Escribo este post con un sentimiento particular. Ha sido una semana de preocupación, intercesión y confrontación de parte de Dios.
Si ves o escuchas las noticias con regularidad sabrás que hay una situación muy complicada para los cristianos locales y misioneros en varias naciones de África. Tengo semanas leyendo al respecto y para ser honesta, me he impactado en el momento que veo las noticias, pero luego lo he olvidado.
Sin embargo, los últimos días han sido diferentes: Unos amigos muy queridos y a los cuales admiro mucho, han estado en el ojo de los conflictos y protestas en el país donde sirven como misioneros. La iglesia y el colegio que levantaron fueron quemados. Han pasado días encerrados en casa sin poder salir, pues ya varios cristianos fueron asesinados. Las calles de la ciudad donde viven están bloqueadas. Y ahora, las redes sociales y la mensajería telefónica también han sido bloqueadas.
Sé que hay un ejército de personas orando por ellos alrededor del mundo en este instante y eso me alienta mucho, porque sé que nuestro Dios no se resiste al clamor de un pueblo unido.
Pero al mismo tiempo he sido confrontada por el Señor. ¿A qué me refiero? Pues me siento avergonzada en primer lugar por no orar como debería por las misiones, y luego, me doy cuenta que mi fe no me cuesta nada, absolutamente nada.
Mientras personas que conozco están literalmente corriendo riesgo de muerte, yo soy una cristiana que puede contarle a todos que es salva y aún así no lo hago. Cuando otros pueden ir a la cárcel por llevar una Biblia bajo el brazo, yo me he acomodado a leerla en mi dispositivo móvil y no la uso como antes. Allá, el mismo hecho de poner un pie en un templo cristiano te hace blanco de ataques, y yo, puedo asistir libremente a mi iglesia cada vez que quiera. Yo no he ganado un alma desde hace mucho tiempo a pesar de que no vivo en un país hostil al evangelio...en pocas palabras, ser cristiana ha sido bien fácil.
Esto no es un cuento de fantasía ni una leyenda, es la realidad que muchas personas están viviendo ahora mismo. Sus bienes, su integridad física, su propia vida y la de su familia pueden ser afectadas porque creen en tu Dios y el mío. Reciben odio y rechazo tan solo por amar a Cristo y hablarle a otros de Él...mientras tú y yo podemos salir a la calle con toda libertad a decirles a todos que Dios les ama sin mayor riesgo que quizá parecerle fanático a más de uno.
Y si bien es cierto que no todos estamos llamados a ir y hacer misiones foráneas, ¿qué hay de las personas con las que te relacionas? ¿Estás siendo luz en medio de ellos? ¿La gente nota que eres diferente porque tienes al Señor en tu vida? ¿Qué has tenido que sacrificar últimamente por amor a Dios? ¿Tu fe es solo tuya o estás compartiéndola con los demás?
Estoy convencida que mis amigos van a salir ilesos de ese lugar y que Dios les va a preservar. Estoy segura que nos van a testificar de todo lo que el Señor está haciendo para mostrarse a sus vidas en medio de esta prueba tan horrible. Y también sé que les voy a admirar el doble de lo que ya lo hacía.
Te suplico que intercedas por ellos y por los demás misioneros en riesgo en estos países. Además pidamos por los cristianos locales que no pueden dejar su país y deben soportar persecución. Pero también te animo a dejarte retar por el Señor. Si Él te ha estado llamando a un nivel más profundo de entrega, si has estado posponiendo involucrarte en un ministerio, si no has apoyado las misiones (orando u ofrendando) como debe ser, si has dejado de congregarte, si no has estado siendo luz con los demás...es hora que te levantes y actúes!
¿Estás dispuesto a pagar el precio?
"Y todo el que por mi causa haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o terrenos, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna" Mateo 19:29 NVI
viernes, 23 de enero de 2015
viernes, 16 de enero de 2015
El Primer Día en el Kinder...El Kinder de Dios.
Una de las cosas que no me gusta de mi trabajo es la temporada de inicio de clases. Y la razón es porque cada vez que veo a un niño, usualmente de Kinder, llorando en su primer día de clases, se me parte el corazón. Yo casi me pongo a llorar cuando veo a los niños genuinamente angustiados por quedarse en el kinder. Es un llanto particular, no es un capricho o berrinche, es un llanto de pánico por enfrentar lo desconocido y también por el sentimiento de separación con sus padres.
He visto niños aferrarse a la pierna de su mamá con más fuerza que Hulk. Otros, se han tirado al suelo tratando de convencer a sus padres que no los dejen. Algunos han golpeado a sus maestras y han salido corriendo tras papá o mamá ( y las maestras han tenido que correr como maratonistas para alcanzarlos). Pero los que más han removido mis entrañas han sido aquellos que lloran y extienden su manita hacia sus padres a cierta distancia, se inclinan tratando de alcanzarlos sin lograrlo y se quedan con su mano extendida como esperando ser rescatados...pero sólo ven a sus papás alejarse y se quedan solos. ¡Qué doloroso!
Te has puesto a pensar ¿qué sienten esos niños? Creo que muchos de ellos sienten que los abandonaron, quizá creen que papá y mamá los dejaron a expensas de unas desconocidas que cantan cancioncitas y que jamás los volverán a ver. Probablemente hay tristeza en sus corazoncitos, soledad, preocupación, ansiedad y resentimiento. Quizás piensan que sus papás son malos por haberlos dejado ahí con muchos niños bulliciosos...en fin, aquello que como adultos vemos como normal, para ellos es una enorme prueba en la vida.
Ahora imaginemos lo que siente y piensa un padre que acaba de dejar a su bebé llorando en su primer día de kinder. Estoy segura que muchos de ellos estarán llorando también, con mucho sentimiento por separarse de sus hijos. Pero saben que es lo mejor para ellos. Saben que es momento de que sus niños comiencen esa nueva etapa. Saben que el llanto es momentáneo porque solo es cuestión de tiempo para que se adapten y entiendan que sus padres no son tan desalmados como para dejarlos tirados en el kinder para siempre...Pero su corazón de padres no deja de dolerse. Sin embargo, como desean lo mejor para sus chicos, saben que esto es parte del proceso en sus vidas. Ellos ven más allá de lo que sus pequeños hijos ven. Todo lo hacen porque los aman.
¿Sabes qué? Yo he sido como uno de esos niños muchas veces en mi vida. Cuando llega una prueba o una situación dolorosa ha sido como el primer día de kinder. He llorado, he pataleado, he luchado con sentimientos de abandono, he llegado a pensar que Dios es un mal papá y que es injusto que me deje ahí, a expensas de que me pase cualquier cosa. He creído que Dios no va a regresar por mi, que quizá ya no le importo y me he llenado de temor y tristeza...Pero me ayuda mucho pensar en los papás de los niños de mi kinder...Recuerdo sus caras de alegría al recoger a sus chicos a la hora de salida y como algunos de ellos les abrazan, les besan, les preguntan con genuino interés cómo les fue, les compran "premios" por haberse portado bien...Y concluyo: Si los padres humanos son así de fieles con sus hijos, cuanto más podemos esperar nosotros de nuestro Papá del cielo!
Si estás en un episodio de tu vida muy parecido al primer día de kinder, te recuerdo que Dios no te ha abandonado. Él está ahí, pendiente de ti, con su corazón dolido por verte sufrir; pero con un propósito en mente. Si, puede ser que esté guardando silencio, probablemente te ha dejado mucho tiempo ahí...pero ese espantoso primer día de kinder va a terminar. Pronto llegará a sacarte de ahí, dentro de poco le vas a ver y quién sabe...quizá hasta traiga consigo un "premio" para ti, por haber sido valiente y haber superado tu primer día.
Ya no te resistas. Entra, disfruta del kinder que Dios escogió para ti, aprende las lecciones...ya casi suena la campana para salir...
"Pues si ustedes, aun siendo malos, saben cómo darles cosas buenas a sus hijos, imagínense cuánto más dispuesto estará su Padre celestial a darles lo que le pidan" Mateo 7:11 PDT
"Cuando Dios se enoja, el enojo pronto se le pasa; pero cuando ama, Su amor dura toda la vida. Tal vez lloremos por la noche, pero en la mañana estaremos felices" Salmos 30:5 TLA
He visto niños aferrarse a la pierna de su mamá con más fuerza que Hulk. Otros, se han tirado al suelo tratando de convencer a sus padres que no los dejen. Algunos han golpeado a sus maestras y han salido corriendo tras papá o mamá ( y las maestras han tenido que correr como maratonistas para alcanzarlos). Pero los que más han removido mis entrañas han sido aquellos que lloran y extienden su manita hacia sus padres a cierta distancia, se inclinan tratando de alcanzarlos sin lograrlo y se quedan con su mano extendida como esperando ser rescatados...pero sólo ven a sus papás alejarse y se quedan solos. ¡Qué doloroso!
Te has puesto a pensar ¿qué sienten esos niños? Creo que muchos de ellos sienten que los abandonaron, quizá creen que papá y mamá los dejaron a expensas de unas desconocidas que cantan cancioncitas y que jamás los volverán a ver. Probablemente hay tristeza en sus corazoncitos, soledad, preocupación, ansiedad y resentimiento. Quizás piensan que sus papás son malos por haberlos dejado ahí con muchos niños bulliciosos...en fin, aquello que como adultos vemos como normal, para ellos es una enorme prueba en la vida.
Ahora imaginemos lo que siente y piensa un padre que acaba de dejar a su bebé llorando en su primer día de kinder. Estoy segura que muchos de ellos estarán llorando también, con mucho sentimiento por separarse de sus hijos. Pero saben que es lo mejor para ellos. Saben que es momento de que sus niños comiencen esa nueva etapa. Saben que el llanto es momentáneo porque solo es cuestión de tiempo para que se adapten y entiendan que sus padres no son tan desalmados como para dejarlos tirados en el kinder para siempre...Pero su corazón de padres no deja de dolerse. Sin embargo, como desean lo mejor para sus chicos, saben que esto es parte del proceso en sus vidas. Ellos ven más allá de lo que sus pequeños hijos ven. Todo lo hacen porque los aman.
¿Sabes qué? Yo he sido como uno de esos niños muchas veces en mi vida. Cuando llega una prueba o una situación dolorosa ha sido como el primer día de kinder. He llorado, he pataleado, he luchado con sentimientos de abandono, he llegado a pensar que Dios es un mal papá y que es injusto que me deje ahí, a expensas de que me pase cualquier cosa. He creído que Dios no va a regresar por mi, que quizá ya no le importo y me he llenado de temor y tristeza...Pero me ayuda mucho pensar en los papás de los niños de mi kinder...Recuerdo sus caras de alegría al recoger a sus chicos a la hora de salida y como algunos de ellos les abrazan, les besan, les preguntan con genuino interés cómo les fue, les compran "premios" por haberse portado bien...Y concluyo: Si los padres humanos son así de fieles con sus hijos, cuanto más podemos esperar nosotros de nuestro Papá del cielo!
Si estás en un episodio de tu vida muy parecido al primer día de kinder, te recuerdo que Dios no te ha abandonado. Él está ahí, pendiente de ti, con su corazón dolido por verte sufrir; pero con un propósito en mente. Si, puede ser que esté guardando silencio, probablemente te ha dejado mucho tiempo ahí...pero ese espantoso primer día de kinder va a terminar. Pronto llegará a sacarte de ahí, dentro de poco le vas a ver y quién sabe...quizá hasta traiga consigo un "premio" para ti, por haber sido valiente y haber superado tu primer día.
Ya no te resistas. Entra, disfruta del kinder que Dios escogió para ti, aprende las lecciones...ya casi suena la campana para salir...
"Pues si ustedes, aun siendo malos, saben cómo darles cosas buenas a sus hijos, imagínense cuánto más dispuesto estará su Padre celestial a darles lo que le pidan" Mateo 7:11 PDT
"Cuando Dios se enoja, el enojo pronto se le pasa; pero cuando ama, Su amor dura toda la vida. Tal vez lloremos por la noche, pero en la mañana estaremos felices" Salmos 30:5 TLA
sábado, 10 de enero de 2015
Carta A Una Mujer Maltratada
Quiero comenzar pidiéndote perdón por las veces en que te hemos juzgado y te hemos señalado de "cobarde". También por llegar a pensar que estás de acuerdo con lo que te está pasando o que incluso "te gusta" vivir así.
Sé que no es de esa manera. Sé que si pudieras acabarías con tu situación en un instante y reconozco que vivir lo que has vivido te hace una mujer muy valiente, porque aún con todo el dolor que eso representa, te levantas cada mañana y tratas de seguir con tu vida.
Yo soy una hija adulta de un alcohólico. En mi casa hubo maltrato por años: físico, verbal, económico, emocional. Vi las secuelas en mi mamá. Desde muy niña supe dentro de mí que mi familia no era "normal", algo me decía que lo que pasaba no estaba bien, pero me costaba exteriorizalo y ponerlo en palabras.
Conozco de primera mano cómo fingir y pretender ante la gente, ante los de casa y peor aún, ante tí misma, que nada pasa. Me volví experta en hablar maravillas de mi papá para tratar de cubrir lo malo que me parecía como esposo. Es más, pasamos años siendo miembros activos de una iglesia, en donde muchos hermanos nos decían que envidiaban que la familia completa le sirviera al Señor...pero al llegar a casa las cosas eran distintas.
Aunque mi experiencia fue desde la perspectiva de una hija, entiendo el ciclo que vives y comprendo la dinámica de una familia donde hay maltrato.
Quiero decirte que definitivamente NO es la voluntad de Dios que vivas así. Dios no deseó nunca hacerte pasar todo esto. Sé que han habido momentos en los que has rogado que Él haga algo y otros en los que mejor ya no le pides nada porque al fin y al cabo, parece no intervenir. Pero quiero reiterarte que Él se duele contigo y por ti. Como a todo padre, el corazón se le parte al verte sufrir. Por favor no dejes de acudir a Él, no dejes de hablarle, no dejes de buscar Su refugio, desahógate en Su presencia, grítale si quieres, pero no cortes tu comunicación con Él por ningún motivo.
Yo sé que estás luchando con muchas cosas: La culpa por no haber elegido a un buen hombre, por no oír los consejos que te dieron respecto a él. El miedo espantoso de que las cosas se pongan peor. La vergüenza con tus hijos, el resto de tu familia y tus amigos, porque saben de tu situación y eso te hace sentir tan poca cosa.
Sé que quizá has perdido la esperanza. Sé que muchos sueños e ilusiones han desaparecido. Quizá ya llegaste a un punto en el cual te has convencido de aguantar hasta que tus hijos crezcan un poco o probablemente es tu dependencia económica lo que no te permite cortar con el maltrato...Pero te escribo para decirte que SI hay esperanza. Sólo busca ayuda, sólo cuéntaselo a alguien, sólo ten el valor de mandar ese mensaje, de hacer esa llamada, de tener esa plática con tu amiga/líder/pastor y rompe el silencio.
Y si el nivel de maltrato es tal que tu vida o tu integridad física están en riesgo, no lo dudes, huye, ponte a salvo. No creas que le harás daño a tus hijos si los alejas, aunque sea temporalmente, de su padre maltratador, créeme, eventualmente ellos lo entenderán y te lo agradecerán. Las heridas son peores si un hijo vive en una casa donde hay gritos, golpes, faltas de respeto y denigración.
Sé que muchos cristianos enseñan que una mujer debe aguantar hasta el final cualquier cosa con el fin de salvar su matrimonio. Que me perdonen los pastores y consejeros, pero yo no creo que Dios quiera eso para Sus hijas. Dios anhela que los matrimonios lo tengan a Él como centro y nunca aprobará las injusticias pues Su naturaleza es ser Justo. Y definitivamente el maltrato en cualquiera de sus formas es una injusticia. Lo que si creo, pues lo viví en mi familia, es que debes buscar ayuda, ser honesta y a pesar de lo avergonzada que te sientas poner en evidencia a tu esposo. Luego, si Él da muestras después de un tiempo prudencial que Dios le ha restaurado y después que tú misma hayas pasado tu propio proceso de sanidad, permitir que el Señor te dirija a una nueva etapa juntos.
Por ahora, quiero recordarte algo que quizá hayas olvidado: Eres hermosa, eres inteligente, eres valiente, eres digna, eres valiosísima, por ti se pagó el precio más alto de la historia en una cruz. No estás sola, si importas, si mereces lo mejor, si puedes volver a soñar, si tienes derecho a pensar en ti y ser libre.
Dios te ama apasionadamente, Dios te perdona, Dios te sostiene, Dios te abraza, Sus manos limpian tus lágrimas y sanan tus heridas-físicas y del corazón. Dios te da el valor que necesitas para que rompas el ciclo. No estás sola. Él es tu Defensor.
Mi oración es que puedas ser restaurada como mi familia lo fue.
Con todo mi corazón...Dome
"No tengas miedo, no quedarás en ridículo; no te insultarán ni tendrás de qué avergonzarte. Olvidarás la vergüenza de tu juventud y no te acordarás más de la deshonra de tu viudez, porque tu creador te tomará como esposa. Su nombre es Señor Todopoderoso; tu redentor es el Dios Santo de Israel, el Dios de toda la tierra." Isaías 54: 4-5 DHH
IMPORTANTE: Si vives en El Salvador y necesitas ayuda puedes escribir al correo blogdestellos@gmail.com
Si vives en otro país, busca instituciones de gobierno, fundaciones o una iglesia para pedir ayuda.
Sé que no es de esa manera. Sé que si pudieras acabarías con tu situación en un instante y reconozco que vivir lo que has vivido te hace una mujer muy valiente, porque aún con todo el dolor que eso representa, te levantas cada mañana y tratas de seguir con tu vida.
Yo soy una hija adulta de un alcohólico. En mi casa hubo maltrato por años: físico, verbal, económico, emocional. Vi las secuelas en mi mamá. Desde muy niña supe dentro de mí que mi familia no era "normal", algo me decía que lo que pasaba no estaba bien, pero me costaba exteriorizalo y ponerlo en palabras.
Conozco de primera mano cómo fingir y pretender ante la gente, ante los de casa y peor aún, ante tí misma, que nada pasa. Me volví experta en hablar maravillas de mi papá para tratar de cubrir lo malo que me parecía como esposo. Es más, pasamos años siendo miembros activos de una iglesia, en donde muchos hermanos nos decían que envidiaban que la familia completa le sirviera al Señor...pero al llegar a casa las cosas eran distintas.
Aunque mi experiencia fue desde la perspectiva de una hija, entiendo el ciclo que vives y comprendo la dinámica de una familia donde hay maltrato.
Quiero decirte que definitivamente NO es la voluntad de Dios que vivas así. Dios no deseó nunca hacerte pasar todo esto. Sé que han habido momentos en los que has rogado que Él haga algo y otros en los que mejor ya no le pides nada porque al fin y al cabo, parece no intervenir. Pero quiero reiterarte que Él se duele contigo y por ti. Como a todo padre, el corazón se le parte al verte sufrir. Por favor no dejes de acudir a Él, no dejes de hablarle, no dejes de buscar Su refugio, desahógate en Su presencia, grítale si quieres, pero no cortes tu comunicación con Él por ningún motivo.
Yo sé que estás luchando con muchas cosas: La culpa por no haber elegido a un buen hombre, por no oír los consejos que te dieron respecto a él. El miedo espantoso de que las cosas se pongan peor. La vergüenza con tus hijos, el resto de tu familia y tus amigos, porque saben de tu situación y eso te hace sentir tan poca cosa.
Sé que quizá has perdido la esperanza. Sé que muchos sueños e ilusiones han desaparecido. Quizá ya llegaste a un punto en el cual te has convencido de aguantar hasta que tus hijos crezcan un poco o probablemente es tu dependencia económica lo que no te permite cortar con el maltrato...Pero te escribo para decirte que SI hay esperanza. Sólo busca ayuda, sólo cuéntaselo a alguien, sólo ten el valor de mandar ese mensaje, de hacer esa llamada, de tener esa plática con tu amiga/líder/pastor y rompe el silencio.
Y si el nivel de maltrato es tal que tu vida o tu integridad física están en riesgo, no lo dudes, huye, ponte a salvo. No creas que le harás daño a tus hijos si los alejas, aunque sea temporalmente, de su padre maltratador, créeme, eventualmente ellos lo entenderán y te lo agradecerán. Las heridas son peores si un hijo vive en una casa donde hay gritos, golpes, faltas de respeto y denigración.
Sé que muchos cristianos enseñan que una mujer debe aguantar hasta el final cualquier cosa con el fin de salvar su matrimonio. Que me perdonen los pastores y consejeros, pero yo no creo que Dios quiera eso para Sus hijas. Dios anhela que los matrimonios lo tengan a Él como centro y nunca aprobará las injusticias pues Su naturaleza es ser Justo. Y definitivamente el maltrato en cualquiera de sus formas es una injusticia. Lo que si creo, pues lo viví en mi familia, es que debes buscar ayuda, ser honesta y a pesar de lo avergonzada que te sientas poner en evidencia a tu esposo. Luego, si Él da muestras después de un tiempo prudencial que Dios le ha restaurado y después que tú misma hayas pasado tu propio proceso de sanidad, permitir que el Señor te dirija a una nueva etapa juntos.
Por ahora, quiero recordarte algo que quizá hayas olvidado: Eres hermosa, eres inteligente, eres valiente, eres digna, eres valiosísima, por ti se pagó el precio más alto de la historia en una cruz. No estás sola, si importas, si mereces lo mejor, si puedes volver a soñar, si tienes derecho a pensar en ti y ser libre.
Dios te ama apasionadamente, Dios te perdona, Dios te sostiene, Dios te abraza, Sus manos limpian tus lágrimas y sanan tus heridas-físicas y del corazón. Dios te da el valor que necesitas para que rompas el ciclo. No estás sola. Él es tu Defensor.
Mi oración es que puedas ser restaurada como mi familia lo fue.
Con todo mi corazón...Dome
"No tengas miedo, no quedarás en ridículo; no te insultarán ni tendrás de qué avergonzarte. Olvidarás la vergüenza de tu juventud y no te acordarás más de la deshonra de tu viudez, porque tu creador te tomará como esposa. Su nombre es Señor Todopoderoso; tu redentor es el Dios Santo de Israel, el Dios de toda la tierra." Isaías 54: 4-5 DHH
IMPORTANTE: Si vives en El Salvador y necesitas ayuda puedes escribir al correo blogdestellos@gmail.com
Si vives en otro país, busca instituciones de gobierno, fundaciones o una iglesia para pedir ayuda.
miércoles, 31 de diciembre de 2014
2015: Las Cuatro Cosas Que Quiero Hacer Mientras Existas
He tenido la bendición de pasar mis vacaciones de fin de año con mis tres preciosos sobrinos. Las edades de ellos son: 7, 5 y 2 años y medio. Las anécdotas de estas tres semanas son infinitas. Pero pensando en mi último post del 2014, decidí que se trataría de ellos y más específicamente de lo que debo imitarles el próximo año...Aquí voy!
1. VIVIR EL DÍA DE HOY.
Si observas a un niño, raras veces se anda preocupando por lo que el día de mañana va a traer. Mis sobrinos se acuestan cada noche y no preguntan qué van a comer mañana, si va a haber dinero para pagar su casa, si tienen muchas obligaciones qué cumplir, si va a haber alguien que los cuide ni nada por el estilo. Ellos ponen su cabeza en la almohada y se duermen casi de inmediato. Despiertan cada mañana, listos para vivir sus 24 horas siguientes totalmente libres de afán. ¡Los envidio!
2. PERDONAR RÁPIDO.
Como buenos hermanos, ellos se pelean quinientas veces al día, sobre todo ahora que han estado de vacaciones. En ocasiones no les gusta compartir, a veces se burlan uno del otro, también se han agredido de alguna manera...lloran, ponen queja, se enojan con los demás...pero en cuestión de minutos, ellos ya están jugando juntos de nuevo. Sus padres les han enseñado a pedirse disculpas cuando dañan de alguna manera a otro y ellos lo practican muy bien.
3. EXPRESAR QUE AMAS A LOS QUE AMAS.
Mis hermanos y yo crecimos en un hogar donde no se decía "te amo" con frecuencia. Tampoco recibíamos afecto físico. Sin embargo, sé que mis padres nos amaban y lo expresaban de otras maneras. Pero gracias a Dios para mis sobrinos es súper natural decir "TE AMO". Si les decimos que los amamos, responden de inmediato que nos aman también.
Ellos pueden abrazarnos, besarnos, tomarnos la mano con afecto mientras vamos en el carro solo porque si...y nada de eso los avergüenza. ¡Qué fácil es para ellos!
4. CREER CON CERTEZA.
Por algo Jesús dijo que fuéramos como niños para entrar a Su reino. Mis sobrinos, y supongo que todos los niños, creen en todo lo que se les dice. No cuestionan, no piden explicaciones ni pruebas, no investigan si es cierto, no ponen límite de tiempo para convencerse...solamente creen.
Raquel, mi sobrina de 5 añitos cree firmemente que una tía abuela tiene 30 años!! Lo asegura y nadie la puede convencer que ella ya tiene unas cuantas décadas más de vida (jajaja)
Otro día, ella me vio un lunar rojo que tengo en mi cabeza y en son de broma le dije que la Abu-mi mamá- me había golpeado. ¿Saben lo que ella hizo? Fue directamente a reclamarle por haberme hecho eso. Me da mucha risa recordarlo. Tuve que explicarle que no era cierto, que es un lunar y que yo estaba bromeando (espero que me haya entendido!)
El hecho es que la facilidad con la que ellos creen sin dudar es algo que yo necesito para el resto de mi vida. Quiero creerle a Dios, quiero confiar en lo que me ha prometido, quiero vivir esperando que Él va a cumplirme.
Si lo piensas bien, ellos son personas más espirituales que nosotros, porque practican lo que Dios y Su palabra nos mandan: amar, perdonar, creer, no afanarnos...Estoy segura que necesito ser más como mis sobrinos. Estos cuatro elementos en sus vidas los hacen niños felices y bendecidos. Por eso quiero parecerme más a ellos..Y quiero recordar estas cuatro cosas con más frecuencia en el 2015.
¿Te unes a este propósito de Año Nuevo?
"Y dijo: -Les aseguro que si ustedes no cambian y se vuelven como niños, no entrarán en el reino de los cielos" Mateo 18:3 DHH
"Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y Él les dará todo lo que necesiten" Mateo 6:33 NTV
1. VIVIR EL DÍA DE HOY.
Si observas a un niño, raras veces se anda preocupando por lo que el día de mañana va a traer. Mis sobrinos se acuestan cada noche y no preguntan qué van a comer mañana, si va a haber dinero para pagar su casa, si tienen muchas obligaciones qué cumplir, si va a haber alguien que los cuide ni nada por el estilo. Ellos ponen su cabeza en la almohada y se duermen casi de inmediato. Despiertan cada mañana, listos para vivir sus 24 horas siguientes totalmente libres de afán. ¡Los envidio!
2. PERDONAR RÁPIDO.
Como buenos hermanos, ellos se pelean quinientas veces al día, sobre todo ahora que han estado de vacaciones. En ocasiones no les gusta compartir, a veces se burlan uno del otro, también se han agredido de alguna manera...lloran, ponen queja, se enojan con los demás...pero en cuestión de minutos, ellos ya están jugando juntos de nuevo. Sus padres les han enseñado a pedirse disculpas cuando dañan de alguna manera a otro y ellos lo practican muy bien.
3. EXPRESAR QUE AMAS A LOS QUE AMAS.
Mis hermanos y yo crecimos en un hogar donde no se decía "te amo" con frecuencia. Tampoco recibíamos afecto físico. Sin embargo, sé que mis padres nos amaban y lo expresaban de otras maneras. Pero gracias a Dios para mis sobrinos es súper natural decir "TE AMO". Si les decimos que los amamos, responden de inmediato que nos aman también.
Ellos pueden abrazarnos, besarnos, tomarnos la mano con afecto mientras vamos en el carro solo porque si...y nada de eso los avergüenza. ¡Qué fácil es para ellos!
4. CREER CON CERTEZA.
Por algo Jesús dijo que fuéramos como niños para entrar a Su reino. Mis sobrinos, y supongo que todos los niños, creen en todo lo que se les dice. No cuestionan, no piden explicaciones ni pruebas, no investigan si es cierto, no ponen límite de tiempo para convencerse...solamente creen.
Raquel, mi sobrina de 5 añitos cree firmemente que una tía abuela tiene 30 años!! Lo asegura y nadie la puede convencer que ella ya tiene unas cuantas décadas más de vida (jajaja)
Otro día, ella me vio un lunar rojo que tengo en mi cabeza y en son de broma le dije que la Abu-mi mamá- me había golpeado. ¿Saben lo que ella hizo? Fue directamente a reclamarle por haberme hecho eso. Me da mucha risa recordarlo. Tuve que explicarle que no era cierto, que es un lunar y que yo estaba bromeando (espero que me haya entendido!)
El hecho es que la facilidad con la que ellos creen sin dudar es algo que yo necesito para el resto de mi vida. Quiero creerle a Dios, quiero confiar en lo que me ha prometido, quiero vivir esperando que Él va a cumplirme.
Si lo piensas bien, ellos son personas más espirituales que nosotros, porque practican lo que Dios y Su palabra nos mandan: amar, perdonar, creer, no afanarnos...Estoy segura que necesito ser más como mis sobrinos. Estos cuatro elementos en sus vidas los hacen niños felices y bendecidos. Por eso quiero parecerme más a ellos..Y quiero recordar estas cuatro cosas con más frecuencia en el 2015.
¿Te unes a este propósito de Año Nuevo?
"Y dijo: -Les aseguro que si ustedes no cambian y se vuelven como niños, no entrarán en el reino de los cielos" Mateo 18:3 DHH
"Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y Él les dará todo lo que necesiten" Mateo 6:33 NTV
miércoles, 24 de diciembre de 2014
Un Pequeño Mensaje de Navidad
Sé que en ésta época abundan los mensajes sobre esperanza, paz, armonía, nuevas metas, entre otros. Pero yo quiero compartir la historia que más me ha impactado en los últimos días.
Simeón, un hombre al que Dios llama justo y piadoso, tenía una gran carga por su nación. Amaba a su país y se dolía por ver el sufrimiento que ellos tenían. Sin embargo, Simeón, por su cercana relación con el Señor, estaba lleno del Espíritu Santo, y había recibido la promesa de que conocería al Mesías que liberaría a su pueblo.
La Biblia no especifica cuantos años este hombre esperó. Yo imagino que fueron muchos, pues los judíos en general esperaban por su libertador.
¿Te imaginas? ¿Vivir años esperando una promesa? ¿Ser sostenido día a día tan solo por una palabra que Dios te dio? Quizá Simeón veía cómo las cosas iban empeorando en el aspecto político y económico para su nación y probablemente dudaba a medida envejecía y el Mesías no aparecía por ningún lado.
No se nos brindan mayores detalles del proceso de espera que este hombre vivió. Pero por su reacción al finalmente conocer al bebé Jesús, puedo confirmar que sus palabras salieron del corazón de una persona que estuvo aferrada a una esperanza por mucho tiempo:
"En ese tiempo había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que obedecía a Dios y lo amaba mucho. Vivía esperando que Dios libertara al pueblo de Israel. El Espíritu Santo estaba sobre Siméon, y le había dicho que no iba a morir sin ver antes al Mesías que Dios les había prometido. Ese día, el Espíritu Santo le ordenó a Simeón que fuera al templo. Cuando los padres de Jesús entraron en el templo con el niño, para cumplir lo que mandaba la ley, Simeón lo tomó en sus brazos y alabó a Dios diciendo:
-Ahora, Dios mío, puedes dejarme morir en paz. ¡Ya cumpliste tu promesa! Con mis propios ojos he visto al Salvador, a quien tú enviaste y al que todos los pueblos verán. Él será una luz que alumbrará a todas las naciones, y será la honra de tu pueblo Israel" Lucas 2: 25-32 TLA
Creo que el Espíritu Santo inspiró a Lucas para que incluyera este detalle precioso en su libro. La cortísima historia de Simeón, uno de los pocos hombres que vivió por una promesa, pero que Dios quiso contárnosla justo para la época del nacimiento de Su hijo, la época de Navidad.
¿Hay algo que has estado esperando por mucho tiempo? ¿Semanas, meses, años? ¿Dios te dijo algo alguna vez y nada ha sucedido aún?
Pienso que no es casualidad que una historia como esta ocurriera justo en la época de Navidad. Hoy te recuerdo que no importa cuanto tiempo ha pasado, ni lo imposible que el cumplimiento de esa promesa parezca, Dios plasmó la experiencia de Simeón en Su Palabra para que sepamos que la Navidad es un tiempo de volver a creer, de recobrar esperanza, de seguir orando, de soñar con que nuestros ojos verán lo que tanto anhelamos cumplirse.
No dejes que el día de Navidad termine sin volver a aferrarte a las promesas que Dios alguna vez te dio. ¿Quién sabe? Tal vez esta sea la última Navidad antes de que tu respuesta llegue.
"Mas yo esperaré siempre, y te alabaré más y más..." Salmos 71:14 RV60
miércoles, 17 de diciembre de 2014
Pequeñas Concesiones, Grandes Desastres
Hace unos meses descubrimos que un árbol estaba creciendo entre el muro de la casa de la vecina y nuestro muro. Observamos que era un tronco delgado y a primera vista no parecía tan complicado de extraer.
Hace unas semanas contratamos a alguien que sacaría ese árbol antes de que creciera más. Resulta que él rompió una parte de la pared, pero el tronco estaba enterrado más de lo que aparentaba. Se necesitó romper más pared de lo que se esperaba y descubrimos que el árbol tenía mediano tamaño y sus raíces estaban bien enterradas.
Finalmente el tronco fue cortado y arrancado y posteriormente la pared fue reparada.
No podemos explicar cómo llegó ese árbol ahí, ni sabemos quién lo sembró. El hombre que lo quitó me lo quiso aclarar en sus propias palabras: "ha de haber tenido un pequeño espacio y ahí creció"
****
Recordé a esa amiga que acudió a mí, y cuya confianza agradezco, para contarme que su prometido se había involucrado con otra mujer. Las palabras no alcanzan para describir el dolor que vi en su rostro y que en cuestión de minutos empecé a sentir también.
De acuerdo a la versión de su novio, todo pasó sin darse cuenta. Esa compañera de trabajo sólo era alguien sin importancia, pero poco a poco conversaban de temas comunes, intercambiaban correos electrónicos no relacionados con el trabajo, comenzaron a chatear, la coquetería mutua se hizo presente, los almuerzos juntos se hicieron algo habitual ( Su prometido decía que eso no era pecado y no tenía nada de malo)...Al final, sólo fue cuestión de tiempo para que él olvidara que estaba comprometido y se involucró sexualmente con esa compañera.
****
Conozco a alguien que por su posición tenía acceso al efectivo de la empresa en la que laboraba. Empezó a endeudarse más de lo que podía manejar y la primera vez que necesitaba un poco de dinero para completar un pago, luchó mucho en su interior, pero finalmente decidió "tomar prestado" de la caja chica, prometiéndose reintegrar ese dinero en dos o tres días. En realidad no fueron más que unos cuantos dólares y como su juego resultó sin que nadie lo descubriera, lo hizo una y otra y otra vez, hasta que llegó a tomar cantidades grandes. Finalmente, esa persona fue despedida por pérdida de confianza.
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He visto luchar a personas que estimo mucho porque no pueden contra una adicción. Alcoholismo, Drogadicción, Pornografía, Apuestas, Adicción Sexual...Ninguno de ellos se convirtió en adicto de la noche a la mañana. Todo comenzó con una prueba, unos segundos, una invitación, una mirada...y de pronto, se volvió imparable. Un espiral sin fin del que reconocen, no pueden salir.
****
Lo que todas estas historias tienen en común es que comenzaron con pequeñas concesiones. Nada de esto sucedió en unas horas, fueron procesos de semanas, meses o incluso años. Como ese señor me dijo, fue un "pequeño espacio..."
Y es que el pecado es así, ya que muchos de nosotros huiríamos de él si se nos presenta en su estado más vivo, llega a nuestra vida de manera sutil, haciéndonos dar pequeños pasos aparentemente inofensivos, pero al final, cuando el desastre es inevitable, nos damos cuenta que todo comenzó con esas pequeñas concesiones.
Si reconoces que has dado pequeños espacios para que el pecado crezca en cualquier área de tu vida, pide ayuda, ríndele cuentas a alguien de tu confianza, no dejes que esa situación siga creciendo y cause daños irreparables.
"Así que, si alguno presume de mantenerse firme, esté alerta, no sea que caiga" 1 Corintios 10:12 BLP
"De estos malos deseos nace el pecado; y del pecado, cuando llega a su completo desarrollo, nace la muerte (espiritual)" Santiago 1:15 DHH
Hace unas semanas contratamos a alguien que sacaría ese árbol antes de que creciera más. Resulta que él rompió una parte de la pared, pero el tronco estaba enterrado más de lo que aparentaba. Se necesitó romper más pared de lo que se esperaba y descubrimos que el árbol tenía mediano tamaño y sus raíces estaban bien enterradas.
Finalmente el tronco fue cortado y arrancado y posteriormente la pared fue reparada.
No podemos explicar cómo llegó ese árbol ahí, ni sabemos quién lo sembró. El hombre que lo quitó me lo quiso aclarar en sus propias palabras: "ha de haber tenido un pequeño espacio y ahí creció"
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Recordé a esa amiga que acudió a mí, y cuya confianza agradezco, para contarme que su prometido se había involucrado con otra mujer. Las palabras no alcanzan para describir el dolor que vi en su rostro y que en cuestión de minutos empecé a sentir también.
De acuerdo a la versión de su novio, todo pasó sin darse cuenta. Esa compañera de trabajo sólo era alguien sin importancia, pero poco a poco conversaban de temas comunes, intercambiaban correos electrónicos no relacionados con el trabajo, comenzaron a chatear, la coquetería mutua se hizo presente, los almuerzos juntos se hicieron algo habitual ( Su prometido decía que eso no era pecado y no tenía nada de malo)...Al final, sólo fue cuestión de tiempo para que él olvidara que estaba comprometido y se involucró sexualmente con esa compañera.
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Conozco a alguien que por su posición tenía acceso al efectivo de la empresa en la que laboraba. Empezó a endeudarse más de lo que podía manejar y la primera vez que necesitaba un poco de dinero para completar un pago, luchó mucho en su interior, pero finalmente decidió "tomar prestado" de la caja chica, prometiéndose reintegrar ese dinero en dos o tres días. En realidad no fueron más que unos cuantos dólares y como su juego resultó sin que nadie lo descubriera, lo hizo una y otra y otra vez, hasta que llegó a tomar cantidades grandes. Finalmente, esa persona fue despedida por pérdida de confianza.
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He visto luchar a personas que estimo mucho porque no pueden contra una adicción. Alcoholismo, Drogadicción, Pornografía, Apuestas, Adicción Sexual...Ninguno de ellos se convirtió en adicto de la noche a la mañana. Todo comenzó con una prueba, unos segundos, una invitación, una mirada...y de pronto, se volvió imparable. Un espiral sin fin del que reconocen, no pueden salir.
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Lo que todas estas historias tienen en común es que comenzaron con pequeñas concesiones. Nada de esto sucedió en unas horas, fueron procesos de semanas, meses o incluso años. Como ese señor me dijo, fue un "pequeño espacio..."
Y es que el pecado es así, ya que muchos de nosotros huiríamos de él si se nos presenta en su estado más vivo, llega a nuestra vida de manera sutil, haciéndonos dar pequeños pasos aparentemente inofensivos, pero al final, cuando el desastre es inevitable, nos damos cuenta que todo comenzó con esas pequeñas concesiones.
Si reconoces que has dado pequeños espacios para que el pecado crezca en cualquier área de tu vida, pide ayuda, ríndele cuentas a alguien de tu confianza, no dejes que esa situación siga creciendo y cause daños irreparables.
"Así que, si alguno presume de mantenerse firme, esté alerta, no sea que caiga" 1 Corintios 10:12 BLP
"De estos malos deseos nace el pecado; y del pecado, cuando llega a su completo desarrollo, nace la muerte (espiritual)" Santiago 1:15 DHH
domingo, 7 de diciembre de 2014
Mis Confesiones: El Cumpleaños Que No Quería Que Llegara
Hoy es mi cumpleaños. Desde el día uno del mes entró en mí un sentimiento de nostalgia, un poquito de tristeza, pensamientos un tanto desanimantes, pues para esta edad específica yo planeaba muchas cosas diferentes a mi realidad actual.
Pero, en una semana Dios se ha encargado de hablarme de muchas formas y recordarme cosas que había olvidado y hoy quiero compartírselas.
LECCIÓN #1
A veces lo único que nos falta es tener la perspectiva correcta: Hace un par de días me reuní con un amigo de la adolescencia que está luchando con un cáncer muy agresivo (puedes leer más de su caso acá http://goo.gl/1q5T7P ). Fue una lección de vida. Reconozco que soy muy cobarde y aunque por mi mente pasaban cientos de cosas que quería decirle, no pude hacerlo. No logré dirigirme a él y completar una frase siquiera. Había un nudo permanente en mi garganta por verlo como le ví. Lo único que pude hacer fue abrazarle y decirle que lo queríamos.
Esa noche cuando me despedí de él y su familia, no pude más que llorar y suplicarle al Señor un milagro. Además le pedí perdón a Dios por mi egocentrismo, por la superficialidad con la que vivo la mayor parte del tiempo y por mi falta de contentamiento con mis circunstancias presentes. ¿Saben qué? No necesito muchas cosas que yo creía que si. Cuando un ser amado está luchando por la vida, todo lo demás deja de ser importante. Por eso digo, a veces lo único que nos falta es tener una diferente perspectiva, la de Dios. Y yo recibí una dosis de ella justo cuando había un silencioso descontento dentro de mí.
LECCIÓN #2
Mi hermana pidió una foto de ella cuando niña. Mi mamá comenzó la búsqueda y sacó del baúl de los recuerdos cientos- literalmente cientos- de fotos impresas. Yo me contagié y pasé horas viéndolas todas.
Fue un ejercicio con emociones encontradas. Reviví momentos que abarcaban varios años de mi vida. Lloré como niña otra vez...Pero sobre todo, Dios me hizo recordar que cada miembro de mi familia llegó a este mundo para cumplir con un propósito específico: Su propósito.
Después de la muerte de mi papá, Dios puso una fuerte carga en mí para orar específicamente por mi familia y sus llamados personales. Confieso que dejé de hacerlo por mucho tiempo. Y viendo esas fotos, se plantó de nuevo ese deseo en mí.
También, con la evidencia de las mismas fotografías, puedo dar testimonio de la Fidelidad del Señor en mi vida. ¡Qué fácil olvidamos lo que Él hace!
¿Saben qué? Dios nunca me ha dejado. Desde que soy una bebé Él se ha mostrado con mi familia y nos ha prosperado y bendecido. De una familia desunida, muy imperfecta y pecadora, Él ha sacado siervos que bendicen a otros.
Puedo afirmar que Dios usó esas fotos para recordarme que Él cumple Sus promesas. Y que a pesar que muchas no se han cumplido aún, otro gran montón si, y eso es motivo suficiente para agradecerle y celebrar en un día como hoy.
LECCIÓN #3:
Soy amada: Algo bien simple; pero tan poderoso. Estoy rodeada de personas que me aceptan, me valoran y me aman. Este día, he celebrado con ellos. No son muchos, pero son los suficientes para saberme bendecida.
¿Cuántas personas no sienten que son amadas en el mundo en este instante? Estoy segura que muchísimas. Y yo tengo la bendición de estar rodeada de gente que me recuerda que si me aman.
LECCIÓN #4
Su Voluntad es mejor: Así de fácil. Lo concluí al recordar en esta semana nostálgica cada momento cuando viví mucho dolor y sufrimiento en el pasado...parecía que Dios se había vuelto insensible, pero con el tiempo, sin excepción, terminaba reconociendo que Su voluntad era la mejor alternativa.
Y aunque por hoy, siguen habiendo procesos de espera en mi vida, siguen presente varios signos de interrogación respecto a cosas del pasado...yo decido confiar.
Confío en Su plan maestro, confío en Su infabilidad, confío en Su fidelidad y confío en Su amor.
¿Qué cosas han traído inconformidad a tu vida recientemente? ¿Con qué situación actual no puedes tener contentamiento?
Si buscas un poquito, si escarbas más, si te lo propones, te aseguro que vas a encontrar demasiadas cosas por las cuales agradecerle a nuestro Papá. Aprende tus propias lecciones y sigue confiando en el Dios que no falla.
Quizá como yo, las fechas especiales te ponen nostálgico. Pero te invito a pedirle al Señor que te sorprenda. Te aseguro que no se hará esperar.
"Tengo vida, tengo Dueño y soy querida..." (El Milagro, Marcos Vidal)
"Tú fuiste quien formó todo mi cuerpo; Tú me formaste en el vientre de mi madre...No te fue oculto el desarrollo de mi cuerpo mientras yo era formado en lo secreto...Habías señalado los días de mi vida cuando aún no existía ninguno de ellos" Salmos 139:13, 15-16 DHH
"Antes de darte la vida, ya te había yo escogido; antes de que nacieras, ya te había yo apartado" Jeremías 1:5 DHH
Pero, en una semana Dios se ha encargado de hablarme de muchas formas y recordarme cosas que había olvidado y hoy quiero compartírselas.
LECCIÓN #1
A veces lo único que nos falta es tener la perspectiva correcta: Hace un par de días me reuní con un amigo de la adolescencia que está luchando con un cáncer muy agresivo (puedes leer más de su caso acá http://goo.gl/1q5T7P ). Fue una lección de vida. Reconozco que soy muy cobarde y aunque por mi mente pasaban cientos de cosas que quería decirle, no pude hacerlo. No logré dirigirme a él y completar una frase siquiera. Había un nudo permanente en mi garganta por verlo como le ví. Lo único que pude hacer fue abrazarle y decirle que lo queríamos.
Esa noche cuando me despedí de él y su familia, no pude más que llorar y suplicarle al Señor un milagro. Además le pedí perdón a Dios por mi egocentrismo, por la superficialidad con la que vivo la mayor parte del tiempo y por mi falta de contentamiento con mis circunstancias presentes. ¿Saben qué? No necesito muchas cosas que yo creía que si. Cuando un ser amado está luchando por la vida, todo lo demás deja de ser importante. Por eso digo, a veces lo único que nos falta es tener una diferente perspectiva, la de Dios. Y yo recibí una dosis de ella justo cuando había un silencioso descontento dentro de mí.
LECCIÓN #2
Mi hermana pidió una foto de ella cuando niña. Mi mamá comenzó la búsqueda y sacó del baúl de los recuerdos cientos- literalmente cientos- de fotos impresas. Yo me contagié y pasé horas viéndolas todas.
Fue un ejercicio con emociones encontradas. Reviví momentos que abarcaban varios años de mi vida. Lloré como niña otra vez...Pero sobre todo, Dios me hizo recordar que cada miembro de mi familia llegó a este mundo para cumplir con un propósito específico: Su propósito.
Después de la muerte de mi papá, Dios puso una fuerte carga en mí para orar específicamente por mi familia y sus llamados personales. Confieso que dejé de hacerlo por mucho tiempo. Y viendo esas fotos, se plantó de nuevo ese deseo en mí.
También, con la evidencia de las mismas fotografías, puedo dar testimonio de la Fidelidad del Señor en mi vida. ¡Qué fácil olvidamos lo que Él hace!
¿Saben qué? Dios nunca me ha dejado. Desde que soy una bebé Él se ha mostrado con mi familia y nos ha prosperado y bendecido. De una familia desunida, muy imperfecta y pecadora, Él ha sacado siervos que bendicen a otros.
Puedo afirmar que Dios usó esas fotos para recordarme que Él cumple Sus promesas. Y que a pesar que muchas no se han cumplido aún, otro gran montón si, y eso es motivo suficiente para agradecerle y celebrar en un día como hoy.
LECCIÓN #3:
Soy amada: Algo bien simple; pero tan poderoso. Estoy rodeada de personas que me aceptan, me valoran y me aman. Este día, he celebrado con ellos. No son muchos, pero son los suficientes para saberme bendecida.
¿Cuántas personas no sienten que son amadas en el mundo en este instante? Estoy segura que muchísimas. Y yo tengo la bendición de estar rodeada de gente que me recuerda que si me aman.
LECCIÓN #4
Su Voluntad es mejor: Así de fácil. Lo concluí al recordar en esta semana nostálgica cada momento cuando viví mucho dolor y sufrimiento en el pasado...parecía que Dios se había vuelto insensible, pero con el tiempo, sin excepción, terminaba reconociendo que Su voluntad era la mejor alternativa.
Y aunque por hoy, siguen habiendo procesos de espera en mi vida, siguen presente varios signos de interrogación respecto a cosas del pasado...yo decido confiar.
Confío en Su plan maestro, confío en Su infabilidad, confío en Su fidelidad y confío en Su amor.
¿Qué cosas han traído inconformidad a tu vida recientemente? ¿Con qué situación actual no puedes tener contentamiento?
Si buscas un poquito, si escarbas más, si te lo propones, te aseguro que vas a encontrar demasiadas cosas por las cuales agradecerle a nuestro Papá. Aprende tus propias lecciones y sigue confiando en el Dios que no falla.
Quizá como yo, las fechas especiales te ponen nostálgico. Pero te invito a pedirle al Señor que te sorprenda. Te aseguro que no se hará esperar.
"Tengo vida, tengo Dueño y soy querida..." (El Milagro, Marcos Vidal)
"Tú fuiste quien formó todo mi cuerpo; Tú me formaste en el vientre de mi madre...No te fue oculto el desarrollo de mi cuerpo mientras yo era formado en lo secreto...Habías señalado los días de mi vida cuando aún no existía ninguno de ellos" Salmos 139:13, 15-16 DHH
"Antes de darte la vida, ya te había yo escogido; antes de que nacieras, ya te había yo apartado" Jeremías 1:5 DHH
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