida, tengo que valorar su honestidad y ponerme a sus órdenes para escucharle cada vez que lo necesite"
Rápidamente sentí a Dios cuestionándome sobre mi lucha mañanera respecto a ir a servir o no "¿Qué hubiera pasado si no hubieras venido? ¿Y si esta era la única oportunidad que ibas a tener para que él te tuviera confianza y te contara esto? ¿Valió la pena o no?"
No tengo que decirles cómo me sentí. Comprendí por qué luché tanto. Y sobre todo, entendí lo importante que es el servicio que cada uno de nosotros da. No importando si nos reconocen o no, si el Señor nos ha llamado a una posición específica para servirle, debemos ser fieles a pesar de todo, y eventualmente entenderemos por qué hemos sido llamados a eso.
No sé cuál sea tu caso. Quizá no tienes un ministerio actualmente, o serviste hace tiempo y has dejado de hacerlo, o como yo, quizá estás batallando para continuar sirviendo en tu ministerio actual y hasta has pensado tirar la toalla. Sea cual sea tu situación, te animo a decir SI y seguir sirviendo.
Escribo esto para decirte que tu servicio es muy valioso para el Señor. Lo que haces es de bendición para otros-aunque nadie te lo diga- y sobre todo, tu servicio te bendice a ti mismo y te ayuda a crecer.
Si no estás involucrado en algún ministerio, te exhorto a hacerlo. Vas a ser enormemente bendecido cuando lo hagas, te lo garantizo.
Deja de luchar y preguntarte si vale la pena. Lo vale. Levántate y ve a servir en lo que Dios te ha llamado.
"Su patrón le dijo: "¡Bien hecho! Eres un buen siervo y digno de confianza. Como fuiste fiel con poca cantidad, te pondré a cargo de mucho. Ven y alégrate con tu patrón" Mateo 25:23 PDT
"No te acobardes ante los sufrimientos que te esperan. Es verdad que el diablo va a poner a prueba a algunos de ustedes...pero su angustia durará un poco tiempo. Tú permanece fiel hasta la muerte, y Yo te daré la corona de vida" Apocalipsis 2:10 BLP
Este domingo anterior me pasó. Estaba desvelada por una boda a la que había asistido la noche anterior y digamos que espiritualmente no andaba muy bien. Desperté, vi la hora y no encontraba la fuerza para levantarme de la cama. Tomé el teléfono y quise escribirle a mi coordinadora para disculparme y no asistir a servir.
Me quedé pensando un rato y para ser honesta, debido a que no me gusta quedar mal o dar el mensaje de que soy irresponsable, me levanté y fui a la iglesia-más como zombie que como líder-pero fui.
Los chicos empezaron a llegar y debido al poco tiempo que había, decidí hacer una actividad en parejas y no de forma grupal. Me tocó conversar con uno de mis niños. Tengo una simpatía especial por él, pues se llama igual que uno de mis sobrinos.
Mientras hablábamos de las personas por las que él quería que oráramos, mencionó que mucha gente de la familia de su papá no conocen del Señor y que él quería servirles de alguna manera. No sé cómo, pero la conversación se desvió un poco y fue algo así:
- También me preocupa mi papá porque ni él ni su señora conocen de Dios.
- ¿Tu papá no vive contigo?
- Hmmm, no. Él tiene otra esposa...(pensativo)
- ¿O sea que sólo vivís con tu mamá y tus hermanitos?
- Bueno...en realidad él nos dejó por otra señora.
- (Después de una pausa ante semejante noticia) Lo siento mucho, no sabía eso.
- (Con un gesto como que no le importa) Mire, yo ya estoy acostumbrado. Ya nos había hecho esto antes.
- (No pude con eso) Bueno, vamos a orar para que conozcan a Dios.
Y por evitar que los demás niños escucharan, cambié rápidamente de tema.
Sé que a él si le importa. Sé que ese gesto fue una defensa para no mostrar cuanto le afecta que su papá sea un infiel y los haya dejado.
Él, como hermano mayor, es bastante protector de sus hermanos. Lo he visto cuidándoles mucho y muy cercano a ellos. Ahora entiendo. Probablemente se siente el hombrecito de la casa. Y la dura realidad, es que de cierto modo, lo es...a sus 11 añitos.
Mientras limpiaba el salón al terminar la clase, me sentía bien cargada por mi chico. Pensaba: "Tengo que orar por él, tengo que estar más pendiente de su vida, tengo que valorar su honestidad y ponerme a sus órdenes para escucharle cada vez que lo necesite"
Rápidamente sentí a Dios cuestionándome sobre mi lucha mañanera respecto a ir a servir o no "¿Qué hubiera pasado si no hubieras venido? ¿Y si esta era la única oportunidad que ibas a tener para que él te tuviera confianza y te contara esto? ¿Valió la pena o no?"
No tengo que decirles cómo me sentí. Comprendí por qué luché tanto. Y sobre todo, entendí lo importante que es el servicio que cada uno de nosotros da. No importando si nos reconocen o no, si el Señor nos ha llamado a una posición específica para servirle, debemos ser fieles a pesar de todo, y eventualmente entenderemos por qué hemos sido llamados a eso.
No sé cuál sea tu caso. Quizá no tienes un ministerio actualmente, o serviste hace tiempo y has dejado de hacerlo, o como yo, quizá estás batallando para continuar sirviendo en tu ministerio actual y hasta has pensado tirar la toalla. Sea cual sea tu situación, te animo a decir SI y seguir sirviendo.
Escribo esto para decirte que tu servicio es muy valioso para el Señor. Lo que haces es de bendición para otros-aunque nadie te lo diga- y sobre todo, tu servicio te bendice a ti mismo y te ayuda a crecer.
Si no estás involucrado en algún ministerio, te exhorto a hacerlo. Vas a ser enormemente bendecido cuando lo hagas, te lo garantizo.
Deja de luchar y preguntarte si vale la pena. Lo vale. Levántate y ve a servir en lo que Dios te ha llamado.
"Su patrón le dijo: "¡Bien hecho! Eres un buen siervo y digno de confianza. Como fuiste fiel con poca cantidad, te pondré a cargo de mucho. Ven y alégrate con tu patrón" Mateo 25:23 PDT
"No te acobardes ante los sufrimientos que te esperan. Es verdad que el diablo va a poner a prueba a algunos de ustedes...pero su angustia durará un poco tiempo. Tú permanece fiel hasta la muerte, y Yo te daré la corona de vida" Apocalipsis 2:10 BLP
martes, 17 de noviembre de 2015
Carta a mis amigos de la Vieja Guardia
Ustedes forman parte de mis "años maravillosos", aquella época en la que servimos con los jóvenes y crecimos juntos. ¿Lo recuerdan?
Sé que tuvimos al mejor pastor juvenil, quizá no fue perfecto, pero sí era el que necesitábamos en nuestras vidas. Sé que fue un gran líder en todos los sentidos. Aprendimos muchísimo de él y marcó nuestras vidas enormemente.
El anterior fin de semana que estuvo como predicador invitado en el aniversario de la iglesia, me di cuenta de cuánto extraño esa época en la que solía pastorearnos. Verlo de nuevo, trayéndonos la Palabra, fue casi mágico. Sentí que el tiempo no había pasado. Lloré en casi todo el sermón. Corrí a abrazarlo cuando el culto acabó, y no puedo explicar por qué, pero no podía parar de llorar. Quería decirle muchas cosas, pero el nudo en mi garganta, no dejaba salir palabra alguna.
Sé que los que estuvieron ahí, sintieron lo mismo. Hasta nos repetimos culto con tal de escuchar lo que el Señor quería decirnos por medio de él. Sé que fue un sentir colectivo. Sé que se nos cruzaron casi los mismos pensamientos. Sé que nos hicimos las mismas preguntas...Seamos honestos, las cosas han cambiado muchísimo. Ya no somos esos líderes apasionados que dejaban todo con tal de servir al Señor. Como es natural, la etapa en la que la mayoría está, siendo esposos y padres, ha venido a cambiar casi todo. Nuestras prioridades se transformaron, y parece que ya no queremos las mismas cosas que hace 15 años.
La verdad es que por un momento me cegué ante la nostalgia. Deseé con todas mis fuerzas volver al ayer, quise persuadir al pastor de volver a nuestro país, anhelé aquellos días en los que él era el instrumento que Dios usaba para conducirnos a Su presencia y también para confrontarnos de vez en cuando con las áreas débiles que teníamos -algunas que aún tenemos...pero recordé lo que el pastor me dijo al oído el momento exacto en el que le abracé. Él sólo dijo una palabra varias veces: Sigan, sigan, sigan, sigan.
¿Saben qué? Recuerdo eso y se me llenan los ojos de lágrimas aún después de varios días. Porque para ser francos, le hemos fallado. Si, es la verdad, muchos de nosotros le hemos fallado.
Parece que ya olvidamos que ser parte del liderazgo juvenil no era una posición VIP, él no nos enseñó eso, aprendimos que servir era ponerte de último y dejar a los demás como los más importantes. Vimos su ejemplo-disculpen la expresión-echando el lomo con su esposa e hijos pequeños, sin importar las incomodidades, y ahora algunos de nosotros, no estamos dispuestos ni a invertir dos horas semanales para abrir nuestra propia célula o servir un domingo en la iglesia. Aprendimos que el servicio a Dios se hace mejor en familia, pero ahora, algunos de nosotros usamos a la nuestra como pretexto para no hacerlo.
¿Se acuerdan el énfasis que el pastor siempre hizo sobre nuestro tiempo devocional a solas? ¿Recuerdan cuánto se nos habló de huir de la doble vida y de hacer un inventario diario para no dejar al pecado quedarse a vivir con nosotros? ¿Aún pueden recordar aquel sentimiento de gozo, que no cabía en el pecho, cuando los jóvenes se convertían y se unían a nuestra iglesia?
Yo soy la primera en admitir que le he fallado a nuestro pastor. Porque han habido lapsos de mi vida en los que he dejado de intentarlo, he aventado todo, he olvidado de lo que se trata el servicio, me he ensimismado demasiado.
Amigos, les invito a que juntos honremos a nuestro pastor. Sé que le amamos, sé que le respetamos, pero creo que la mejor forma de hacerle honor a los años que fuimos sus ovejas es haciéndole caso a esa palabrita que él me dijo: SIGAMOS, SIGAMOS, SIGAMOS, SIGAMOS.
En medio de la vida ajetreada que tenemos, SIGAMOS.
Con las pruebas económicas, SIGAMOS.
Al lado de nuestro cónyuge, SIGAMOS.
Aún cuando veas muchas fallas e imperfecciones en el cuerpo de Cristo, SIGAMOS.
No importando si tu servicio es o no es reconocido, SIGAMOS.
Sé que extrañamos aquellos años, pero lo cierto es que no podemos vivir de glorias pasadas. En el país o iglesia donde sea que estemos, Dios quiere usarnos hoy, nos está llamando a servirle hoy, Él nos quiere apasionados por Su presencia hoy.
Así que amigos, dejemos la comodidad y las excusas, activémonos, sirvamos, volvamos al primer amor. Dejemos de anhelar y comencemos a actuar. La mejor manera de honrar a nuestro pastor es reproduciendo lo que él hizo por nosotros, en otros.
La carrera no ha terminado. Y los de la vieja guardia nunca decíamos NO a algo. Espero que esta vez no sea la excepción.
Saben que los quiero a todos.
Dome
"(SIGO) Avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús" Filipenses 3:14 NTV
Sé que tuvimos al mejor pastor juvenil, quizá no fue perfecto, pero sí era el que necesitábamos en nuestras vidas. Sé que fue un gran líder en todos los sentidos. Aprendimos muchísimo de él y marcó nuestras vidas enormemente.
El anterior fin de semana que estuvo como predicador invitado en el aniversario de la iglesia, me di cuenta de cuánto extraño esa época en la que solía pastorearnos. Verlo de nuevo, trayéndonos la Palabra, fue casi mágico. Sentí que el tiempo no había pasado. Lloré en casi todo el sermón. Corrí a abrazarlo cuando el culto acabó, y no puedo explicar por qué, pero no podía parar de llorar. Quería decirle muchas cosas, pero el nudo en mi garganta, no dejaba salir palabra alguna.
Sé que los que estuvieron ahí, sintieron lo mismo. Hasta nos repetimos culto con tal de escuchar lo que el Señor quería decirnos por medio de él. Sé que fue un sentir colectivo. Sé que se nos cruzaron casi los mismos pensamientos. Sé que nos hicimos las mismas preguntas...Seamos honestos, las cosas han cambiado muchísimo. Ya no somos esos líderes apasionados que dejaban todo con tal de servir al Señor. Como es natural, la etapa en la que la mayoría está, siendo esposos y padres, ha venido a cambiar casi todo. Nuestras prioridades se transformaron, y parece que ya no queremos las mismas cosas que hace 15 años.
La verdad es que por un momento me cegué ante la nostalgia. Deseé con todas mis fuerzas volver al ayer, quise persuadir al pastor de volver a nuestro país, anhelé aquellos días en los que él era el instrumento que Dios usaba para conducirnos a Su presencia y también para confrontarnos de vez en cuando con las áreas débiles que teníamos -algunas que aún tenemos...pero recordé lo que el pastor me dijo al oído el momento exacto en el que le abracé. Él sólo dijo una palabra varias veces: Sigan, sigan, sigan, sigan.
¿Saben qué? Recuerdo eso y se me llenan los ojos de lágrimas aún después de varios días. Porque para ser francos, le hemos fallado. Si, es la verdad, muchos de nosotros le hemos fallado.
Parece que ya olvidamos que ser parte del liderazgo juvenil no era una posición VIP, él no nos enseñó eso, aprendimos que servir era ponerte de último y dejar a los demás como los más importantes. Vimos su ejemplo-disculpen la expresión-echando el lomo con su esposa e hijos pequeños, sin importar las incomodidades, y ahora algunos de nosotros, no estamos dispuestos ni a invertir dos horas semanales para abrir nuestra propia célula o servir un domingo en la iglesia. Aprendimos que el servicio a Dios se hace mejor en familia, pero ahora, algunos de nosotros usamos a la nuestra como pretexto para no hacerlo.
¿Se acuerdan el énfasis que el pastor siempre hizo sobre nuestro tiempo devocional a solas? ¿Recuerdan cuánto se nos habló de huir de la doble vida y de hacer un inventario diario para no dejar al pecado quedarse a vivir con nosotros? ¿Aún pueden recordar aquel sentimiento de gozo, que no cabía en el pecho, cuando los jóvenes se convertían y se unían a nuestra iglesia?
Yo soy la primera en admitir que le he fallado a nuestro pastor. Porque han habido lapsos de mi vida en los que he dejado de intentarlo, he aventado todo, he olvidado de lo que se trata el servicio, me he ensimismado demasiado.
Amigos, les invito a que juntos honremos a nuestro pastor. Sé que le amamos, sé que le respetamos, pero creo que la mejor forma de hacerle honor a los años que fuimos sus ovejas es haciéndole caso a esa palabrita que él me dijo: SIGAMOS, SIGAMOS, SIGAMOS, SIGAMOS.En medio de la vida ajetreada que tenemos, SIGAMOS.
Con las pruebas económicas, SIGAMOS.
Al lado de nuestro cónyuge, SIGAMOS.
Aún cuando veas muchas fallas e imperfecciones en el cuerpo de Cristo, SIGAMOS.
No importando si tu servicio es o no es reconocido, SIGAMOS.
Sé que extrañamos aquellos años, pero lo cierto es que no podemos vivir de glorias pasadas. En el país o iglesia donde sea que estemos, Dios quiere usarnos hoy, nos está llamando a servirle hoy, Él nos quiere apasionados por Su presencia hoy.
Así que amigos, dejemos la comodidad y las excusas, activémonos, sirvamos, volvamos al primer amor. Dejemos de anhelar y comencemos a actuar. La mejor manera de honrar a nuestro pastor es reproduciendo lo que él hizo por nosotros, en otros.
La carrera no ha terminado. Y los de la vieja guardia nunca decíamos NO a algo. Espero que esta vez no sea la excepción.
Saben que los quiero a todos.
Dome
"(SIGO) Avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús" Filipenses 3:14 NTV
lunes, 2 de noviembre de 2015
Post #100 y Las 50 Cosas Aprendidas
Destellos surgió allá por el 2013, en medio de un proceso de recuperación y sanidad emocional, en el que descubrí entre otras cosas, que sufría de mucha Codependencia y que era una hija adulta de un alcohólico con toneladas de asuntos no resueltos, originados en el hogar en el que crecí.
Estoy agradecida con Dios porque Él es el que ha permitido llegar hasta acá...y debo admitir que también estoy sorprendida por los seguidores que tengo y lo lejos que el blog ha llegado a leerse.
Pensé por días sobre lo que quería para el post 100, y decidí hacerlo muy a mi estilo. Así que aquí van, sin ningún orden específico, 50 cosas que he aprendido desde que nació Destellos:
1. Los procesos de dolor son los mejores para sacar de ti tus dones, talentos y fortalezas.
2. Cuando Dios te impulse a iniciar algo, hazlo!
3. Si hay algo en tu cabeza y en tu corazón dando y dando vueltas y no se va (y no es contra la voluntad de Dios), ponle atención!
4. El quebrantamiento es a menudo, la mejor etapa para escuchar la voz de Dios...porque tus muros han sido derribados, estás-de hecho-quebrado, no hay defensa ni resistencia, no hay fuerza siquiera, simplemente estás a la deriva y todo eso hace más fácil el trabajo del Señor.
5. Cuando inicies un proyecto, ten una o dos personas de extrema confianza sosteniéndote en oración.
6. También, cuando inicies un proyecto, selecciona un par de personas que te corrijan, editen, aconsejen, re-orienten y den sus opiniones francas.
7. SIEMPRE habrá gente que te critique y señale tus puntos débiles. Toma lo bueno, desecha lo malo. Coméntalo con tus personas de confianza si lo crees necesario y luego, déjalo ir.
8. Habrá por otro lado, gente que difiera en tus opiniones y puntos de vista (y no necesariamente te estén criticando), y eso está bien. Escúchalos, no lo tomes personal (aunque es difícil) y de igual manera, acepta el universo de opiniones de tu público.
9. Atreverte a contar tu historia implica mucha valentía.
10. No subestimes tu testimonio o experiencias de vida, no sabes lo que Dios puede hacer con eso.
11. Si una tan sola persona es ministrada con lo que haces o dices, da gloria a Dios.
12. Nunca olvides que todo lo bueno que eres o haces es por la pura Gracia y Misericordia del Señor, así seas el mejor en tu campo.
13. El propósito de Dios se cumplirá en tu vida si o si.
14. Si prometiste algo a Dios, apúrate a cumplirle.
15. Nada crece sin disciplina. Esto es cierto para cada área de nuestra vida.
16. Los niños son, desde mi experiencia, los mejores maestros con los que me he encontrado.
17. Se puede aprender algo de cada persona que conocemos.
18. Dios suele hablar en medio de situaciones cotidianas.
19. Dios no es tan ruidoso para hablarte, a veces lo hace con "pequeños destellos": un pensamiento, una palabra, una canción o con una imagen (para los que preguntan, de ahí el nombre de este blog)
20. No necesitas ser espiritualoide para oír la voz de Dios.
21. Los legalistas son tóxicos...aléjate de ellos!
22. El resentimiento es muchas veces sutil, pídele a Dios que te alerte cuando aparezca.
23. La historia de cada persona es digna de contarse.
24. No sé que sería de mí sin mis amigos.
25. Contrario a los que muchos piensan, la mayoría de personas está abierta a un mensaje de ánimo, esperanza y del amor de Dios.
26. El pecado sexual es increíblemente poderoso y ha logrado colarse tanto en nuestras iglesias.
27. Tristemente, algunos cristianos ya no nos alarmamos tanto por el pecado a nuestro alrededor.
28. Con frecuencia olvidamos la realidad de la muerte.
29. Muchos cristianos vivimos tan aferrados a la tierra, que olvidamos la verdad de la eternidad.
30. A la gente no le gusta leer :( Por eso se han perdido del blog :)
31. Si guardas silencio más seguido, podrás escuchar la voz del Señor más seguido también.
32. Los amigos a veces se van. Puedes seguir llamándolos amigos, pero entiendes que la relación no va a ser igual de nuevo.
33. Dejar ir (un trabajo, una persona, un sueño, etc) es una perla cuando de crecimiento espiritual se trata.
34. Complacer a Dios es la regla, hacer algo por complacer a otros, es insostenible.
35. Si no aprendemos a cerrar los círculos o ciclos en nuestras vidas, no podremos avanzar.
36. Dios, es un ser de etapas. Jamás te va a dejar quedarte mucho tiempo en una sola estación.
37. La Codependencia es tan común, pero hay poco conocimiento de ella, lamentablemente.
38. La Codependencia mata...los sueños, las ideas, la personalidad propia, los deseos, la fe...y en algunos casos, literalmente se lleva tu vida.
39. Los grupos de recuperación-cualquiera de ellos-son muy efectivos y son un gran instrumento de Dios para la sanidad espiritual.
40. Hay gente que tomará lo que haces como algo personal y creerán que te tomaste el tiempo de escribir/hablar sólo por ellos. No pierdas el tiempo en aclararlo, déjalos creerse importantes como para recibir un post exclusivo :D
41. A algunas personas debes amarlas, pero a cierta distancia.
42. Apóyate en los dones y talentos de otros, no eres auto-suficiente ni omnipotente, así que acepta ayuda de vez en cuando.
43. Dios no lleva a Sus hijos a estar en peor estado, siempre que caminen cerca de Él, algo en su vida mejora.
44. Creer como niño, implica pedir como tal. Atrévete a pedir con corazón sencillo, de forma clara y directa, a nuestro Padre le encanta que confiemos en Él y confiemos que Él suplirá.
45. Una relación en yugo desigual causa mucho, muchísimo dolor, y no vale la pena correr el riesgo de sacrificar tu bienestar espiritual por desobedecer una de las instrucciones más claras de la Biblia: "No os unáis en yugo desigual..."
46. Casi ningún hijo de Dios tiene la vida que planeó. Dios suele darnos giros inesperados, cambios de rutas y paradas de emergencia, todo para nuestro bien.
47. Cuando el Señor ve que estás demasiado aferrado a algo/alguien, es casi seguro que te va a pedir que se lo entregues y te aferres sólo a Él.
48. Los "NO" que vienen de Dios están llenos de Su amor y son con frecuencia, Su forma de decirnos "confía en mí, he planeado algo mejor".
49. Dejar de orar es como que emprendas un viaje largo en alta mar y no lleves las provisiones suficientes para el camino y posibles imprevistos. Lo más probable es que un buen día, vas a estar a la deriva sin nada en tus manos, deseando con todas tus fuerzas, haber traído lo suficiente para no estar en esta situación.
50. No debo tener opinión para todo, respuestas para todo ni comentarios para todo.
Oro porque cada vez que leas este blog, tu vida reciba un destello de fe, ánimo y esperanza. Vamos, en el Nombre de Jesús, por 100 más!
"Yo sé lo que estoy haciendo. Tengo todo planeado-son planes para cuidarte y no abandonarte, planes para darte el futuro que has estado esperando" Jeremías 29:11 (The Message Version-Traducción Personal)
Estoy agradecida con Dios porque Él es el que ha permitido llegar hasta acá...y debo admitir que también estoy sorprendida por los seguidores que tengo y lo lejos que el blog ha llegado a leerse.
Pensé por días sobre lo que quería para el post 100, y decidí hacerlo muy a mi estilo. Así que aquí van, sin ningún orden específico, 50 cosas que he aprendido desde que nació Destellos:
1. Los procesos de dolor son los mejores para sacar de ti tus dones, talentos y fortalezas.
2. Cuando Dios te impulse a iniciar algo, hazlo!
3. Si hay algo en tu cabeza y en tu corazón dando y dando vueltas y no se va (y no es contra la voluntad de Dios), ponle atención!
4. El quebrantamiento es a menudo, la mejor etapa para escuchar la voz de Dios...porque tus muros han sido derribados, estás-de hecho-quebrado, no hay defensa ni resistencia, no hay fuerza siquiera, simplemente estás a la deriva y todo eso hace más fácil el trabajo del Señor.
5. Cuando inicies un proyecto, ten una o dos personas de extrema confianza sosteniéndote en oración.
6. También, cuando inicies un proyecto, selecciona un par de personas que te corrijan, editen, aconsejen, re-orienten y den sus opiniones francas.
7. SIEMPRE habrá gente que te critique y señale tus puntos débiles. Toma lo bueno, desecha lo malo. Coméntalo con tus personas de confianza si lo crees necesario y luego, déjalo ir.
8. Habrá por otro lado, gente que difiera en tus opiniones y puntos de vista (y no necesariamente te estén criticando), y eso está bien. Escúchalos, no lo tomes personal (aunque es difícil) y de igual manera, acepta el universo de opiniones de tu público.
9. Atreverte a contar tu historia implica mucha valentía.
10. No subestimes tu testimonio o experiencias de vida, no sabes lo que Dios puede hacer con eso.
11. Si una tan sola persona es ministrada con lo que haces o dices, da gloria a Dios.
12. Nunca olvides que todo lo bueno que eres o haces es por la pura Gracia y Misericordia del Señor, así seas el mejor en tu campo.
13. El propósito de Dios se cumplirá en tu vida si o si.
14. Si prometiste algo a Dios, apúrate a cumplirle.
15. Nada crece sin disciplina. Esto es cierto para cada área de nuestra vida.
16. Los niños son, desde mi experiencia, los mejores maestros con los que me he encontrado.
17. Se puede aprender algo de cada persona que conocemos.
18. Dios suele hablar en medio de situaciones cotidianas.
19. Dios no es tan ruidoso para hablarte, a veces lo hace con "pequeños destellos": un pensamiento, una palabra, una canción o con una imagen (para los que preguntan, de ahí el nombre de este blog)
20. No necesitas ser espiritualoide para oír la voz de Dios.
21. Los legalistas son tóxicos...aléjate de ellos!
22. El resentimiento es muchas veces sutil, pídele a Dios que te alerte cuando aparezca.
23. La historia de cada persona es digna de contarse.
24. No sé que sería de mí sin mis amigos.
25. Contrario a los que muchos piensan, la mayoría de personas está abierta a un mensaje de ánimo, esperanza y del amor de Dios.26. El pecado sexual es increíblemente poderoso y ha logrado colarse tanto en nuestras iglesias.
27. Tristemente, algunos cristianos ya no nos alarmamos tanto por el pecado a nuestro alrededor.
28. Con frecuencia olvidamos la realidad de la muerte.
29. Muchos cristianos vivimos tan aferrados a la tierra, que olvidamos la verdad de la eternidad.
30. A la gente no le gusta leer :( Por eso se han perdido del blog :)
31. Si guardas silencio más seguido, podrás escuchar la voz del Señor más seguido también.
32. Los amigos a veces se van. Puedes seguir llamándolos amigos, pero entiendes que la relación no va a ser igual de nuevo.
33. Dejar ir (un trabajo, una persona, un sueño, etc) es una perla cuando de crecimiento espiritual se trata.
34. Complacer a Dios es la regla, hacer algo por complacer a otros, es insostenible.
35. Si no aprendemos a cerrar los círculos o ciclos en nuestras vidas, no podremos avanzar.
36. Dios, es un ser de etapas. Jamás te va a dejar quedarte mucho tiempo en una sola estación.
37. La Codependencia es tan común, pero hay poco conocimiento de ella, lamentablemente.
38. La Codependencia mata...los sueños, las ideas, la personalidad propia, los deseos, la fe...y en algunos casos, literalmente se lleva tu vida.
39. Los grupos de recuperación-cualquiera de ellos-son muy efectivos y son un gran instrumento de Dios para la sanidad espiritual.
40. Hay gente que tomará lo que haces como algo personal y creerán que te tomaste el tiempo de escribir/hablar sólo por ellos. No pierdas el tiempo en aclararlo, déjalos creerse importantes como para recibir un post exclusivo :D
41. A algunas personas debes amarlas, pero a cierta distancia.
42. Apóyate en los dones y talentos de otros, no eres auto-suficiente ni omnipotente, así que acepta ayuda de vez en cuando.
43. Dios no lleva a Sus hijos a estar en peor estado, siempre que caminen cerca de Él, algo en su vida mejora.
44. Creer como niño, implica pedir como tal. Atrévete a pedir con corazón sencillo, de forma clara y directa, a nuestro Padre le encanta que confiemos en Él y confiemos que Él suplirá.
45. Una relación en yugo desigual causa mucho, muchísimo dolor, y no vale la pena correr el riesgo de sacrificar tu bienestar espiritual por desobedecer una de las instrucciones más claras de la Biblia: "No os unáis en yugo desigual..."
46. Casi ningún hijo de Dios tiene la vida que planeó. Dios suele darnos giros inesperados, cambios de rutas y paradas de emergencia, todo para nuestro bien.
47. Cuando el Señor ve que estás demasiado aferrado a algo/alguien, es casi seguro que te va a pedir que se lo entregues y te aferres sólo a Él.
48. Los "NO" que vienen de Dios están llenos de Su amor y son con frecuencia, Su forma de decirnos "confía en mí, he planeado algo mejor".
49. Dejar de orar es como que emprendas un viaje largo en alta mar y no lleves las provisiones suficientes para el camino y posibles imprevistos. Lo más probable es que un buen día, vas a estar a la deriva sin nada en tus manos, deseando con todas tus fuerzas, haber traído lo suficiente para no estar en esta situación.
50. No debo tener opinión para todo, respuestas para todo ni comentarios para todo.
Oro porque cada vez que leas este blog, tu vida reciba un destello de fe, ánimo y esperanza. Vamos, en el Nombre de Jesús, por 100 más!
"Yo sé lo que estoy haciendo. Tengo todo planeado-son planes para cuidarte y no abandonarte, planes para darte el futuro que has estado esperando" Jeremías 29:11 (The Message Version-Traducción Personal)
sábado, 17 de octubre de 2015
La Muerte de mi Abuelita y La Importancia de la Familia
Todo sucedió repentinamente. A pesar de que mi abuelita tenía ya 82 años, se encontraba en términos generales, bien. Su salud era estable y no había tenido ninguna complicación recientemente.
El fin de semana anterior, empezó a sentirse mal y presentó signos que nos preocuparon. Dejó de hablar y moverse como ella solía. Solamente mantenía sus ojitos abiertos y te miraba fijamente. Nada más.
Corrimos al hospital y para resumir la historia, en cuestión de menos de un día, había fallecido. Pronto, escribiré algunas otras lecciones de este fin de semana tan estresante. Pero por hoy, quiero señalar algo particular, y es a mi familia.
Mi abuelita fue la matriarca de todos nosotros. Aunque la verdad es que somos muy imperfectos. Hemos tenido tantos altos y bajos. Nos hemos aguantado en los momentos buenos, malos y feos, siendo los últimos dos, los más frecuentes. No han faltado los pleitos, los malos entendidos, los distanciamientos, la impaciencia, el resentimiento, y un largo etcétera.
Sin embargo, esta prueba con mi abuelita, nos hizo estar juntos. De pronto, estábamos todos los que vivimos en el país, en el hospital, y en comunicación constante con todos los que viven fuera. Gracias a la bendita tecnología, pudimos estar conectados, más de 15 personas simultáneamente, entre hijos, nietos, tíos y primos. Es duro tomar decisiones en estas circunstancias, pero tuvimos que hacerlo entre todos.
Algo en el corazón de mi mamá la hacía presentir que no había mucho tiempo para que los que están fuera pudieran despedirse de mi abuela. Pero para ser honestos, todo pasó más rápido de lo que hubiéramos querido. No tuvimos tiempo de hacer nada. Sólo vimos pasar las horas mientras ella se debilitaba cada vez más.
Sentí descanso cuando finalmente todos nos juntamos en el lugar donde se realizó el funeral. Familiares que viven en el extranjero lograron llegar y para mí, fue casi inevitable no quebrarme cuando los abracé a cada uno. No eran las mejores condiciones, pero saber que estábamos juntos en esto, de alguna manera te da paz.
Las pláticas y momentos de convivencia posteriores han sido muy buenos. Hemos tenido esas reuniones y conversaciones familiares donde recordamos muchas cosas y nos hemos reído a carcajadas, y por supuesto la comida en abundancia ha estado presente, signo característico de nuestra familia. :D
Hubo un hecho peculiar, que enmarca lo que la partida de mi abuelita trajo, y fueron los momentos de despedida de su cuerpo en el cementerio. Ver a sus cuatro hijos y nietos, todos alrededor de su féretro, unidos, en un mismo sentir, despidiéndonos de ella, fue de esos momentos que se convierten en una memoria indeleble en tu vida.
Es difícil dar gracias en medio de situaciones dolorosas, pero si hay algo que agradezco, es que pude tener una semana diferente con mi familia, algo que no ocurría desde hace muchísimos años.
Mi mensaje esta vez es para que evalúes cómo está tu relación con tu familia. Ya sea que tengas cercanía y buena comunicación, o como yo, te has mantenido alejado de algunos de ellos, te invito a no posponer lo que es importante. Asegúrate de estar ahí para ellos, de comunicarte de vez en cuando, de decir palabras de afecto, de reunirse y pasar tiempo juntos, de expresar cariño de la manera que te resulte natural, y sobre todo, de orar por ellos.
Aunque me apena decirlo, esta semana he orado por y con mi familia, más que lo que hice en un año. Pero he sido retada a seguir haciéndolo, no porque deba, sino porque la mayor muestra de amor que le das a alguien es precisamente orar por ellos.
No esperes que suceda una tragedia o que haya mucho dolor en tu familia para valorarlos. Acorta la distancia, derriba los muros, opta por ser humilde, trágate el orgullo, di esas palabras, haz esa llamada, manda ese texto, ora por ellos, haz lo que sea que tengas que hacer para mostrar que son importantes.
Sé que la muerte de mi abuelita no fue en vano, Dios quiso usarla para unirnos de alguna manera y le agradezco por ello.
"Hermanos, les pido en el nombre de nuestro Señor Jesucristo que se pongan de acuerdo unos con otros para que no haya divisiones entre ustedes. Les pido que se unan nuevamente en torno a las mismas ideas y los mismos propósitos" 1 Corintios 1:10 PDT
El fin de semana anterior, empezó a sentirse mal y presentó signos que nos preocuparon. Dejó de hablar y moverse como ella solía. Solamente mantenía sus ojitos abiertos y te miraba fijamente. Nada más.
Corrimos al hospital y para resumir la historia, en cuestión de menos de un día, había fallecido. Pronto, escribiré algunas otras lecciones de este fin de semana tan estresante. Pero por hoy, quiero señalar algo particular, y es a mi familia.
Mi abuelita fue la matriarca de todos nosotros. Aunque la verdad es que somos muy imperfectos. Hemos tenido tantos altos y bajos. Nos hemos aguantado en los momentos buenos, malos y feos, siendo los últimos dos, los más frecuentes. No han faltado los pleitos, los malos entendidos, los distanciamientos, la impaciencia, el resentimiento, y un largo etcétera.
Sin embargo, esta prueba con mi abuelita, nos hizo estar juntos. De pronto, estábamos todos los que vivimos en el país, en el hospital, y en comunicación constante con todos los que viven fuera. Gracias a la bendita tecnología, pudimos estar conectados, más de 15 personas simultáneamente, entre hijos, nietos, tíos y primos. Es duro tomar decisiones en estas circunstancias, pero tuvimos que hacerlo entre todos.
Algo en el corazón de mi mamá la hacía presentir que no había mucho tiempo para que los que están fuera pudieran despedirse de mi abuela. Pero para ser honestos, todo pasó más rápido de lo que hubiéramos querido. No tuvimos tiempo de hacer nada. Sólo vimos pasar las horas mientras ella se debilitaba cada vez más.
Sentí descanso cuando finalmente todos nos juntamos en el lugar donde se realizó el funeral. Familiares que viven en el extranjero lograron llegar y para mí, fue casi inevitable no quebrarme cuando los abracé a cada uno. No eran las mejores condiciones, pero saber que estábamos juntos en esto, de alguna manera te da paz.
Las pláticas y momentos de convivencia posteriores han sido muy buenos. Hemos tenido esas reuniones y conversaciones familiares donde recordamos muchas cosas y nos hemos reído a carcajadas, y por supuesto la comida en abundancia ha estado presente, signo característico de nuestra familia. :D
Hubo un hecho peculiar, que enmarca lo que la partida de mi abuelita trajo, y fueron los momentos de despedida de su cuerpo en el cementerio. Ver a sus cuatro hijos y nietos, todos alrededor de su féretro, unidos, en un mismo sentir, despidiéndonos de ella, fue de esos momentos que se convierten en una memoria indeleble en tu vida.
Es difícil dar gracias en medio de situaciones dolorosas, pero si hay algo que agradezco, es que pude tener una semana diferente con mi familia, algo que no ocurría desde hace muchísimos años.
Mi mensaje esta vez es para que evalúes cómo está tu relación con tu familia. Ya sea que tengas cercanía y buena comunicación, o como yo, te has mantenido alejado de algunos de ellos, te invito a no posponer lo que es importante. Asegúrate de estar ahí para ellos, de comunicarte de vez en cuando, de decir palabras de afecto, de reunirse y pasar tiempo juntos, de expresar cariño de la manera que te resulte natural, y sobre todo, de orar por ellos.
Aunque me apena decirlo, esta semana he orado por y con mi familia, más que lo que hice en un año. Pero he sido retada a seguir haciéndolo, no porque deba, sino porque la mayor muestra de amor que le das a alguien es precisamente orar por ellos.
No esperes que suceda una tragedia o que haya mucho dolor en tu familia para valorarlos. Acorta la distancia, derriba los muros, opta por ser humilde, trágate el orgullo, di esas palabras, haz esa llamada, manda ese texto, ora por ellos, haz lo que sea que tengas que hacer para mostrar que son importantes.
Sé que la muerte de mi abuelita no fue en vano, Dios quiso usarla para unirnos de alguna manera y le agradezco por ello.
"Hermanos, les pido en el nombre de nuestro Señor Jesucristo que se pongan de acuerdo unos con otros para que no haya divisiones entre ustedes. Les pido que se unan nuevamente en torno a las mismas ideas y los mismos propósitos" 1 Corintios 1:10 PDT
sábado, 3 de octubre de 2015
La Historia de Zaid: De no tener un hogar a cumplir tu sueño (y ser mundialmente famoso)
Si ves o lees noticias, te habrás enterado de la actual crisis que muchos habitantes sirios están atravesando. Literalmente, cientos de miles han estado buscando refugio en diferentes países de Europa.
Hace unas semanas hubo indignación a nivel mundial, debido a que una camarógrafa húngara fue filmada y fotografiada haciéndole zancadilla a varios refugiados que trataban de cruzar la frontera de Hungría y Austria. Sobre todo, fue indignante verla causar que un padre que corría con su hijo en brazos, cayera estrepitosamente.
Ese hombre es Osama Abdul Mohsan. El pequeño se llama Zaid. Dejaron su ciudad en Siria, pues fue tomada por el grupo extremista ISIS. No tuvieron opción. Abandonaron todo. Dejaron atrás sus costumbres, sus posesiones, su rutina, todo. Me imagino a ese niño preguntando un montón de cosas ¿por qué nos vamos? ¿adónde vamos? ¿ya vamos a llegar? ¿por qué dormimos con tanta gente? ¿cuándo podremos volver a casa?
¿Te imaginas la angustia de ese papá? Ser el responsable de sacar a su familia de su país natal para llevarles a un mejor lugar, quizá sin una idea clara de cuál sería su futuro. Si ves el video, él va corriendo con todas sus fuerzas, cargando a su hijo, para evitar el control migratorio y cruzar la frontera. Y de pronto, esa mujer hace que se caiga.
Zaid, de tan solo 7 añitos, se golpeó al caer. No creo que un chico de esa edad comprenda la dimensión de todo lo que estaban pasando. Quizá no entendía por qué su papá junto a tantas personas corrían en estampida, desesperados. Quizá no tiene idea de los países que han cruzado huyendo de la guerra en la que era su casa.
La única cosa que no había cambiado para él, era su admiración por un jugador de fútbol, el mejor de acuerdo a su criterio. Fiel aficionado al Real Madrid (el mejor equipo del mundo por supuesto!), como su papá. Su sueño de conocer a Cristiano Ronaldo, seguía intacto. Pero, ¿un niño de una familia de refugiados que no tenían una vida estable, ni siquiera un lugar seguro para dormir, podía soñar de esa manera?
Cualquiera hubiera pronosticado cosas terribles para esta familia. Quizá, el mismo señor Mohsan, se sentía fatigado y había perdido la esperanza. Pero...un hombre español, director de una asociación de entrenadores de fútbol fue conmovido al conocer la historia. Supo que el señor Mohsan era entrenador de profesión y mandó a traerlo. Literalmente, mandó a llamarlo.
A los pocos días fue encontrado y después de unos arreglos, esta familia llegó a España, con un apartamento esperando por ellos y por supuesto con un contrato de trabajo para el padre, obviamente, como entrenador de fútbol.
Y aquel sueño "insignificante" de Zaid no pasó desapercibido. De alguna manera, todos supieron que este pequeñito soñaba con conocer a su héroe futbolista. Todos se movilizaron y lograron el encuentro. Zaid junto a su padre y hermano se reunieron con varias estrellas del equipo de sus amores, entre ellas, por supuesto, CR7.
Pero ¿saben qué?, aún había más para ese niño. El domingo siguiente, saltó al campo del estadio Santiago Bernabéu de la mano de su sueño. Miles de personas presentes lo aplaudieron, millones lo vimos por televisión y redes sociales. Su carita lo dice todo. No hay duda que estaba viviendo el momento más sublime de su corta vida. Nadie puede decirle a este chico que los sueños no se cumplen. Estoy segura que con semejante experiencia, su fe ha crecido y va a seguir soñando cosas extraordinarias.

Debo confesar que lloré y me enojé mucho cuando vi el vídeo de esa mujer poniéndole zancadilla a Osama Mohsan y su hijo. Pero lloré más cuando vi esa expresión en el rostro de Zaid junto a su héroe. Y la razón es porque recibí un "toque de esperanza" con esta historia.
Ponte a pensar. Si un grupo de seres humanos o una organización deportiva pueden mover cielo y tierra para cumplir el sueño de un niño, para permitirle reconstruir su vida y para cambiar su destino, en cuestión de unos pocos días y después de sufrir tanto...¿cuánto más puede hacer nuestro Padre por nosotros? Él no sólo mueve cielo y tierra, Él es el dueño de ellos.

Él conoce con detalle cada anhelo de tu corazón, toma nota de cada deseo y sueño tuyo, por muy enterrado que esté, por muy loco que parezca, por muy desesperanzador que tu presente luzca. No importa que hayas recibido muchas "zancadillas". Él sigue teniendo poder para tornar todo a tu favor. Y lo que es más importante aún, Él quiere hacerlo.
Sólo es cuestión de tiempo. Espera un poco más. No te descorazones. Alguien te está observando, Alguien conoce toda tu historia y ha visto tu sufrimiento, Alguien está trabajando para alterar tu destino y compensarte. En el Cielo se están fraguando cosas para sorprenderte.
"Convertiré su duelo en gozo, y los consolaré; transformaré su dolor en alegría" Jeremías 31:13 NVI
"Los que con lágrimas sembraron, con gritos de alegría cosecharán. El que vaya andando y llorando llevando la bolsa de semillas, volverá gritando de alegría llevando manojos de trigo" Salmos 126:5-6 PDT
Hace unas semanas hubo indignación a nivel mundial, debido a que una camarógrafa húngara fue filmada y fotografiada haciéndole zancadilla a varios refugiados que trataban de cruzar la frontera de Hungría y Austria. Sobre todo, fue indignante verla causar que un padre que corría con su hijo en brazos, cayera estrepitosamente.
Ese hombre es Osama Abdul Mohsan. El pequeño se llama Zaid. Dejaron su ciudad en Siria, pues fue tomada por el grupo extremista ISIS. No tuvieron opción. Abandonaron todo. Dejaron atrás sus costumbres, sus posesiones, su rutina, todo. Me imagino a ese niño preguntando un montón de cosas ¿por qué nos vamos? ¿adónde vamos? ¿ya vamos a llegar? ¿por qué dormimos con tanta gente? ¿cuándo podremos volver a casa?
¿Te imaginas la angustia de ese papá? Ser el responsable de sacar a su familia de su país natal para llevarles a un mejor lugar, quizá sin una idea clara de cuál sería su futuro. Si ves el video, él va corriendo con todas sus fuerzas, cargando a su hijo, para evitar el control migratorio y cruzar la frontera. Y de pronto, esa mujer hace que se caiga.
Zaid, de tan solo 7 añitos, se golpeó al caer. No creo que un chico de esa edad comprenda la dimensión de todo lo que estaban pasando. Quizá no entendía por qué su papá junto a tantas personas corrían en estampida, desesperados. Quizá no tiene idea de los países que han cruzado huyendo de la guerra en la que era su casa.
La única cosa que no había cambiado para él, era su admiración por un jugador de fútbol, el mejor de acuerdo a su criterio. Fiel aficionado al Real Madrid (el mejor equipo del mundo por supuesto!), como su papá. Su sueño de conocer a Cristiano Ronaldo, seguía intacto. Pero, ¿un niño de una familia de refugiados que no tenían una vida estable, ni siquiera un lugar seguro para dormir, podía soñar de esa manera?
Cualquiera hubiera pronosticado cosas terribles para esta familia. Quizá, el mismo señor Mohsan, se sentía fatigado y había perdido la esperanza. Pero...un hombre español, director de una asociación de entrenadores de fútbol fue conmovido al conocer la historia. Supo que el señor Mohsan era entrenador de profesión y mandó a traerlo. Literalmente, mandó a llamarlo.
A los pocos días fue encontrado y después de unos arreglos, esta familia llegó a España, con un apartamento esperando por ellos y por supuesto con un contrato de trabajo para el padre, obviamente, como entrenador de fútbol.
Y aquel sueño "insignificante" de Zaid no pasó desapercibido. De alguna manera, todos supieron que este pequeñito soñaba con conocer a su héroe futbolista. Todos se movilizaron y lograron el encuentro. Zaid junto a su padre y hermano se reunieron con varias estrellas del equipo de sus amores, entre ellas, por supuesto, CR7.
Pero ¿saben qué?, aún había más para ese niño. El domingo siguiente, saltó al campo del estadio Santiago Bernabéu de la mano de su sueño. Miles de personas presentes lo aplaudieron, millones lo vimos por televisión y redes sociales. Su carita lo dice todo. No hay duda que estaba viviendo el momento más sublime de su corta vida. Nadie puede decirle a este chico que los sueños no se cumplen. Estoy segura que con semejante experiencia, su fe ha crecido y va a seguir soñando cosas extraordinarias.

Debo confesar que lloré y me enojé mucho cuando vi el vídeo de esa mujer poniéndole zancadilla a Osama Mohsan y su hijo. Pero lloré más cuando vi esa expresión en el rostro de Zaid junto a su héroe. Y la razón es porque recibí un "toque de esperanza" con esta historia.
Ponte a pensar. Si un grupo de seres humanos o una organización deportiva pueden mover cielo y tierra para cumplir el sueño de un niño, para permitirle reconstruir su vida y para cambiar su destino, en cuestión de unos pocos días y después de sufrir tanto...¿cuánto más puede hacer nuestro Padre por nosotros? Él no sólo mueve cielo y tierra, Él es el dueño de ellos.

Él conoce con detalle cada anhelo de tu corazón, toma nota de cada deseo y sueño tuyo, por muy enterrado que esté, por muy loco que parezca, por muy desesperanzador que tu presente luzca. No importa que hayas recibido muchas "zancadillas". Él sigue teniendo poder para tornar todo a tu favor. Y lo que es más importante aún, Él quiere hacerlo.
Sólo es cuestión de tiempo. Espera un poco más. No te descorazones. Alguien te está observando, Alguien conoce toda tu historia y ha visto tu sufrimiento, Alguien está trabajando para alterar tu destino y compensarte. En el Cielo se están fraguando cosas para sorprenderte.
"Convertiré su duelo en gozo, y los consolaré; transformaré su dolor en alegría" Jeremías 31:13 NVI
"Los que con lágrimas sembraron, con gritos de alegría cosecharán. El que vaya andando y llorando llevando la bolsa de semillas, volverá gritando de alegría llevando manojos de trigo" Salmos 126:5-6 PDT
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






